La isla utopía es real: costó 95,000 dólares y durará 3 años
¿Verdaderamente podría existir aquella isla “perfecta”, que Tomás Moro bautizó en 1516 como “Utopía”?
¿Suena irreal, verdad? Pero aceptemos que el mundo ha caminado a fuerza de sueños que “parecen imposibles… y por supuesto, de gente que se ha atrevido a soñarlos, (aunque aceptemos también que no todos esos sueños han sido ideales…)
Por nombrar un caso peculiar, Julio Verne por ejemplo vislumbró submarinos y helicópteros, que no se harían realidad hasta muchísimos años después.
Precisamente por allá de n 1860, este mismo escritor publicó “París en el siglo XX”, una novela de ciencia ficción que describía a la capital francesa como una ciudad “llena de altos edificios de cristal, trenes de alta velocidad, automóviles de gas y una red mundial de comunicaciones”, y cuya sociedad, profundamente infeliz, se encaminaba a su fin.
Así que si nos ponemos optimistas, podría ser que al sueño utópico de Tomás Moro, le haya tomado “algunos añitos más” materializarse, si es que el experimento de Ben Keene y Mark James en Vorovoro funciona, y por lo pronto la aventura llamada “Tribe Wanted” (parece que) camina, y camina bien.
Keene y James, ambos de 26 años, decidieron
ir más allá que la propuesta de Second Life o Myspace. Los jóvenes emprendedores no se conformaron
con una isla virtual, así que se pusieron a la búsqueda de un paraíso real que
estuviera en renta. Primer cosa (casi) increíble: lo encontraron. Érase una vez, en las lejanas tierras de Oceanía, la isla Voroboro estaba en renta.
Del sueño al cuento, del cuento a la realidad y de la realidad.... a las ganancias. Porque (dicen que) sólo así funciona el mundo, por lo menos, el mundo conocido, and let's "follow the money".
Cierto, en el fondo, se trata básicamente de un
negocio, pero de un negocio donde “todos ganan”; un business donde además, ellos buscaban crear el desarrollo
de un paraíso sin su destrucción, y conseguir el éxito, tanto económico como político e ideológico...ya desde esa premisa, (desconfiada que
soy) sonaría a misión imposible, ¿o no?
Pero (de momento, y al menos por dos años más) la cosa funciona para todos.
A través de una estudiada estrategia de marketing, apariciones en la prensa y su propia comunidad virtual, con blogs y chats incluidos, Tribe wanted ha lanzado una convocatoria mundial para que 5,000 personas vengan a disfrutar a este sitio, pero no como simples turistas, sino contribuyendo a crear 'con sus propias manos' un desarrollo sostenible.
Cada “visitante” debe pagar 180 libras (unos 360 dólares) por semana, además claro de costearse el viaje; debe también construirse su propio hogar con materiales naturales y nunca puede quedarse más de 3 semanas, y en lo que a política se refiere, tendrá que acatar las decisiones de un gobierno que se administra a través de Internet, (que funciona gracias a la energía solar) y donde toda la comunidad, -nativos y profanos- votan sus decisiones.
Hasta el momento, unos 1,200 ciudadanos de por lo menos 25 países (sobre todo anglosajones) de todas las edades, ya han experimentado en carne propia esta “sociedad ideal”; y como dice el dicho: aquí sigue la mata dando, porque cada momento que pasa, el proyecto toma más y más popularidad. Francamente, no es para menos, yo misma, si tuviera para pagarme el avión a ese otro lado del mundo, ya me estaría apuntando.
No hace falta más que ver las fotografías: Vorovoro es un paraíso. Un paraíso prácticamente virgen de las islas Fiji, (ni Google Earth tiene imágenes zoom del sitio) donde no hay electricidad ni agua corriente, y sus habitantes viven en chozas de una manera que hoy podríamos llamar “primitiva” (ojo, que no uso el término de manera peyorativa), abasteciéndose de aquello que viene del mar o de la tierra.
La situación geográfica y la lejanía han ayudado, sí, pero conservarse como un “verdadero” paraíso” ha sido sobre todo una cuestión de empeño: Tui Mali, el jefe de la tribu pronunció un firme NO cuando le ofrecieron 3.5 millones de dólares (se dice fácil) para realizar el rodaje de la serie “Supervivientes”… tal vez, (sólo tal vez) el líder aborigen sospechaba que para sus residentes y para el propio hábitat, el precio a pagar sería muchísmo más alto.
Por eso cuando Keene y James le propusieron
“un alquiler de 3 años por 95,000 dólares, pero respetando su cultura, su
ecología y las costumbres de su gente”, Tui Mali dijo que sí, y selló el pacto bebiendo
“grog”, (un brebaje narcótico de una
planta llamada kava) con los “palangi” (hombres de piel blanca) venidos de lejos.
Los 13 primeros exploradores desembarcaron con provisiones y conocieron a los 400 habitantes de este sitio, donde la mayoría trabajaba en madereras de una isla cercana y algunos incluso usaban teléfonos celulares, pero que por lo demás, se mantenían bastante “puros” en cuanto a usos y costumbres.
Además de “rentar la isla” por esos casi 100, 000 dólares, “los piel blanca” se comprometieron a donar a la comunidad 14,000 libras (casi 28,000 dólares). El consejo de las tierras nativas, aceptó que “los aventureros” ganaran un pequeño salario por la construcción de infraestructura ecológica, siempre y cuando (y así fue el acuerdo) todas las instalaciones restaran como propiedad de Vorovoro.
Francamente, entre más lo leo más me gusta este proyecto. Si entras al sitio, es fascinante: hay blogs, videos, fotografías.
Ttienen la web montadísima para que, si quieres inscribirte, ahí mismo puedas dar tu tarjeta de crédito y hacer una reservación, con opción a ser “nómada, cazador o guerrero” y los precios (que como ya dije varían según la estancia y la “categoría”) incluyen el traslado y todos los alimentos, así como “tu derecho de voto” y una identificación para Fiji.
Para “todo lo demas”, está Visa (faltaba más) pues si quieres paseos, practicar la pesca o snorkear, eso ya va por cuenta de tu tarjeta. Los vuelos internacionales para llegar ahí y todos los seguros, también deberá costeárselo individualmente cada “soñador de utopías y paraísos”, porque finalmente (insisto) este es un negocio.
¿Qué pensarían Julio Verne y Tomás Moro de este experimento donde se mezcla una sociedad infeliz de edificios de cristal que ahora paga por vivir en armonía con los hombres y la naturaleza? Apostaría a que alguno de los dos, o ambos quizá, se apuntarían al “experimento”… ¿tú no?www.cnnexpansion.com se reserva el derecho a decidir qué mensajes incumplen estas normas y eliminarlos sin previo aviso.
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