
GM estrena complejo en San Luis Potosí
- La armadora, de manteles largos
Después de algunas sacudidas, entre ellas el anuncio de un paro técnico en su planta de Silao y el cese de una línea de producción de un vehículo de carga (Kodiak) en Toluca, General Motors México tiene una buena noticia que ofrecer.
A finales de este mes, GM México estará de fiesta y manteles largos, pues llevará a cabo la inauguración de su nueva planta de ensamble de automóviles en San Luis Potosí, con lo que sumará cuatro centros de producción en el país.
Al evento asistirán altos directivos de GM Norteamérica y del gobierno mexicano. Se espera la asistencia del presidente Felipe Calderón, quien ha declarado públicamente que quiere convertir a México “en el país del automóvil” y ha acudido prácticamente a todas los anuncios e inauguraciones de proyectos de inversión en el sector automotriz.
Al acto asistirán también el gobernador de la entidad, el
panista Marcelo de los Santos, y el secretario de desarrollo económico, Carlos
Bárcenas Pous.
La noticia llega en un buen momento, luego de que en las últimas semanas algunas corredurías como Goldman Sachs y Merrill Lynch pusieron el dedo en la llaga y advirtieron sobre los serios problemas financieros por los que atraviesa GM Norteamérica.
- Comerci suma dos plazas más a su red
En lo que resta del verano, Controladora Comercial Mexicana (Comerci), la compañía que dirige Santiago García, sumará dos unidades más a su red de tiendas de autoservicio, una en el occidente y otra en el sureste del país.
En los próximos 60 días, Comerci inaugurará dos tiendas
Mega, una en Guadalajara, Jalisco y otra en Ciudad del Carmen, Campeche. Las
aperturas forman parte del plan de la compañía propiedad de las familias
González Zabalegui y González Nova de construir 14 nuevas unidades de negocio
en lo que queda de 2008.
Comerci busca apretar el paso y recuperar cuota de mercado, luego de que en los últimos años Soriana lo desbancara del segundo lugar en ventas en el sector y lo relegara a un tercer sitio.
Al tercer trimestre de este año, Comerci contaba con 286 unidades: 215 unidades de autoservicio repartidas en siete diferentes formatos –entre ellos Mega, Bodega y Costco- y 71 restaurantes California.
- A Coca Cola, la crisis le hace los mandados
Alzas por aquí, alzas por allá, es el nuevo escenario que hoy enfrentan los consumidores mexicanos cada vez que asisten al tianguis o al supermercado. En el otro extremo, la mayoría de los fabricantes de alimentos y bebidas han tenido que comer de dos sopas ante el alza generalizada en el costo de los insumos y las materias primas: contener los precios de sus productos y ver presionados sus márgenes o ajustarlos al alza y ver cómo merman sus ventas.
Este no ha sido el caso de Coca Cola de México, la compañía que dirige James Quincey. Tan sólo en el primer trimestre de este año, el volumen de ventas de la compañía medido en cajas unidad creció 11 %, impulsado por el crecimiento de la marca Coca Cola. El portafolio de la empresa abarca 48 marcas e incluye refrescos, agua, jugos, tés, bebidas isotónicas y energizantes, entre otras.
El crecimiento es notable si se considera que en el último año (junio 2007-junio 2008) los precios de los refrescos aumentaron 4.13% y en los últimos seis meses repuntaron 2.80 por ciento. En otras palabras, las presiones inflacionarias le hacen los mandados a Coca Cola.
De esta manera, el mercado mexicano refrendó su título como el segundo mayor mercado del mundo para Coca Cola. Ello explica porqué este año la compañía invertirá más de 750 millones de dólares en infraestructura, mercadotecnia, publicidad y programas de responsabilidad social en México.
- De desnutridos a obesos
A propósito de hábitos alimenticios y ahora que varias empresas e instituciones gubernamentales están tan interesadas en combatir la obesidad, vale la pena recordar algunas acciones del pasado que surgieron con buenas intenciones pero resultaron siendo contraproducentes.
En los años 80, la desnutrición era la preocupación de los gobiernos latinoamericanos. En aquella época, México instauró el programa Sistema Alimentario Mexicano con el que superó al resto de la región en la medición de kilocarías por habitante y llegó a acercarse al estándar de países desarrollados.
Su aumento de 30% fue todo un éxito. Llegó a las 3,123 kilocarías diarias por habitante, mientras Chile y Costa Rica, aún el día de hoy, continúan con 2,700 kcal/d/hab (más cercana al México de los 60).
No obstante, esa carrera por ganar peso terminó en desnutrición, obesidad, diabetes, más todo lo que ha leído en los últimos dos años. Sí, la desnutrición se redujo un poco, pero el plan para contrarrestarla produjo obesidad; y no sólo eso, la obesidad en adultos se contagió a los niños. El hambre y la anemia se saciaron con productos industrializados altos en grasas, sodio y azúcares y cero ejercicio.
Hoy, cada mexicano consume 3,800 calorías diarias -22% más que en los años 80- y para 2010, la FAO estima que estaremos comiendo 4,500 calorías. Increíble: casi 90% más que lo que comían nuestros abuelos o padres en épocas del aseo a mano, los radioteatros y mucha caminata.
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