Y ahora, ¿cómo podrás defenderte?
Atención pasajeros del Titanic: viene un iceberg y en la cubierta 3 habrá clases de natación y de resistencia a la hipotermia.
Como sabemos ya es muy tarde para prepararse para esta crisis. Las imágenes de los operadores de Wall Street mesándose los cabellos son apenas una ligera premoción de lo que sucederá en nuestro país, sólo que los zacatecanos no serán tan teatrales ni tan fotografiados cuando dejen de recibir sus remesas.
Desde hace un año nos dijeron que la situación iba a estar muy fea, pero siempre nos están diciendo esas cosas. Demasiado tarde para lamentaciones, ahora busquemos algún salvavidas.
1. Ponte a ahorrar ya. Lo más seguro es que no tengas ahorrados tres meses de tu sueldo como un fondo de emergencia. Tú haz las cuentas: si vamos a recibir menos remesas, menos divisas por el petróleo y menos turistas... ¿cuántos empleos se van a crear el próximo año? ¿qué tan seguro estás tú o cuánto crecerá tu negocio?
2. Revisa tus seguros. En México sólo hay 6 millones de seguros de vida y de ellos la mitad son de grupo, o sea de empleados que, como yo, ni siquiera saben dónde dejaron la póliza. Algo similar debe suceder con los seguros de gastos médicos. O sea que si perdemos nuestro trabajo, perdemos el seguro. Justo cuando necesitaremos más apoyo.
3. Otra vez: Ponte a ahorrar ya. Si pierdes el trabajo –toquemos madera- no vas a poder ahorrar para el retiro. Lo más probable es que no hayas ahorrado nada. Muy pocos mexicanos tenemos afore, y de los que tenemos, muy pocos estamos cotizando. Y de los que estamos cotizando, sólo destinamos 6.5% de nuestro sueldo, lo cual es poquito, poquito. Así que mientras tengas empleo, aumenta tus ahorros para el retiro. Y recuerda que no vas a poder tocarlos hasta que te retires, así que aumenta tu ahorro para emergencia mencionado en el punto 1.
4. No huyas de la Bolsa. Cuando pusiste ese dinero ahí te preguntaron si estabas dispuesto a soportar el riesgo. Pero no se referían al riesgo de ganar cantidades obscenas de dinero, sino de perder. Ahora te aguantas, porque ya dijiste que sí tenías estómago –y que no ibas a necesitar ese dinero en el corto plazo-.
5. Piensa en el largo plazo. Dice un estudio de Seguros Monterrey New York Life que los mexicanos creemos que el largo plazo es de 3 años y 4 meses. ¡Wow! O sea que tenemos ahorros suficientes para esperar a que los niños entren al kínder. El largo plazo tendría que ser de 5, 7, 9, 11 años. O mejor, de 20, para disfrutar un bello retiro, a pesar de los señores que se mesan el cabello.
6. Pero hoy guarda tu dinero en el corto plazo. La caída de la Bolsa del 29 septiembre fue la más grande en puntos de la historia de Wall Street. Eso no quiere decir que ya puedas encontrar gangas en las acciones, porque pasará un buen tiempo para que se recupere la economía y por tanto las perspectivas de las empresas. Así que regresa a lo que hacía tu abuelita: busca un fondo de renta fija o hasta un pagaré. Hay bancos que por un mínimo de 25,000 pesos te pagan 7% (anual menos comisiones, pero algo es algo).
7. No te endeudes hoy, a menos que tengas seguridad para pagar. Pregunta algo: ¿tardarás más en pagar el crédito que en disfrutar el bien que te estás comprando? No tomes el crédito.
8. No ahogues tus penas en alcohol. Las cuentas del restaurante pueden bajar hasta 30% si te evitas esa copita.
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