Hidrógeno: el combustible del futuro
Este gas produce 3 veces más energía que el diesel o la gasolina, pero desecha sólo agua y calor.
Un Motorola SLVR fue probado con baterías de hidrógeno para mostrar que no requieren grandes modificaciones en los diseños. (Foto: Cortesía SXC)
La UNAM desarrolló un automóvil de dos plazas con baterías de hidrógeno para vigilancia y mensajería dentro de Ciudad Universitaria como parte del programa ECOVIA. (Foto: www.autocosmos.com.mx)
Estos dos factores son de suma importancia tecnológica ya que de ellos dependerá la eficiencia y por lo tanto, la potencia utilizable de estas fuentes generadoras de electricidad.
Así, para generar cantidades útiles de energía eléctrica las celdas de combustible pueden ser configuradas a partir de varias celdas unitarias conectadas en serie, además de variar el área de sus electrodos y obtener así el voltaje, la corriente y por lo tanto la potencia, apropiados para la aplicación final.
Existen varios tipos de celdas de combustible pero de manera general se pueden dividir en aquellas de baja temperatura y celdas de alta temperatura.
Las primeras aunque son menos eficientes presentan ventajas sobre las segundas debido a una menor complejidad de sus sistemas, una mayor velocidad de respuesta y la posibilidad de ser más compactas.
Las celdas de baja temperatura son las que más desarrollo han sufrido e incluyen las celdas de electrolito polimérico (PEFC ó PEMFC), las de ácido fosfórico (PAFC) y las alcalinas (AFC).
Las de alta temperatura son altamente eficientes y presentan ventajas como la capacidad de generación de mediana y alta potencia, así como la de poder utilizar combustibles antes de su transformación en hidrógeno.
Un ejemplo de ello es el uso de gas natural en celdas de alta temperatura en donde internamente el metano se transforma en hidrógeno y posteriormente en electricidad.
Las de baja temperatura en cambio requieren el uso de hidrógeno generalmente de alta pureza.
A pesar de las ventajas de las celdas de combustible de alta temperatura como las de óxido sólido (SOFC) y las de carbonatos fundidos (MCFC), estas celdas aún no alcanzan un grado de comercialización. Las de baja temperatura pueden ser obtenidas (aunque de manera limitada) con compañías que las desarrollan.
Las celdas de combustible al ser generadoras de electricidad encuentran una amplio espectro de aplicaciones que van desde dispositivos portátiles como Laptops, Agendas Electrónicas, teléfonos celulares, autos y autobuses eléctricos, hasta la alimentación de electricidad en hogares, comercios como oficinas escuelas, hospitales y edificios enteros.
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