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Ciudad de México. Martes, 02 de diciembre de 2008 --
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¿Contra quién hay que competir para hacer el Bien?

Tempranito, iba marchando a buen ritmo y respirando el aire fresco y húmedo del bosque.

Por el sendero adelanté a un hombre que intentaba correr por el mismo circuito.

Justo cuando yo me situé frente a él me preguntó en voz alta:

     ¿Cuántos kilómetros vas a hacer?

Como iba concentrado en la respiración no quise hablar y sólo me encogí de hombros y gesticulé con las manos… pero casi de inmediato le respondí:

     Unas dos horas

Prosiguió:

     Es que te he visto pasar otra vez y parece que no te cansas y yo estoy echando el bofe.

Entramos en conversación:

     Quizá debas pensar qué te sienta mejor si correr o caminar.

     Si quisieras atravesar el desierto en busca de agua, ¿caminarías o correrías?, le dije.

Dijo raudo mientras intentaba seguir el paso: Pues supongo que gastaría menos energía caminando.

Insistí: ¿Y si quisieras ir hablando con tu novia y disfrutar del bosque?

Asintió diciendo: Pues supongo que caminaría. Y añadió: ¡Oye, y tú compites?

Y lo que le respondí llenó mi día. Y después de pensar un rato sobre ello me di cuenta de que se había quedado muy atrás y le grité: ¡Gracias!

La respuesta que salió de mi boca no sé si para él fue una respuesta a lo que quería saber.

Para mí, fue una buena pregunta que me hace reflexionar:

     ¿Contra quién debo competir si quiero hacer el bien a alguien?

Supongo que la respuesta ya la tiene más de uno. Gracias por compartirla conmigo.

¿Contra quién hay que competir para hacer el Bien?

Gracias, extraño, quienquiera que seas: me has llenado de luz.

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Regina: ¿historia del 68?

El 68 fue crítica, inconformismo...

Regina, de Antonio Velasco Piña, "testigo" y sobreviviente de aquellos hechos, constituye una obra fuera de lo habitual, como muestra la atención que ha recibido por parte de tantos estudiosos y analistas, unos a favor y otros en contra.

Lo más delicioso es cómo te sumerge en unos hechos que la historia oficial no recoge.

En aquellos años, según el autor, una joven mexicana llamada Regina, con una extraordinaria y encomiable misión que cumplir murió en la matanza de la Plaza de las Tres Culturas junto con otras cuatrocientas personas.

Velasco Piña, relaciona según su punto de vista la historia humana con la Tierra, los momentos históricos vividos en México con los vividos en el Tíbet, lo visible con lo no tan visible... uno desea entender el porqué unos seres humanos permitieron su sacrificio -según el autor- amando a sus verdugos.

¡Casi nada!

Haciendo honor al espíritu del 68 lee, pero lee a un autor y a sus críticos: escuchar distintos puntos de vista enriquece.

Hoy es un excelente momento para leer "Regina: 2 de octubre no se olvida"...

... o "Los grupos místico-espirituales de la actualidad", de Jelena Galovic, el cual, en su capítulo IX ofrece respetuosamente una crítica de las ideas y obra de Velasco Piña.

El 68 fue replanteamiento de preguntas, falta de certezas... lee y sigue el camino que te parezca mejor: aquí tienes dos caminos que tienes que leer primero, para elegir hacia dónde encaminar tus pasos.

Lo cierto es que permitirte observar desde otro ángulo es en sí mismo un enriquecedor placer:

¿y si cambiar la manera de percibir fuese cambiar la manera de vivir?


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Releer y escuchar

     Llevaba un tiempo con ganas de hincarle el diente a varios libros que leí hace tiempo, y al ver la fecha que escribí entonces en el interior de una de sus tapas, más de diez años.

     Ahora, de nuevo, estoy a punto de terminar una de aquellas obras. Su lectura me ha conmovido otra vez si bien no como entonces.

     Lo que me está aportando este libro ahora no está sólo en sus páginas: estaba ya en mí desde hace años, y la prueba es que ahora entiendo sus páginas de otro modo. Ahora entiendo que leo lo que llevo dentro, e interpreto mi medio ambiente según mi prisma: ni más ni menos que como todos; si bien algunos tardamos más que otros en verlo.

     ¡Qué bueno comprobar que no lo sabía todo!

     ¡Qué bien saber que no me he estancado!

     ¡Gracias!  No soy lo mismo que hace años. Y me he percatado de ello porque, al decidir volver a beber de algunos libros de prolongado posgusto, he advertido que -si bien son las mismas palabras que leí hace una década- la interpretación de éstas dista mucho de ser la que fue.

     Releer me ha obligado a pensar sobre mi pensamiento. Me ha recordado lo saludable que es pensar lo que ya tenemos asumido y damos por hecho.

     He tomado conciencia de que afortunadamente, me he ido repensando a mí mismo con el tiempo, y ya no soy lo que fui, afortunadamente, y sin un ápice de nostalgia.

     Este viejo amigo en negro sobre blanco me ha mostrado un hombre nuevo, un mundo nuevo a mi imagen y semejanza.

     Yo cambié y cambió el mundo. Como diría "Chéspir", también conocido como Sakepeare (inventor del sake de pera): "Esa es la cuestión".


