Hidrógeno: el combustible del futuro
Este gas produce 3 veces más energía que el diesel o la gasolina, pero desecha sólo agua y calor.
Las baterías de hidrógeno no queman el combustible sino que usan reacciones electroquímica. Esto permite mayor eficiencia. (Foto: www.autocosmos.com.mx)
El mayor beneficio del uso de hidrógeno como combustible se alcanza cuando éste se emplea en dispositivos de generación de energía eléctrica llamados "celdas de combustible".
Una celda de combustible genera electricidad combinando hidrógeno y oxígeno electroquímicamente sin ninguna combustión de una manera directa y por lo tanto eficientemente.
Estas celdas no se agotan como lo haría una batería en tanto se les alimente el combustible, hidrógeno, y el oxidante. Así generarán energía eléctrica y calor mientras se les provea de combustible, siendo los únicos subproductos generados agua 100% pura y ya que esta reacción es exotérmica producirán también calor.
La manera en que las celdas de combustible operan es mediante una celda electroquímica consistente en dos electrodos, un ánodo (-) y un cátodo(+), separados por un electrolito.
El oxígeno, que puede provenir del aire, pasa sobre el cátodo ó electrodo positivo, mientras que un combustible como el gas hidrógeno lo hace sobre el ánodo.
Cuando el hidrógeno es ionizado en el ánodo el gas se oxida y pierde un electrón, al ocurrir esto el electrón toma un camino fuera de la celda de combustible significando una corriente eléctrica. Al final ambos elementos hidrógeno y oxígeno se vuelven a reunir para formar agua.
SIGUIENTE: Cómo funcionan las celdas de combustible
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