A fin de sexenio, 60 millones de pobres

Uno de cada cuatro pobres se sumó a la estadística en el gobierno de Felipe Calderón, dice ITESM; la próxima administración debe buscar una reforma fiscal, no sólo laboral, para mejorar el panorama.

Por: Ivonne Vargas Hernández |
Lunes, 24 de septiembre de 2012 a las 14:40

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — El sexenio del presidente Felipe Calderón está por finalizar con cifras negativas en diversos ámbitos. Su periodo cerrará con 60 millones de personas que no ganan lo suficiente para cubrir necesidades de alimentación y vestido, según el estudio "2012: los retos de México ante el cambio de Gobierno".

Uno de cada cuatro pobres en el país se sumó a esta estadística durante el sexenio. Los salarios y las prestaciones sociales también disminuyeron, actualmente 30 millones de empleados tienen ocupación laboral pero carecen de acceso a la seguridad social, señala el Director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey (CIEN), Estado de México, José Luis de la Cruz.

Al concluir la presidencia de Felipe Calderón, el crecimiento promedio será de 2.2%, el segundo más bajo desde que existe el modelo sexenal. "Sólo el del presidente Miguel de la Madrid fue menor", afirma el académico y agrega que el aspecto social es uno de los ejes que deberá tocarse con mayor claridad los próximos seis años.

El principal reto es detener el avance de la precarización y la pobreza. "El porcentaje de gente que gana cuando mucho uno o dos salarios mínimos incrementó y la economía informal rebasó números", alertó el especialista.

De acuerdo con el Indicador de Tendencia de la Pobreza Laboral (ITPL), para el segundo semestre de 2012 la situación de precariedad en la que viven los mexicanos es la más elevada desde 2005, cuando comenzó a realizarse esta medición. La particularidad de esta medición, es que se contabiliza la pobreza causada a las malas condiciones del mercado laboral.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) confirman el deterioro que se vive en materia laboral. El segundo trimestre de 2010 reportó un incremento de 806,889 personas que perciben hasta un salario mínimo, y la cifra de quienes reciben entre uno y dos aumentó en 853, 269. La ocupación en el sector informal subió 6.2%  registrando la cifra de 14.2 millones de personas. Todo esto agudiza la problemática social.

Otro desafío para el presidente electo, Enrique Peña Nieto, será atender la creación y el fortalecimiento de Pymes, porque en este núcleo se genera el 90% del empleo, sin embargo las que suelen dar el valor agregado que requiere el país son un pequeño grupo de grandes empresas, refiere De la Cruz.

Según datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), el 93.7% de las unidades económicas del país emplean como máximo a 10 personas.

"Es necesario un pacto de unidad nacional que genere convergencia social, es decir, un mercado interno más sólido, pero eso no se alcanza con remuneraciones salariales bajas. Son 60 millones los que no perciben ni lo suficiente para vestir", insiste el especialista del Tecnológico y puntualiza sobre una condición que mina el desarrollo del país: "Hay entidades donde la mayor parte de la gente desocupada tiene educación. Campeche es un ejemplo, ahí el 60% de los desocupados tienen estudios de educación superior o más".

Hoy, México tiene 8 millones de ninis (personas que no trabajan ni estudian), 31 millones de personas que no cuentan con accesos a la salud; 15 millones carecen de contrato escrito; 12.6 millones no poseen prestaciones; 10.9 millones laboran en un micro negocio sin establecimiento y 3.1 millones de empleados no son remunerados, cita el estudio elaborado por el CIEN.

Inseguridad por desempleo

A pesar de haber un incremento del 8.9% en el empleo formal entre el segundo trimestre de 2007 y 2012, también se percibe un aumento del 22% en la economía informal. Este ritmo de crecimiento refleja la incapacidad de absorber el mercado laboral formal. Incluso, el crecimiento en la inseguridad se relaciona con la pobreza y la precarización del empleo, afirma José Luis de la Cruz.

"Es un Estado capturado por los poderes políticos (...) y el crimen organizado, en el próximo Gobierno hay que evitar la captura en estos términos. En el 2012, la estrategia que se ha seguido para atender la inseguridad (implicó) usar más recursos que cantidad de dinero utilizada para el abatimiento de la pobreza", dice el académico  

A esa situación se suman problemáticas como la inflación en alimentos del doble digito, principalmente observada  en huevo, maíz, arroz y frijol. Esos productos están al alza, en precio, así como la gente que gana, por lo mucho, tres salarios mínimos.

"Cuando se nos dijo que la economía esta blindada (por la crisis) caímos el 6%", subraya De la Cruz. Lo que había detrás de esa afirmación era bajo crecimiento y la herencia de 60 millones de pobres por ingreso, agrega.

Aún cuando existían 850,000 millones de pesos más, destinados a programas de desarrollo social, "250,000  millones se fueron a gasto de servidores públicos, una cifra que supera el Producto Interno Bruto (PIB) de algunas regiones en América Latina". Esto demuestra que el problema del empleo no se debe a falta de presupuesto, exclusivamente, sino a que se carece de una distribución poco acertada, sentencia José Luis de la Cruz.

Entre 2006 y 2011, informa el director del CIEN, también hubo una reducción de empresas que pasaron a la formalidad, apenas 5,000 patrones hicieron su registro, y más de la mitad de los desocupados tienen 30 años o menos.

"Durante seis años se sabía, que el marco laboral no era el adecuado, no se tuvo la eficacia para modificarlo", expresa José Luis de la Cruz y puntualiza que la nueva Reforma Laboral, como se presentó, no garantiza mejoras para el mercado laboral.

"La propuesta no nos dice si los salarios van a aumentar o no, y en cuánto. De esos 32 millones sin acceso a la salud no indica cómo se les incorporará, tampoco como o cuánto aumentará la productividad en el país. La única productividad que se cuantifica es la de manufactura. El punto trascendental es el manejo de sindicatos, lo referido a transparencia, pero eso difícilmente avanzará", expresa José Luis de la Cruz.

En 2013, prevé el académico, el crecimiento será menor por los factores de desaceleración en economías, como la estadounidense. "Si no se hace un diagnóstico de la parte social y productiva del país, y no hay una reforma hacendaria y fiscal que fomente la inversión", de acuerdo con el especialista no bastará con una reforma laboral para cambiar la problemática y precarización.


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