     P.S. ¿Por qué saldría de la boina de don Pío Baroja aquella frase: «Cuando se hace uno viejo le gusta más releer que leer.»?

              Seguro que uno tiene otra forma de ver el mundo cuando ha pensado y vivido intensa y prolongadamente. Quizá uno se deleita como nunca al percatarse de que percibe de otro modo. Quizá sea eso.

              He llegado a la conclusión de que no es tan importante lo que dice un libro, sino lo que puedes escucharle decir.

              A veces me pregunto si fue un libro el que dijo eso de «quien tenga oídos que oiga».


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Dormir bien es vivir bien

            He de reconocer que la vida del urbanita es un tanto ajetreada y que hay periodos en los que uno se descuida, se deja arrastrar por ese remolino impetuoso, y la vorágine acaba por agotarte.

            Este sábado me desperté un ratito más tarde que de costumbre y a las 7:30 de la mañana estaba ya en un magnífico bosque a las afueras de la ciudad. Al llegar, saludos a los amigos y rápidamente ¡manos a la obra! -o mejor dicho- ¡pies en polvorosa! y a sudar se ha dicho… y así comienza el fin de semana, con ejercicio físico, tras unas semanas de incesante actividad.

            ¿Cuál es el resultado de semanas de ritmo frenético? Que a eso de las 7 de la tarde del sábado, me echo una cabezadita antes de la fiesta a la que me invitó una amiga a la cual tenía muchas ganas de ver y… ¡me quedé dormido como marmota hasta el día siguiente!

            Y es que nos metemos dosis de adrenalina, prisa, ir y venir incesantes, horas de trabajo excesivas, sin descansar ni física ni mentalmente…

            Es preciso darse cuenta a tiempo de que nos estamos adentrando en una aglomeración de sucesos y actividades que se va convirtiendo en cotidiana.

            El perderme la convivencia con mi amiga me ha llevado a advertir cuán aprisa y sin descanso suficiente he estado viviendo las últimas semanas.

            Y lo peor es que aún sabiendo que la falta de sueño o su poca calidad ocasionan fatiga y somnolencia diurna, pérdidas de memoria, desconcentración, irritabilidad… seguimos durmiendo poco y males decir, seguimos dormidos... pero durante la vigilia, sin apreciar lo importante de la vida.

            El actual estilo de vida está alterando nuestros ritmos biológicos, como la sucesión de vigilia y sueño que debería ser precisamente eso, rítmica y acompasada.

            De nuevo me doy cuenta de que los placeres de la vida necesitan base sólida en algo tan sencillo como el buen dormir (en cantidad y calidad)… y que sin estos deleites tan básicos es imposible disfrutar de los demás.

            Parece que estamos permitiendo que el desenfreno laboral, las aglomeraciones de todo tipo, así como el ímpetu y las inercias sociales, nos despojen incluso de nuestros placeres básicos, que son necesidades humanas fundamentales.

            Los placeres, no son lujos. El deleitarse es una necesidad del ser humano. Los placeres también nos hacen humanos. La falta de placeres es en sí misma inhumana.

            Los placeres pueden hallarse en las cosas más sencillas… y en lo más sencillo reside lo más íntimo de nosotros mismos.

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Más cerca de la libertad

    Quiero dar la bienvenida a los liberados que hoy vieron su nuevo sol.

    Hoy apreciaron la luz de una manera muy distinta: una persona que lleva años de cautiverio, vejaciones, humillaciones, sufrimiento, y lacerante hambre de libertad, cambia su percepción hasta en el detalle más nimio.

    Me alegro por todos y cada uno de estos 15 seres humanos liberados en Colombia, me alegro por sus allegados, y me alegro por toda la Humanidad pues hoy es un poquito menos esclava.

    El día en que cada uno de nosotros nos liberemos de los miedos que atenazan nuestra luz interior, dejaremos de tener miedo al futuro, miedo a nosotros mismos, miedo al otro, miedo a lo diferente, miedo a la incertidumbre que es en sí la vida. La libertad sólo es posible en ausencia de miedo, si bien la libertad está más allá de la falta de este infame compañero.

    De miedo se alimentan los robots que consideran sus ideas superiores a la vida de un congénere.

    De miedo se alimenta el que se arroga el poder de imponer su voluntad a otro.

    De miedo está rodeada la bondad que poseen los que han devenido en malvados.

    De miedo están regadas las raíces más profundas... y el árbol, que supura miedo, se riega con su propia sudoración aterradora... y su frondosa sombra nos convence de que nos protege.

    Hoy ha sido un deleite apreciar la caricia de una mirada, la mirada de alguien que ayer estaba atenazada por la desesperanza y de nuevo tiene la oportunidad de apreciar el sol con los mismos ojos de ayer si bien con diferente percepción, con una mayor esperanza.

    Ojalá que Ingrid Betancourt y todos y cada uno de los liberados adquieran pronto su libertad verdadera pues ésta reside también en la mente y en las partes de su ser que no pueden ser confinadas por armas ni por alambradas ni fronteras... queda un largo camino para que se recuperen de los daños psicológicos de otra índole y sean capaces con el tiempo de abrazar su verdadera libertad.

    Ingrid Betancourt ya está en el camino hacia ella al dar muestras de perdón y compasión hacia esos seres abyectos que retienen aún a cientos de seres humanos: todavía queda un gran trecho para tocar la libertad.

