Economía

IEPS a telecomunicaciones, un retroceso

El gravamen de 3% limitará el acceso a la tecnología al estrato de menor ingreso, según expertos; los costos del impuesto serán pagados por el usuario final a través de un incremento de precios.

Por: Isabel Ferguson |
Miércoles, 21 de octubre de 2009 a las 12:39
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) —

El gravamen de 3% sobre las telecomunicaciones tendrá repercusiones sociales y económicas ampliando la brecha digital de México con respecto a otras naciones en desarrollo.

Aunque la situación impactará a cerca de 80 millones de mexicanos que utilizan servicios de telecomunicaciones, ésta afectará en mayor medida a los deciles más bajos de la población cuyo gasto al sector representa cerca de 20% de sus ingresos, de acuerdo con Gustavo Cantú, vicepresidente de la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel).

La carga impositiva para el sector podría tener una tasa de 19% para 2010, tomando en cuenta el Impuesto al Valor Agregado de 16% (IVA), más el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aprobado al 3%, de darse la ratificación del Senado.

El incremento significaría un aumento de cerca de 15 pesos en el gasto en telecomunicaciones promedio en cada hogar, tomando en cuenta las cifras de gasto actual del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), lo que ampliaría la brecha digital en el país.

"El impuesto del 3% (las empresas) se lo aplicarán directamente al consumidor, al principio va a generar que les bajen los ingresos, porque la gente va a consumir menos, si deciden no trasladárselo a ellos lo van a tener que absorber a través de recortes de inversión o de personal para ser más eficientes", afirma Jorge Fregoso coordinador de las Maestrías de Banca y Mercados Financieros y Finanzas de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac Norte.  

"En telefonía celular prepagada los usuarios seguirían pagando el valor nominal de las tarjetas pero estimamos que las empresas amortiguarán el impacto del IEPS mediante ajustes a los minutos incluidos elevando así el precio por minuto. En caso de que no se traslade el IEPS el impacto en las ganancias antes de intereses e impuestos, depreciación y amortización y depreciación (Ebitda por sus siglas en inglés)", según un reporte de Ixe Grupo Financiero.

El reporte de Ixe indica que las empresas que podrían resultar más perjudicadas por la imposición del gravamen serían Axtel, Grupo Iusacell, Megacable, Maxcom Telecomunicaciones y Teléfonos de México, por tener operaciones únicamente en México.

América Móvil, Grupo Televisa y Telmex Internacional sufrirán un menor impacto debido a su mezcla de negocios. Las   operaciones de telefonía de América Móvil en México representan el 30.3% de sus ingresos, las de televisión satelital y por cable de Televisa son el 34.4% de sus ventas totales y Telmex Internacional no tiene operaciones de telefonía en el país.

Actualmente México tiene el quinto lugar entre las tarifas de telefonía celular más caras dentro de los 31 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Los clientes móviles con menor uso pagan 240 dólares anuales por 360 minutos de llamada y 396 mensajes al cierre de 2008, aquellos con uso medio gastan 400 dólares anuales por 780 minutos de llamada y 600 mensajes de texto, mientras que el grupo de los grandes usuarios gasta cerca de 740 dólares aproximadamente por 1,680 minutos de llamada y 600 mensajes de texto.

El nuevo impuesto excluye a la telefonía fija rural, la telefonía pública y los servicios de interconexión.

"México cuenta con una penetración de telefonía fija y móvil conjunta de 82%. Sin embargo, el 18% de la población aún no cuenta con acceso a ninguno de estos servicios, lo cual que debe ser la prioridad de la administración pública", afirma un estudio de The Competitive Intelligence Unit (CIU).

El país tiene actualmente una penetración de ancho de banda de 13.8%, por debajo de naciones como Chile (26.5%) o Argentina (19%), y muy por debajo de Estados Unidos (50.8%) y Canadá (62.9%), según datos de la OCDE.

"La banda ancha se ve como un activador de la productividad y del crecimiento económico, pero su efecto en las economías dependerá de que sea usada por empresas y consumidores, lo que requiere el acceso al servicio a precios bajos y buena calidad", afirma el estudio Perspectivas de las comunicaciones en la OCDE 2009.

El impuesto de 3% frenaría en gran medida al Programa Nacional de Infraestructura, que pretende alcanzar los 70 millones de usuarios de Internet para 2012, cuando en 2009 existen alrededor de 27.6 millones internautas.

El gravamen también frenaría la contratación de servicios de triple-play (teléfono, cable e Internet), debido al incremento de los precios a los usuarios finales.

El Banco Mundial indica que un incremento de 10% en la cantidad de líneas fijas en un país en desarrollo podría incrementar 0.73 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en teléfonos móviles e Internet de banda ancha aumentaría en 0.81% y 1.38% respectivamente.

"Es importante mencionar que el costo social de restringir vía impuestos el acceso a servicios de telecomunicaciones convergentes a las personas y empresas más desfavorecidas es muy alto y, más aún, en un entorno macroeconómico adverso como el actual...el alto costo impositivo lo termina pagando el usuario final ya que se le transfieren todos los gastos del servicio, lo cual disminuye la competitividad nacional respecto a nuestros principales socios y competidores, asegura la firma de investigación CIU.

El impuesto a las telecomunicaciones podría generar una recaudación de aproximadamente 10,000 millones de pesos de ser aprobado por el Senado.


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