Cuando un Porsche ya no es suficiente
Para fabricantes automotrices independientes, los modelos Mercedes o BMW son vehículos artesan los modifican con una carrocería personalizada, interiores actualizados y un desempeño superior
Las obras de arte resultantes son escasas y extremadamente caras, sólo las mejores sobreviven. Uno de los mejores fabricantes de joyas automotrices es la alemana Ruf, empresa que se ha dedicado a mejorar durante cuatro décadas los ya extraordinarios Porsches.
Otro nombre que ha llevado la artesanía automotriz a un nivel diferente es Henrik Fisker, fundador de Fisker Coachbuild. Fisker, antes jefe de diseño en Aston Martin y exdirector ejecutivo de Designworks de la BMW en EU, modifica el interior y el exterior del Mercedes SL y el BMW M6 para crear dos modelos únicos: el Tramonto biplaza y el coupé Latigo CS.
A diferencia de otras empresas, Fisker se ha mantenido fiel a la tradición clásica de la artesanía automotriz dejando a otros le trabajo de mejorar el desempeño y enfocándose solamente a los detalles relevantes.
“Nuestros clientes son conocedores expertos que aprecian los detalles y el material de calidad” afirma Fisker. Y ofrece, para ese fin, piel completamente natural; detalles en aluminio trabajado a mano; fibra de carbono y luces traseras LED.
El fabricante estadounidense recién anunció que creará también su propia versión del sedán híbrido. Mostrará el prototipo en enero próximo en el show de Detroit y el sedán estará listo para salir a la venta en 18 meses.
Estos vehículos personalizados son un símbolo de estatus en sí mismos, los precios del Tramonto y Latigo CS varían entre los 199 mil dólares y los 369 mil. El costo del híbrido rondará los 80 mil dólares.