    Es un deleite saber que una parte del sufrimiento ha cesado y que el perdón y el amor no se extingue del corazón del ser humano.
   
    Mantengamos la esperanza en que esos seres atenazados por tanto miedo como lo son los secuestradores, perciban algún día cercano la luz de su propio ser.

    Tener fe es un deleite. Mantenerla es vivir.




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El Mejor Appletini de México

    Lo que me encanta del Appletini es lo sencillo de su receta, los ingredientes tan fáciles de encontrar, y el placentero resultado que con la mesura necesaria produce en el paladar.

    Los contados ingredientes de este coctel hacen que, si queremos llegar a conseguir una variación equiparable en sabor, debamos añadirle una gran cantidad de medida innovación a la clásica y bien definida receta original: dos partes de vodka, una de licor de manzana y otra de jugo de manzana.

ParticipanteMejor Appletini br

    Pues bien, un grupo de locos profesionales de las mezclas reunido en la capital mexicana En Busca del Mejor Appletini México 2008, le han echado imaginación y saber hacer para conseguir finalmente una mezcla sabrosísima que encantó al público asistente.

Mejor Appletini Martha Sanromán

    Y la receta ganadora, fue la de la única mujer que participaba en el torneo, Martha Sanromán, que me contaba cómo se prepara su propuesta de Appletini llamada “Green Out”:

            1 parte de Absolut Citron

            1 parte de DeKuyper de Manzana

            1 dash de jarabe natural (castizamente, léase "un chorritín", "unas gotitas", "un poquitín", "una miaja"...)

            8 hojas de menta fresca

            1 dash de refresco de lima-limón

    Para prepararlo, Martha Sanromán agita en una coctelera con mucho hielo Absolut Citron, DeKuyper de Manzana, jarabe natural y las hojas de menta; una vez bien mezclado y bien frío, cuela el resultado y lo sirve en una copa martinera previamente escarchada con azúcar. Como toque final, agrega un poquitín de refresco de lima-limón.

    Como se puede ver (y saborear), es un coctel preparado con las técnicas estándar de coctelería, que gracias a una buena dosis de innovación y a unos escogidos ingredientes se convierte en EL MEJOR APPLETINI México 2008.

    Lo sencillo y bueno puede potenciarse con la imaginación y lograr un resultado dos veces bueno... y lleno de sabor.

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Silencio

    [Conviene de vez en cuando hacer un alto y valorar lo real.]


    El silencio tiene valor.

    El silencio es valor en sí mismo.

 

    Sin los silencios no pueden apreciarse las notas musicales.

    Si no hubiera silencio no tendríamos punto de referencia para lo pronunciado.

    El silencio puede compararse al agua donde se desarrolla la belleza del nenúfar: sin estanque no hay nenúfar, no hay antera, no hay polen… y cuando somos abeja obrera estamos programados para enfocarnos en la tarea de hacer miel y sólo nos interesa el polen: ni las hojas, ni los tallos bajo el agua existen para nosotros… y mucho menos el agua, ese silencio que da vida y propicia la belleza del nenúfar, que permite de veras nuestra miel.

 

    El silencio es como el punto de unión entre inhalación y exhalación.

    El silencio es más que la ausencia de ruido.

    El silencio es mucho más que la ausencia de sonido.

    El silencio es muchísimo más que la ausencia de vibración: sónica, lumínica...

    El silencio no es esa ausencia con la que tratamos infructuosamente de describirlo.

    El silencio es.

 

    En este mundo ruidoso, quizá convenga detenerse para percatarnos de que es más importante el silencio que la noticia, que la información o que el dato.

    ¿Por qué el grosor del periódico es igual todos los días?

    ¿Todos los días es relevante la misma cantidad de páginas?

    Si el periódico tiene un número fijo de páginas, y todos los días deben de ser rellenadas como sea… nos podríamos preguntar: ¿es que todos los días tiene algo relevante que decir?

    ¿Quién dicta la relevancia de la realidad que transmite? ¿Bajo qué criterios?

    ¿Es que un periódico siempre tiene exactamente la misma "cantidad" de cosas que contar?

    ¿No hay ni un solo día en que pueda guardar silencio?


    Nos hace bien que nuestros sentidos descansen de tanta vibración pues ellos acaban encerrando y ahogando nuestro ser entre tanto estrépito.

    Algo nos impulsa a veces a que sintamos el silencio… eso nos permite vaciarnos de lo que no somos y darnos cuenta de lo que el silencio "exterior" logra: al disminuir el ruido que entra por los sentidos, conseguimos una cuasi tranquilidad que puede comunicarnos con ese silencio que somos, esa paz; esa tranquilidad nos puede acercar a nuestro ser.

    ¿Nos permitiremos ser el silencio que somos?

    ¿O seguiremos escuchando los miedos atiborrándonos de ruido para seguir fingiendo y aparentar lo que no somos?

    Quien tenga oídos que se deleite… no con lo que digo, no con lo que lee, sino con el silencio. 

    Silencio, por favor.

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Preguntas de vida o muerte

Antes de partir

    Sin que sirva de precedente, en español le han puesto a esta película un título muy acorde con el tono y la música del excelente guión dirigido por Rob Reiner.

