Obama vs Reagan: Recuperación distinta

Hay varios factores que diferencian las crisis económicas ante ambos mandatarios; republicanos comparan la actual recuperación con la encabezada por el finado presidente.

Por: Charles Riley |
Miércoles, 08 de febrero de 2012 a las 06:00

NUEVA YORK — Al enfrentarse a un sólido reporte sobre el empleo el viernes, los republicanos probaron con un nuevo mensaje retórico: Esto no es un desastre, pero Ronald Reagan podría haberlo hecho mejor.

"No tenía porqué ser de este modo", dijo la representante Cathy McMorris Rodgers, de Washington. "Existe un enfoque diferente que podríamos haber tomado. El presidente Reagan adoptó un enfoque muy diferente".

Al otro lado del pasillo, los demócratas han tenido cuidado de no comparar la recuperación con algo como la fabulosa Morning in America (Mañana en América) de Reagan.

Alan Krueger, presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, dijo que si bien el reporte de empleo "proporciona más evidencia de que la economía continúa sanando", es "importante no sacar demasiadas conclusiones de cualquier informe mensual".

Así que las partes están de acuerdo: La recuperación de hoy no es como la recuperación de 1983 y 1984.

Y eso es cierto.

"La recuperación de Reagan tenía una de las mayores tasas de crecimiento que jamás se hayan visto", dijo Barry Bosworth, un economista de Brookings Institution. "Si acaso, era muy fuerte. Fue espectacular".

Basta con echar un vistazo a las cifras:

La economía creció 4.5% en 1983, con algunos trimestres de un crecimiento superior al 8%. En 2011, por su parte, la economía creció sólo 1.7%.

En sólo un mes -septiembre de 1983- la economía sumó más de un millón de puestos de trabajo. En todo el año, la economía sumó casi 3.5 millones de empleos, una tendencia que continuó en 1984, un año electoral en el que Reagan ganó 49 estados en una victoria aplastante.

Obama puede destacar un crecimiento de 1.8 millones de puestos de trabajo en 2011. Una mejoría bienvenida, pero aún tibia en comparación con la de Reagan.

De cara a 2012, Obama podría replicar los 243,000 empleos creados en enero en cada uno de los próximos 11 meses y aún así no se acercaría al total de Reagan de 3.9 millones de dólares en 1984.

Reagan tenía una ventaja sobre Obama: La recesión de los primeros años de la década de 1980 fue causada por una inflación fuera de control, que la Reserva Federal contrarrestó con un alza en las tasas de interés. Cuando la inflación se redujo, la Fed bajó las tasas y eso dio lugar a un auge económico masivo.

"La política monetaria dirigida por (el presidente de la Fed) Paul Volcker fue un gran éxito", dijo Rudolph Penner, un ex director de la Oficina de Presupuesto del Congreso. "Cuando la inflación se fue, sentó las bases para una recuperación muy rápida".

Las principales causas de la recesión que comenzó en diciembre de 2007 fueron una crisis bancaria y una burbuja inmobiliaria que explotó durante los meses finales del presidente George W. Bush en el cargo. Además, las tasas de interés ya eran bajas antes de la recesión.

El daño a la economía no era fácil de solucionar en el corto plazo, dijo Greg Valliere, estratega en jefe de Política de Potomac Research Group.

"Estuvimos a punto de caer por un precipicio, y la gente tiene poca memoria. Creo que la amenaza para el país fue mucho mayor en 2008 que en los años 80, que fue una recesión común y corriente".

Otra diferencia: Con una carga de deuda comparativamente pequeña, Reagan fue capaz de impulsar un recorte generalizado de 23% en las tasas individuales de impuesto sobre la renta.

Con un ingreso menor en la actualidad, un recorte de impuestos de esa magnitud es algo que, según Bosworth, "realmente ya no podemos costear".

Obama llegó a la presidencia con déficits presupuestarios considerables y una economía que se contraía a una tasa del 6.7%.

Y tanto Bosworth como Penner concuerdan en que el paquete de estímulo con el que terminó Obama pudo haber sido mucho mejor.

"El estímulo fue muy mal diseñado y no obtuvo el retorno de inversión que podría haber conseguido", dijo Penner.

Sin embargo, es posible establecer comparaciones entre las dos recuperaciones en el contexto del ciclo electoral.

Basta considerar las buenas noticias en el reporte del viernes: La tasa de desempleo bajó a 8.3%, la más baja desde febrero de 2009, tras alcanzar un máximo de 10% en octubre de 2009.

Más allá de eso, el sector privado agregó empleos por vigésimo tercer mes consecutivo.

En este punto en el primer mandato de Reagan, la tasa de desempleo era de 8%, por debajo de un máximo de 10.8%. Y cabe resaltar que él fue elegido cuando el desempleo estaba en 7.2%.

"El patrón aquí en 2012 luce un poco como en 1984, en que la economía está comenzando a acelerarse y la tasa de desempleo está empezando a bajar", dijo Valliere. "Creo que podemos llegar a poco menos de 8% para el día de las elecciones".

Algunos científicos políticos dicen que un factor de predicción más útil de la victoria electoral es la tendencia general y la forma en que los estadounidenses se sienten acerca de la economía.

"Puedes empezar en un nivel bastante alto de desempleo", dijo Penner. "Pero siempre y cuando las cosas estén mejorando cerca de la elección, eso mejora las posibilidades del candidato considerablemente".

Pero a la Casa Blanca le falta mucho para lograr convencer a la mayoría de los estadounidenses.

De acuerdo con una encuesta de NBC News/Wall Street Journal, realizada a fines del mes pasado, sólo 45% de los estadounidenses aprueba la manera en que Obama está manejando la economía, mientras que 50% la desaprueba.

Y un par de obstáculos -la crisis de deuda de la zona euro y el mercado inmobiliario doméstico- todavía están al acecho.

"Obama ha tenido un par de meses buenos, pero recuerden que esto ha sucedido pocas veces en los últimos dos años", dijo Bosworth. "Creo que la gente se está emocionando demasiado".


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