¡Qué dengue!
Las imágenes de las inundaciones en Villahermosa hablan por sí mismas, sin embrago, escuchar los testimonios nos dejan con la carne chinita. Una conocida me comentaba que además de que el agua le llegó literalmente al cuello, ahora se enfrenta a la picadura persistente de moscos, al roce de animales muertos y a la escasez de agua potable. No sabe si el dolor de estómago es por estrés o por infección.
Sueños de un secretario
El actual Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, asegura que esta semana se fumigarán, vía aérea, las zonas afectadas para evitar la proliferación de moscos trasmisores de dengue y paludismo. Sostiene que el balance en materia de salud en Tabasco es aceptable, pues no hay epidemias.
“A pesar de las condiciones sanitarias, el dengue y la tuberculosis no han tenido un repunte, ya que se mantienen los casos que se registran cada año en promedio. En cuanto a tuberculosis, los pacientes están en tratamiento desde hace varios meses, por lo que no representan una fuente de infección”, refiere en un comunicado.
Estimado lector ¿reímos o lloramos con esta declaración? Conforme transcurran los días y bajen los niveles de agua se comenzará a ver la realidad. Hasta la fecha, el estado tiene acumulados mil 58 casos de dengue clásico y 63 de hemorrágico, mientras que en 2006, la cifra fue de 136 y 7 casos respectivamente.
En este momento ¿cuánta gente está en albergues? ¿Cuánta sigue aferrada a los techos de sus casas expuesta a todo tipo de contaminación, camina descalza, come lo que encuentra y bebe lo que puede?
El Secretario da a conocer que la dependencia no tiene registrado ningún caso de cólera, pero por si las dudas, cuenta con una reserva de vacunas. En este momento sólo se concentran en la aplicación de dosis contra la hepatitis A, influenza y tétanos. Algo es algo.
Además recomienda a los tabasqueños evitar el contacto con el agua (imagínese mi cara de "what?"), cuidar la calidad de los alimentos y del agua que consumen, y hacer uso de plata coloidal o pastillas de cloro.
No cabe duda que la respuesta a hechos tan lamentables no siempre está en boca de las autoridades.
En los últimos días he visto al presidente Felipe Calderón interactuar con las víctimas. ¿Dónde está el resto del Gabinete, de los funcionarios? Por lo menos su servidora no ha visto al Secretario de Salud, al director del IMSS o del ISSSTE meterse al agua. Lo último que le puedo comentar es que el director del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (Cenavece), Pablo Kuri, es el que anda por aquéllas tierras.
Agua embotellada
Y mientras la dependencia maquilla la magnitud del problema, algunas empresas comienzan a poner su grano de arena precisamente para evitar daños secundarios. Bonafont, por ejemplo, donará la producción de agua embotellada de su planta en Toluca, lo que equivale a 2 millones de litros del vital líquido.
Según la última información que llegó a nuestra redacción, ésta será transportada por 90 trailers.
Felicidades por esta obra, por ustedes ¡salud!
Pd. Si alguno de ustedes sabe algo del Sr. López Obrador o de Madrazo, del apoyo a su tierra y del estado que guardan sus casas, por favor, hágamelo saber.
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