    Es una película sobre el modo vivir, porque trata esa parte de la vida que denominan muerte, y del tiempo previo a este acontecimiento cuando ya te la han diagnosticado… casi prescrito.

    Lo mejor de la película es el efecto que tiene en los espectadores: a cada cual de una manera, por supuesto, si bien todas las personas del grupo de amigos con el que acudí, coincidieron en lo emotivo y… en lo que te hace pensar.

    Particularmente creo, que este largometraje te ofrece la oportunidad de saltar más allá y hacerte buenas preguntas.

    Su respuesta te posibilita saber si estás haciendo lo que realmente quieres o qué te los está impidiendo.

    Puede parecer algo banal, mas si lo analizamos seriamente llegaremos a la conclusión de que se trata de preguntas y respuestas de suma importancia y que con mucha frecuencia postergamos.

    De hecho, creo que son de importancia vital. Puede ser la diferencia entre estar vivo y estar muerto en vida. Puede tratarse del contraste entre ser lo que verdaderamente eres o no ser.

    ¿Sabías que el café más caro del mundo, el Kopi Lowak, tiene mucho que ver con los excrementos de un gato de Sumatra? Si ves la película quizá coincidas conmigo -al saber que la bebida favorita del personaje de Jack Nicholson, el magnate Edward Cole-, en leer una metáfora de los guinistas: a veces tragamos inmundicias creyendo que son exquisiteces.

    Ciertamente, una película que recomiendo. Su mensaje está perfectamente expresado en las palabras que un amigo le dice al otro cuando le pide un favor: «ENCUENTRA LA DICHA EN TU VIDA».

    Me dio mucho gusto salir de la sala de proyección haciéndome preguntas interesantes y con respuestas que dejan un buen sabor, un sabor valiente.

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El ingrediente secreto del Rémy Narciso: DeKuyper

Cocteles Rémy Narciso

Aunque en la fiesta había otros cocteles con DeKuiper, mi favorito fue el de Island Punch.

No hay nada como investigar para dar con la clave.

Y cuando uno busca puede descubrir mucho más de lo que esperaba.

Al grano... y sin más demora os paso la receta del Rémy Narciso:

    Se ponen 35 ml del mejor coñac VSOP, Rémy Martin.
    Se le añaden 15 ml Dekuyper Island Punch.
    Dos trocitos de lima y un poquito de refresco de limón.

Esta es una prueba más de que a través de lo sencillo conquistamos lo delicioso, lo delicado, lo deleitoso.

    Pues bien, la búsqueda de los componentes del Rémy Narciso, me llevó a un hallazgo que puede llevarnos a triunfar cuando queramos deleitar en nuestras fiestas privadas con los amigos y familiares, o en las reuniones de negocios.

    Resulta que he descubierto el ingrediente secreto de los maestros cocteleros. Todo barman sabe que en los pequeños destellos a la vista y el gusto está el éxito de las grandes obras de la coctelería. Ya sé de donde sacan los bartenders profesionales esas esencias de lujo cuyas proporciones muchos guardan para sí en secreto.


    La forma de la botella ya te indica que está pensada ergonómicamente para las manos del profesional: un cuello muy largo para que sea de fácil y rápido uso en el transcurso del ritual que constituye la preparación de coloridos cocteles:

    DeKuyper es esa colección de aromas que constituye la paleta de color y sabor de los artistas de la coctelería, profesionales que son apreciados por todo sibarita que se precie en cualquier rincón del mundo.



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Cointreaupolitan: la estrella de la fiesta

            Estuve el otro día en la magnífica fiesta a la que asistieron algunos amigos y otros que eran conocidos por todos excepto por mí. Debe de ser que paso poco tiempo bronceándome frente a los rayos catódicos.

Ángela Fuste

            Hubo muchos periodistas y cámaras, muchos más actores bajo las luces, relevantes directivos de televisión y algún productor de relieve… todos en una terraza con ansias de llegar a la luna capitalina.

            Esa luz realzaba la fotogenia. Mujeres guapas y encantadoras. Hombres guapos y encantadores. Simpatía natural y poses impostadas. Sofisticación y brillos de lentejuelas. Encanto y sencillez. Diversidad. Combinaciones perfectas que dieron colorido y glamour a la noche.

Claudia Álvarez

            Pues bien, famosos y no famosos sucumbimos a la tentación de esa maravilla de la ingeniería coctelera que es todo un clásico: el Cointreaupolitan fue el protagonista de todos los corrillos, todas las mesas, todas las conversaciones.

Claudia Álvarez brinda con otros actores

Tanto mujeres como hombres lo degustamos con fruición, si bien estos últimos lo intercambiaban de vez en cuando con el Cointreau Bubbles.

            Es un goce que las papilas gustativas desean repetir y eso hace que la copa martinera que lo contiene vaya y venga con inusitada alegría. Si las sonrisas eran hermosas cuando desembarcaron las estrellas de la pequeña pantalla, se añadió un toque de desenfado, elegancia y satisfacción al rictus del elenco y del resto de los invitados. ¡Cuán importante es elegir la coctelería adecuada para el desarrollo de una fiesta!

