Sudamérica abre con Bolsas a la alza
Los mercados accionarios de la región se recuperaron de las pérdidas registradas el día de ayer las Bolsas de Brasil, Argentina y Colombia subían 3% en sus primeras operaciones.

El índice de precios de acciones latinoamericanas de Morgan Stanley, que el martes perdió un 2.75%, trepaba un 3.34%, a 3,248.62 puntos.
La Bolsa de Valores de Sao Paulo subía más de un 3%, acompañando la recuperación de los mercados globales, principalmente en Wall Street.
El índice Bovespa avanzaba un 3.3%, a 49,588 puntos.
La moneda brasileña, el real, que el jueves perdió un 3.1%, se disparaba un 4.39% y cotizaba en 2,002 unidades por dólar en el mercado interbancario.
En Bogotá la Bolsa colombiana subía un 3% en los primeros minutos de la sesión del viernes.
El índice accionario IGBC se situaba en 10,249.69 unidades, con lo que borraba parcialmente la caída del 4.91% del jueves, cuando los mercados se vieron sacudidos por temores sobre un deterioro del sector crediticio y su posible impacto en el crecimiento económico.
La Bolsa de valores de Lima subía con fuerza, en línea con otras plazas bursátiles, por una recuperación de los mercados externos.
A las 09:21 hora local (14:21 GMT), el índice general, ganaba un 2.42%, a 20,023.26 puntos, tras una caída del 6.89% en la víspera.
El índice selectivo, que agrupa a las 15 acciones líderes, avanzaba un 2.83%, a 35,579.84 puntos.
En tanto la Bolsa argentina subía el viernes un 3.88%, en línea con sus pares regionales.
A las 1410 GMT, el índice Merval llegaba a los 1,905 puntos, en medio de un alza general de los mercados globales.
El peso argentino subía un 0.32% en el mercado interbancario, a 3.15 unidades por dólar.
En Chile, el índice selectivo IPSA de la Bolsa de Comercio de Santiago abrió con un alza de un 2.63%, aunque minutos después limitaba el avance a un 0.95% y se ubicaba en 2.989,33 puntos.
El peso chileno avanzaba un 0.85%, a 523.50/523.80 unidades por dólar, siguiendo también la recuperación de los mercados globales.
La Fed recortó su tasa de descuento en 50 puntos básicos, a un 5.75%, para paliar los efectos que ha acarreado la crisis del sector hipotecario de alto riesgo estadounidense en los mercados globales.
Esto significó un alivio para las condiciones de crédito y tuvo una inmediata reacción positiva en Wall Street y en Europa.
Además, el banco central estadounidense dijo que estaba "preparado para actuar como fuera necesario para mitigar los efectos adversos sobre la economía que surjan de las turbulencias en los mercados financieros".
