Economía

Bancos mexicanos pasan prueba de estrés

Muestran sólida capitalización, rentabilidad y liquidez suficiente, dice el Consejo de Estabilidad; algunas medidas regulatorias internacionales podrían provocar impactos no deseados.

Por: Isabel Mayoral Jiménez |
Lunes, 09 de abril de 2012 a las 14:01

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — El sistema bancario presentó buena salud en una prueba de estrés que se aplicó a la banca para medir su resistencia y capacidad de sortear una eventual turbulencia financiera internacional, revela el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF).

El análisis determinó que el sistema cuenta con una sólida perspectiva de capitalización, adecuada rentabilidad y liquidez agregada suficiente.

Los resultados obedecen en gran medida al hecho de contar con un sistema bancario concentrado en pocos grandes bancos que presentan un perfil financiero sano, expuso el "Informe anual sobre el estado que guarda la estabilidad del sistema financiero en México", y que en los próximos días será presentado al presidente Felipe Calderón.

En el tercer ejercicio de este tipo que se aplica a la banca múltiple desde que inicio en 2009, se desprendió que, de manera individual, instituciones de tamaño mediano o pequeño presentan uno o varios problemas.

Entre ellos se encuentran la baja rentabilidad, alta concentración de cartera crediticia, bajos estándares de liquidez y alta sensibilidad a ciertos factores que influyen en sus resultados.

Los ejercicios de estrés y sensibilidad (que iniciaron  en agosto de 2011 y concluyeron en diciembre pasado), indican que, si bien estos bancos no llegarían a niveles de capitalización bajos, se encuentran en una situación más vulnerable.

Como medida preventiva, las autoridades se han reunido con los directores generales y miembros de consejo correspondientes para iniciar planes de acción que atiendan la situación del banco afectado.

En el ejercicio participaron 25 instituciones a las que se les proporcionó los supuestos a utilizar para realizar la proyección de sus estados financieros para el periodo 2011-2013 bajo un escenario base y para un escenario adverso.

En el escenario base los bancos estiman un crecimiento en su cartera total -entre 2010 a 2013- de poco más de 900,000 millones de pesos (43% en el periodo), lo que equivale a una tasa anual de crecimiento constante (TACC) real del 9.21%.

Para el escenario adverso, sus expectativas de crecimiento son considerablemente menores y estiman que dicha tasa sea de 1.88%, es decir, la tasa de crecimiento real promedio en el escenario base es casi cinco veces mayor que en el escenario adverso.

Con base en los escenarios macroeconómicos y de pérdida esperada proporcionados a las instituciones que participaron en el ejercicio, el sistema bancario en su conjunto proyecta utilidades positivas, tanto en el escenario base como en el adverso, si bien considerablemente menores en este último en donde los rendimientos sobre capital son inferiores a 2% real (disminución de 10 puntos porcentuales con respecto al rendimiento real en el escenario base).

En un escenario adverso las utilidades de los bancos disminuyen entre los dos años proyectados en más de 86,000 millones de pesos.

Aún con esta disminución en las utilidades, la banca múltiple en su conjunto alcanza un nivel en el índice de capitalización de 17.3% en 2013, cifra considerablemente superior a los niveles de alerta temprana establecidos por las autoridades financieras.

Impacto de la "Regla de Volcker"

En la agenda regulatoria internacional existen medidas cuya entrada en vigor podría tener un impacto no deseado en el sistema financiero mexicano, advierte también el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero.

Entre ellas destaca la famosa "Regla de Volcker", que regula a todas las instituciones domiciliadas en EU que tengan depósitos cubiertos por el seguro de depósito de ese país.

Dicha regla tiene un importante alcance fuera de Estados Unidos, ya que pretende regular las actividades de cualquier banco que tenga una filial o agencia en ese país, con independencia de cuál sea la jurisdicción de incorporación del banco en cuestión.

La Regla de Volcker tiene un impacto importante en México debido a las características de su sistema financiero, advierte el estudio del CESF, ya que la mayoría de los bancos en el país son filiales de bancos estadounidenses o filiales de bancos de otros países que a su vez tienen una filial en Estados Unidos o bancos de capital mexicano con filiales en ese país.

La propuesta publicada establece restricciones a las operaciones de negociación con títulos, derivados, materias primas y divisas, así como una serie de exclusiones y excepciones que tienen como propósito disminuir el impacto negativo en los mercados estadounidenses (y de otras jurisdicciones). Sin embargo, es posible que éstas no cumplan con su propósito debido a la complejidad y a los altos costos asociados a la observancia que establece la propia regla de Volcker.

Por ejemplo, a pesar de que la propuesta excluye bajo ciertas condiciones a las actividades realizadas fuera de Estados Unidos, las restricciones pueden incidir de manera negativa en la liquidez y profundidad de los mercados financieros internacionales. La regla inhibiría la toma de riesgos y la participación activa de la banca estadounidense y de la banca global en los mercados financieros de otros países.

El impacto no deseado de Basilea III

Las autoridades financieras mexicanas consideran inaceptable permitir que la deuda emitida por bancos que operan en un país pueda ser convertida en acciones a iniciativa de las autoridades de otro país, puesto que ello expondría a los acreedores de un banco -con niveles adecuados de liquidez y capital- a sufrir pérdidas cuando la institución financiera del exterior que detente la propiedad de la filial enfrente problemas de solvencia según lo determine su autoridad supervisora.

Lo anterior como parte de la definición de capital de Basilea III, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea que estableció que la deuda subordinada emitida por las filiales de bancos globales solamente podrá ser considerada como parte del capital del banco global cuando contenga cláusulas que permitan su convertibilidad en acciones o una reducción en su valor nominal a iniciativa de las autoridades financieras del banco global.

Esta condición, de mantenerse, impedirá que la deuda subordinada emitida por los bancos mexicanos que son filiales de bancos del exterior pueda computar en el capital de sus matrices.

Además, requerimientos adicionales de capital podrían tener un efecto adverso en los países donde se encuentren establecidas las filiales de los bancos globales. Lo anterior se debe a que los costos de la medida, derivados de la necesidad de constituir un mayor nivel de capital, serían incurridos por todas las entidades que forman parte del banco global.

Sin embargo, el capital adicional estaría a disposición de la matriz sin que exista obligación legal alguna para que apoye a las filiales en problemas. Algunos de los bancos identificados como sistémicos tienen filiales en el país, por lo que podría darse una distribución asimétrica entre los beneficios y los costos.

 


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