            Como siempre ando en busca de nuevos placeres, me atreví a acercarme al barman principal… que estaba rodeado por el reflejo de la luz de la barra que atravesaba el contenido verde de un vaso largo… y pasé a probar ese destello verdoso, cuyo sabor y nombre desconocía.

            Grata sorpresa. Se trataba de un coctel hecho a base del mejor coñac VSOP y un componente que no acerté a sonsacar al artista detrás de la barra y que prometo averiguar en breve. El Rémy Narciso, que ese el nombre de esta creación, voy a poder servirlo en breve a mis amigos… en cuanto tenga la receta completa. Así me lo he propuesto.

            Me gusta aprender, traer cosas nuevas a mi vida. Me encanta compartirlas. Y ese será el caso del Rémy Narciso: voy a preguntar y bien pronto todos podremos deleitarnos con este coctel. Prometido.

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Sabor macrobiótico, energía fluida, trato armonioso

    Me acosté a las 4:30 de la madrugada terminando unas cosillas… y hoy me tuve que levantar a las 8:30 de la mañana.

    Al llegar la hora de la comida, en mi camino descubrí un restaurante macrobiótico en el que comí deliciosamente y aún sigo con una energía tal que no he necesitado siesta.

    El restaurante en cuestión se llama Centro Macrobiótico Tao (Cozumel, 76. Col. Roma. México DF).

    Pedí el inocente menú del día, que incluía un “plato del chef”. Las sensaciones fueron gratas durante y después de la comida: disfruté los sabores, los colores y las texturas; al terminar me sentí satisfecho y a la vez ligero, muy ligero.

    Ha sido un verdadero placer entrar en un establecimiento cuya carta no es muy habitual. De hecho no hay muchos restaurantes de este tipo: sencillo, rico, nutritivo, energizante y… macrobiótico.

    Estoy sorprendido de que hayan pasado casi 12 horas desde que amanecí, tras escasamente 4 horas de sueño… ¡y dispongo de una energía formidable!

    ¿Tendrá algo que ver tan equilibrada y amorosa comida? Amorosa, porque -según me han corroborado más tarde- la disposición y la energía con que se preparan los alimentos son de primordial importancia para que los platos que después se ingieren te beneficien con todo su potencial.

    Para más deleite, a la salida nos hemos quedado un buen rato platicando con Marianela Andujo, que sabe mucho de la forma de vida macrobiótica, lo cual ha sido un gusto añadido al de los recién degustados alimentos.

    También una pareja de Morelia (Michoacán, México) que también había terminado de comer, se ha unido a la conversación.

    Parece que una comida preparada con alimentos inmaculados y con amor, invita a la plática y al hermanamiento. ¡Qué deleite!

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Gracias al agradecimiento

    Todos mis despertares comienzan con un agradecimiento.

    Unas veces doy gracias por algo concreto; otras, por algo impreciso, algo que sale de dentro... sólo por el deleite que reporta el agradecer.

    Esta mañana nublada di gracias por la capacidad de dar gracias, por haberme percatado del bien que me reporta. Es una bendición. Un elixir renovador. Un rejuvenecedor. Un modo de sentir ahora mismo, de inmediato, lo que a veces se busca en las experiencias que de todo tipo creamos a nuestro alrededor.

    Me dice la intuición que es innecesario buscar satisfactores cuando la satisfacción la sacamos de lo que ya somos.

    ¿Qué ocurriría si cada una de nuestras células vibrara siempre al son de la sinfonía del agradecimiento?

    Algo me dice que esa sinfonía sería algo autosustentable.

    Seguiré dando gracias...

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El hogar es el fuego…

    Me han escrito unos amigos que van a pasar estos días en Durango (México), una amiga de Venezuela y otra de España que se encuentra más allá de los Pirineos por unos días… en cuanto vuelva iremos al Café Manuela para tomarnos ese chocolatito rico que tenemos pendiente desde el invierno pasado.

    El tiempo en el semi aislado lugar donde me hallo es gélido. Esta mañana me disponía a acudir a un desayuno con unos amigos y he tenido que volver sobre mis pasos; o mejor dicho: sobre las huellas de las ruedas. Había un quitanieves en la carretera, y al ver que el coche que manejaba podía patinar a pesar de que le pusiera cadenas, decidí prudentemente darme la vuelta y dejarlo para otro día el singular recorrido de 40 Km. hasta esa taza caliente en compañía de mis amigos.

    Por otro lado, vine con la idea de visitar lo que fue Hispalis (la actual Sevilla), pero creo que si finalmente lo hago será gracias al tren de alta velocidad (AVE)... pues en coche se me hace riesgoso tal cual está el tiempo.

    Si en los días venideros me acabo subiendo a este tren, al «AVE» (Alta Velocidad Española) como lo conocen aquí, ya os contaré si tiene algo que suscite deleite.

    Pero bueno, lo positivo de esta nívea situación es apreciar que la naturaleza nos haya obligado a echar el ancla, amarrar nuestros bríos aventureros así como reír y jugar con mis mayores… al calor de la chimenea, mientras los copos de nieve pululan al pairo ahí fuera… esto me hace pensar que estamos en un verdadero hogar… o mejor dicho, que formamos hogar.

