Dime cuánto tienes y te diré cuán saludable eres
Quiero suponer entonces que eso de “la beneficencia” se le aplica ya sólo a ciudadanos españoles, o quizá practican la beneficencia a los más necesitados (ojalá) gracias a las altas facturas que cobran, pues según se puede leer en la historia de este hospital, la institución fue originalmente creada para actuar cuando “hubiera un enfermo necesitado, de los que viviendo en familia, imploren los auxilios de la Sociedad” (lo cito textual).
Pero no dramatizaré demasiado, puesto que finalmente, pude pagar la factura y tengo un seguro médico particular… según las estadísticas, esto me hace pertenecer al 2% de la afortunada población mexicana, “privilegiada”, que tiene acceso a este tipo de acceso a servicios de salud.
Y sin embargo, hay seguros médicos VIP, como el que tienen digamos, los diputados (sin malicia, y sólo por citar un ejemplo): resulta que las pólizas de los legisladores de nuestro país “son las más caras del mercado de seguros”, se les cubren incluso aquellas enfermedades contraídas antes de firmar el contrato y tanto ellos como sus familiares directos, son atendidos en los mejores hospitales del país (incluyendo por supuesto el de la “beneficencia” española)
MetLife (quienes tienen aún el contrato con la Cámara de Diputados) ha entregado una propuesta para este año de 95 mil pesos, por cada seguro de nuestros 500 legisladores y 40 directivos, es decir, por nada más y nada menos que 51 millones 300 mil pesos. Hay en pie otra oferta “más humilde” que la aseguradora “Interacciones” ha puesto sobre la mesa: 30 millones de pesos por asegurar que México tendrá legisladores “sanos” y rozagantes.
Pero los diputados “se lo están pensando”, llevan un mes decidiendo con calma, y ya que el seguro médico del Congreso no está sujeto a licitación, algunos de ellos ya han adelantado que “no se arriesgarán” con una empresa que no les garantice “un servicio adecuado”…
Sin prisas pero sin pausas, aunque ya sabemos que la recién aprobada “Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado” (ISSSTE) no mereció ni siquiera un tiempo “similar” de reflexión; a pesar de que al erario (o sea, a todos los contribuyentes) nos costará más de 2 billones de pesos: una cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB)… lo que significa más del doble del rescate bancario en los años 90.
Hoy en día, sólo 40% de los mexicanos contamos con alguna atención médica de seguridad social y las dos únicas instituciones que “cobijan” la salud en nuestro país son justamente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el ISSSTE … con todos los peros (que son muchos y variados) que les podamos adjudicar.
México destina cada año al sector salud apenas 6% del PIB, según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que nos obliga a desembolsar a los mexicanos 9 de cada 10 pesos necesarios en caso de una enfermedad.
¿Por qué? Por “el limitado apoyo del gobierno a la salud pública”. De acuerdo Informe Estadístico de Salud 2006 de este organismo, el gasto per cápita en salud que reciben los mexicanos se limita a 662 dólares ¡¡¡POR AÑO!!!: somos el cuarto monto más bajo entre los estados miembros de la OCDE.
Por eso digo yo que la aprobación de esa ley implicaba mayor reflexión y menos aplanadoras partidistas… era para “pensárselo” un poco más y también “cabildear con calma”… ¿No dicen por ahí que con la salud, no se juega? ¿O será que también con la salud se negocia?
¡Bueno¡ pero vamos a aceptar una cosa: hay casos MUCHO (mucho) peores.
No lo digo para que sirva de consuelo, sino para que realmente “reflexionemos” sobre el hecho de que la salud pública no es una cuestión de “beneficencia”; no es una cuestión de “diputados y ciudadanos de segunda categoría”, no es un “negocio”, es un derecho fundamental.
Hoy los dejo con una serie de documentales sobre “salud” (física y mental) producida por el actor español Javier Bardem, y que ha patrocinado la organización Médicos sin Fronteras (MSF) sobre algunos casos mundiales que merecen “hacerse visibles”.
Aquí están los “Invisibles” cinco historias de América Latina y África, cinco directores afamados y muchos actores (reales) de los que solemos “olvidarnos”.
Hasta la semana próxima o hasta el próximo post, (lo que suceda primero)
Xtina “ )
(Joe: Are you there?! Then, say something !!)
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