España, ¿ya pasó lo peor?
El rescate a los bancos del país supone que el FMI y la UE tendrán bajo vigilancia sus finanzas.
Lo anterior contradice al Gobierno español, el cual subrayó que los fondos, hasta por 100,000 millones de euros (125,000 millones de dólares), se recibirían sin condiciones.
Un día después del anuncio, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, declaró que España había logrado una victoria al obtener ayuda de la eurozona sin tener que someterse a un programa convencional de rescate.
Afirmó que el acuerdo no tenía "nada que ver" con los procedimientos impuestos a Grecia, Irlanda y Portugal e incluso evitó la palabra "rescate".
Sin embargo, el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, y el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, dijeron que como en los otros rescates, una "troika" formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) supervisaría la ayuda financiera.
Almunia fue más allá al declarar que el préstamo lleva aparejada obligaciones, compromisos por parte de quien recibirá los recursos, "no sólo la obligación de devolver el préstamo en los plazos establecidos sino también algunas otras condiciones".
Los bancos que reciban la ayuda deberán presentar un plan de reestructuración, agregó el funcionario.
El BCE pidió a España que revise y fortalezca sus planes para crear entidades que administren los activos inmobiliarios tóxicos de la banca para su posterior venta, conocidos como "bancos malos".
"No está claro si el marco previsto es suficiente para lograr una separación efectiva de los riesgos de los bancos", dijo este lunes el banco europeo.
Con información de Reuters y AP