    Ahora entiendo porqué hogar es calorcito… lo opuesto a intemperie… del latín focāris (adjetivo derivado de focus, fuego). Tanta etimología en mi cabeza por tantos años y hasta hoy –en este instante- no me había percatado visceralmente de lo que trataba de decirme tanta ciencia. Ahora me doy cuenta que el hogar es el fuego (y este va a ser el título de hoy).

    El hogar está donde se permite que el calor interno fluya y se reparta… y entre mis amigos de allende los mares y mi familia de nacimiento, he comprendido lo que es un hogar: donde compartes en comunión el calor, la luz, el sol, el alma.

    Voy a ponerle más leña a nuestro fuego… que el frío sigue fuera.

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Un ángel en la ciudad

    Una de las cosas más bonitas que me han dicho últimamente vino de un hombre: eres un ángel, me dijo. Esto me hizo pensar cómo alguien es tan valiente de decir lo que siente…

    Lo cierto es que él me ve así, no porque yo lo sea sino porque él sí lo es.

    Ya me dirás si coincides conmigo cuando te haya contado el asunto…

    Resulta que este buen hombre, que se llama Alfonso, es un amigo que conocí en la capital mexicana hace poco más de un año.

    De vez en cuando nos reunimos para charlar un rato y compartir sentimientos, ideas, consejos... Siempre que terminamos de platicar nos agradecemos el uno al otro lo que hemos aprendido y nos despedimos con un abrazo.

    Pues bien, aquí viene la razón por la que sé que se trata de un ángel: este buen señor, no ha dudado en entregar algo verdaderamente íntimo a otro ser humano. Algo que sale de sus entrañas.

    ¿De qué se trata? ¡De un riñón! Lleva muchos meses dedicando gran parte de su tiempo a realizarse pruebas médicas (hasta ha perdido trabajo e ingresos por ello) para que el receptor de su donación pueda recibir lo que tanto lleva esperando.

    Con el riñón que entrega Alfonso va su tiempo, su trabajo, su dedicación, su voluntad: parte de su vida.

    Este caballero es literalmente un ángel, un mensajero, un transmisor de amor, un alma que predica con el ejemplo.

    Si estar cerca de seres humanos de esta calidad no es un deleite… ¡que venga Dios y lo vea!

    Gracias, Alfonso, por tu amistad.

    Gracias por hacernos ver con tu ejemplo todo lo que nos queda por recorrer.

    Gracias por tu valor, que hace mejor este universo.

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Rémy Martin redondea el «Brunch» de Le Cirque

            Al llegar, Gilles, el jefe de cocina (o chef como lo llaman por estos lares), abandona  los fogones un momento para saludarnos y presentarnos el bufet que vamos a disfrutar:

            ostras (que por aquí denominan ostiones);

            ceviches uno de pescado y otro de marisco ambos con adobos suaves al paladar (o cebiche, según el sabor de letra que prefieras);

            ravioli de «ratatouille» los cuales podías aderezar con diferentes salsas;

            carne asada, al estragón, hamburguesitas para los más pequeños, quesos, arroz salvaje, verduras al vapor… y un sin fin de deleites culinarios más.

            Al final de esta variada exposición que constituía el bufé (en el que éramos asistidos por los excelentes profesionales del servicio de Le Cirque que nos llevaban a la mesa lo elegido) comenzamos a pensar en la cautela que debíamos imprimir al temprano yantar para poder degustar los postres que por apetecibles se nos figuraban míticas ambrosías más dignas de aquellos inmortales que de ciudadanos de a pie. Vamos, que tenían una pinta estupenda.

Sabroso domingo en Le Cirque


            Se trata de un nuevo servicio de alimentos y bebidas que quieren poner al servicio de sus clientes exclusivamente los domingos de 11 de la mañana a 5 de la tarde, a caballo entre el desayuno y el almuerzo.

            Pues bien, comenzamos el tan mentado «brunch» al que invitamos a un buen amigo y, entre tenedor y plática, comenzamos a deleitarnos… se me ocurrió pensar que, por lo copioso y principal de lo que íbamos a degustar, bien podía llamarse almuerzo.

            Cuando le dije a mi estimado amigo que la palabra «brunch» (o «bruncheon») era un acrónimo de las inglesas «breakfast» y «lunch» (o «luncheon»)  le pareció curioso, comentó que no se le había pasado por sus políglotas entendederas y me instó a que lo comentara aquí.

            Aquí lo tienes, mi buen libanés (ya saben que se dice que quien no tiene un amigo libanés, debería encontrarlo; y vive dios que así es).

Rémy Martin pone broche de oro a una estupenda comida


            Pues bien, un restaurador almuerzo, una prolongada plática de sobremesa, y una copa de coñac -traído de los viñedos de la Casa Rémy Martin- con un postrecito de chocolate, hacen que el domingo se condimente de recuerdos futuros.

            Personalmente, me deleito con los aromas y sabores de un Rémy Martin XO que al entrar en boca hace descansar a estos en mi paladar durante casi una hora.

            Otros, aquellos pocos que han tenido la fortuna de conocer esa pieza única de Cognac que ofrece lo inigualable a los paladares más exigentes del mundo, se deleitan con un Louis XIII.

            Comienzas un almuerzo con ánimos de sobremesa
y lo finalizas con la fabricación de materia prima para recuerdos venideros.

Sólo un elixir de dioses -como lo llamara Victor Hugo-
es capaz de transformar el presente actual en un presente eterno.

