Ante la crisis, fíjate en tus empleados
En tiempos malos, el CEO comete un error común: enfocarse únicamente en los números de la empresa; si se pierden productividad y creatividad, se pierde progreso, lo que es letal para la firma.
La crisis puede servir como campo de oportunidad para que los líderes se motiven a repensar su enfoque sobre la gestión de personas. (Foto: Thinkstock)
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De acuerdo con el artículo, retomado por la revista ExpansiónCEO en su edición de noviembre 2011, los directores tienden a descuidar a sus colaboradores en época de crisis, ya que están inmersos en los números de la firma.
Ante esta situación, las compañías pueden ser dominadas por un ciclo negativo ya que los empleados sentirán que su trabajo peligra y que se encuentran mal coordinados; esto socavará su productividad y creatividad. Además, al no saber catalizar el progreso de su labor, sentirán frustración, explican Amabile y Kramer, expertos en temas de negocios.
Los autores plantean la necesidad de ver la crisis como un periodo de oportunidad para que los líderes se sientan motivados a repensar su enfoque sobre la gestión de personas.
Tanto los directores como los gerentes de todos los niveles dentro de la organización tienen que apoyar el progreso del trabajo de sus subordinados, ponerles metas claras en los proyectos para que sepan hacia dónde está orientada su labor y darles autonomía para que usen su experiencia en el cumplimiento de las metas.
Amabile y Kramer aseguran que cuando se fortalecen las dinámicas del personal, se dan pequeños triunfos dentro de la empresa que serán necesarios si se quiere llegar alguna vez a alcanzar las metas más grandes.
Colaboración vs trabajo en equipo
Uno de los retos con el que tendrán que lidiar los directores, es decidir cómo se darán las interacciones entre los trabajadores.
De acuerdo con la publicación, es necesario que los empleados no confundan la colaboración con el trabajo en equipo, este último implica realizar acciones interdependientes entre los empleados, pero con una misma meta que es guiada por un l íder.
Por su parte, en la colaboración, los empleados tienen objetivos comunes, pero a menudo también tienen objetivos contrapuestos. Además, el objetivo común es, por lo general, sólo una pequeña parte de sus responsabilidades.
Los autores recomiendan no depender de las relaciones de colaboración salvo en los raros casos en que un objetivo de la empresa es lo suficientemente importante como para justificar una acción de colaboración, pero no tan importante como para justificar un equipo dedicado.