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Dejar de ser persona

¿No es un deleite poder hablar con alguien que es transparente?

    Lo más normal es que hablemos con personas… es decir, con máscaras. Ya sabes que persona viene de la palabra latina persōna, que era la máscara del actor y también el personaje teatral.

    Un placer que pocos se atreven a vivir es aquel que consiste en quitarse la máscara o máscaras que llevamos a cuestas como un lastre.

    Lo generalizado es mostrarnos como la persona que creemos que debemos ser… en vez de aceptarnos como somos y mostrarnos con la tranquilidad que da el ser uno mismo, con la paz que da el Ser.

    No tienes más que echar un vistazo a tu alrededor y analizar qué sabes acerca de aquellos con los que interactúas diariamente.

    ¿Sabes lo que les hace felices a los que te rodean o aquello que les hace vibrar? Claro que no: la mayoría sólo dejan ver lo que creen que es su mejor lado para la foto… en este mundo de imagen y no de contenido.

    En parte también eso ocurre porque nosotros no nos interesamos o nos atrevemos a abrirnos a los otros. Para romper esas barreras mentales hace falta valentía. Sólo con el valor y el amor a nosotros mismos se hace añicos ese círciulo pernicioso.

    Es obvio que quien no es sincero consigo mismo no puede serlo con los demás, ¿o crees que sí?

    Se trata del ying y el yang, las dos caras de la misma moneda: al estar separados de ellos mismos, permanecen separados de ti y de los demás que les rodean. Por eso anhelan tanto un amigo íntimo o alguien que les ame, porque al unirse sienten bienestar… un bienestar que se niegan a sí mismos. Y lo que no das no lo puedes recibir.

    Y tú, ¿sueles atreverte a compartir tus sentimientos y anhelos más profundos?

    Quítate la máscara. Hazlo. Este tipo de placeres son los que merecen la pena: los que te liberan de tus apegos.

    Deja de ser persona y sé tú mismo. Eso sí es un placer que merece la pena experimentar. Eso es vivir. Y vivir la vida es un deleite.

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En Miami también se habla inglés

Me desplacé a Miami por unos días principalmente para acudir a una conferencia.

Si bien ésta fue impartida en inglés sin servicio de traducción simultánea, una gran parte del auditorio eran hispanos residentes en la Florida. Esta circunstancia de que en gran parte fueran personas de habla española me permitió estrechar lazos de un modo fluido, pues más cercana e íntima la comunicación en tu lengua o lenguas maternas  que en lenguas que no lo son por muy buen dominio que puedas tener.

La verdad, es una maravilla poder conversar con personas interesantes y tan dispares, aprender de ellas, compartir ideas y opiniones… Es un verdadero placer saber utilizar instrumentos intangibles como los idiomas que, con mucha frecuencia no apreciamos por ser algo que sentimos como connatural en el caso de la lengua materna.

La importancia de las lenguas reside en su capacidad de comunicación. Y las lenguas son herramientas de mayor utilidad cuando te permiten comunicarte con un ingente número de hablantes.

Me pareció un deleite comprobar que los idiomas se utilizan como lo que son: utensilios de comunicación que propician el intercambio y el entendimiento; y no como armas de separación pseudo-política.

En todos los lugares asumían al español con naturalidad: en la conferencia, en el rato que estuve de compras (¡cómo sustraerse a ello en estas latitudes!), mientras disfrutaba de la playa,  en el museo...

En todos estos escenarios me impresionó el cariño que le tienen al español inclusive aquellos que no lo tienen como lengua materna… incluso había quien trataba de chapurrarlo aunque sólo dominara algunas palabras inconexas y con una pronunciación a todas luces exótica…

No hay como saber idiomas extranjeros para viajar y conocer gente… no hay como reconocer el «idioma del corazón» para darse cuenta de que las lenguas son códigos para comunicarnos y para unirnos.

Nuestra lengua, la lengua española, también es digna de ser apreciada por nosotros mismos los hispanos además de por los extranjeros que se nos acercan para compartir con nosotros. Apreciémosla como la herramienta de enorme utilidad que es pues nos ayuda a cada uno de nosotros a expresar el espíritu, nuestros sentimientos, deseos  e ideas.

Qué deleite apreciar todas estas herramientas de comunicación interpersonal que sirven para unir y no para separar, incluida la de todos nosotros: la lengua española.

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Tradición de Kentucky con hielo, por favor

    Al llegar a nuestro destino, uno de nosotros pidió agua para contrarrestar la caminata.

    El que allí nos esperaba nos dijo con una sonrisa en los labios que nos iba a traer «agua de Kentucky».

    Así fue como comenzó... nos trajo unos vasos cortos con una bebida de intenso color amarillo y semitransparente. Según iba añadiéndole cubitos de hielo al vaso de cada uno de nosotros, comenzó a contarnos la historia de la bebida…

    Se trataba del agua más pura y libre de hierro que podíamos imaginar pues era tomada de los manantiales de piedra caliza de Kentucky. Pero tenía un toque de magia: en ella se cocía una harina muy fina de maíz con la que se conseguían preciosos azúcares mediante fermentación. Para ello usan las levaduras de la reserva privada de la familia Beam que ponía en cada cuba una mezcla de levadura nueva y la de una destilación previa para conseguir el auténtico y tradicional sabor.

    Continuó narrándonos que este «agua de Kentucky» -como él la llamaba para bromearnos – la pasaban a un alambique para destilarla un total de dos veces.

    Entre tonos de historiador y de comediante, nos hizo saber que al resultado lo meten en unos barriles de roble que están quemados en su interior y son riquísimos en esencias. Solemne afirmó: «La naturaleza y el extremoso clima de las colinas de Kentucky hacen el resto».

    Gracias a que este «agua» tan especial penetra durante 4 años en la madera del barril, al expandirse y contraerse ésta con los cambios de temperatura, los azúcares naturales caramelizados van enriqueciéndola y tornándola un suave deleite para el paladar.

    Celebramos que nos sorprendieran con tan jugosa historia cuasi de leyenda… que no sólo escuchamos sino que también bebimos.

    Gracias a que nuestro amigo nos quiso agasajar con su bebida favorita y a la vez contarnos el proceso de elaboración del bourbon, pasamos un rato reconfortante con un Jim Beam entre las manos y con una cálida narración en nuestro anecdotario.

    Es un placer tener amigos, y amigos que te hacen aprender cosas nuevas de manera distendida y divertida.

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Agua fría sin hielo, por favor

El agua es la bebida que mejor quita la sed, de eso no hay duda.

Especialmente cuando hace calor, suelo pedir una botella de agua fría para refrescarme. Es una debilidad: ¡me encanta el agua!

He venido observando que se ha extendido la, en mi opinión, no muy acertada costumbre de minusvalorar el agua a tal grado que las botellas las almacenan en lugares no refrigerados.

Como consecuencia de esta práctica, al abrirlas te sirven el agua del tiempo en un vaso con hielos, mezclando el contenido de la botella que estás pagando con otro agua que no tiene nada que ver con la que tú deseas beber.

En el Restaurante Anita Li trataron mi agua como se merece, como si de una botella de cava se tratara.

Estuve hace unos días en Jalisco (México) y fui a comer a un restaurante exquisito de su capital, Guadalajara: el lugar en cuestión es el Anita Li.

Nada más llegar, pedí una botellita de agua fría «sin hielo, por favor», para refrescar el gaznate.

Al informarme de que el agua no estaba fría, rogué que no sirvieran hielo en el vaso pues quería degustarla sin mezcolanza alguna.

El amable joven que nos atendió, entendió perfectamente y, ¡oh!, ¿cuál fue mi encantadora sorpresa?:

Me trajeron una hielera donde pusieron a enfriar la botella de agua.

Fue un verdadero deleite tratar con una persona que comprendió de inmediato la importancia de las cosas hechas con esmero... y de dar placer al comensal.

Con decirles que hasta tomé una foto de la botella en la hielera... acto seguido, sentí que, en vez de abrir la botella, la descorchaba: el resultado fue la degustación de una sencilla, refrescante y deliciosa agua.

Agua en hielera (1)

Esto es lo que yo llamo un placer sin olor, sin color y sin sabor: cual poema que te agita un deleite en toda regla... es el agua fría sin hielo.





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Fruto de la pasión

    Pues puede parecer algo de escasa importancia, mas en mi empeño de hacer de cada día un acumulativo despertar, me levanté tempranito y caminé una hora.

    De ida hacia el parque, entre coches; un rato de caminata entre árboles y otras plantas; de regreso, entre más gente que al amanecer y con más número de autos: más o menos como de costumbre.

    Al regresar, recordé que el Dr. Pous me hizo llegar ayer unas frutas de su casa en Malinalco (México): vi las enormes limas y no me atreví con ellas.

    Pero he aquí que se me antojó acariciar la cérea piel de unas frutas desconocidas que las acompañaban en el frutero.

    ¿Qué será esto?

    Sí, por raro que pueda parecer, no había probado hasta hoy la fruta de la pasión. Sí, soy virgen en cuanto a esta fruta se refiere. Ha sido todo un descubrimiento para mí y para mis sentidos.

    Hay muchas frutas que no conocemos. Otras, conociéndolas, no las valoramos. Y otras, valorándolas, no lo hacemos en el momento presente.

    Hoy doy gracias por haber descubierto el sabor de una fruta nueva.

    Doy gracias por el delicioso sabor del maracuyá.

    Doy gracias por haberme dado la oportunidad de descubrirlo y saborearlo.

    O saborearlos, porque me gustó tanto el primero que proseguí con la cucharita.

    Por este detalle, nimio para algunos, hoy siento que ha comenzado una nueva era en mi vida.

    Es más, se me antoja que todos los días pueden ser el comienzo de una nueva era en nuestras vidas.

    Y no es el maracuyá la cuestión. Podría haber sido otra fruta, incluso una ya conocida por mí.

    Se trata de EL FRUTO DE LA PASIÓN.

    Si te apasionas con cada cosa que pruebas, con cada acto, con cada pensamiento creas: creas una vida plena, llena de sabores, plena de contenido, consciente, llena de vida.

    Un maracuyá parece algo muy simple: a mí me ha ayudado a crear un nuevo día.

    Mañana será un hoy lleno de frutos.

    Mañana diré: «hoy es un día fruto de mi pasión».

    ¡Es o no un deleite una vida fruto de nuestra pasión?

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