La transición alienta reformas en China

La nueva generación de líderes del Partido Comunista se enfocará en el crecimiento económico; se espera que Xi Jinping sea nombrado jefe del partido esta semana, antes de asumir como presidente.

Por: Charles Riley |
Jueves, 08 de noviembre de 2012 a las 16:30

HONG KONG — El gobernante Partido Comunista de China inició este jueves el proceso de nombramiento de una nueva generación de líderes con una muy orquestada exhibición de unidad partidista y un enfoque en la reforma para mantener el crecimiento económico.

El congreso, que durará una semana, establecerá un nuevo elenco de rostros para el poderoso Comité Permanente del Politburó, un pequeño grupo de funcionarios que en los próximos años ejercerán un enorme poder sobre la fuertemente controlada economía china.

Xi Jinping, un ingeniero químico con un prestigioso linaje, probablemente sea designado como el próximo jefe del partido y presidente de China. Su ungimiento tomará lugar a finales de la próxima semana en la clausura del congreso, concluyendo una transición de poder que ocurre una vez en una década.

Pero la ceremonia de apertura de este jueves sólo habló de continuidad. Jiang Zemin, el octogenario ex presidente que todavía ejerce un poder importante, estuvo presente. Al igual que Xi, quien ocupó un lugar cerca de Hu Jintao, actual presidente y ponente inaugural de la reunión.

En un discurso ante los delegados, Hu enfatizó la continua y robusta expansión económica del país, pero mencionó problemas importantes con la corrupción, el medio ambiente y los desequilibrios económicos.

 "Tenemos que ser muy conscientes de que aún queda mucho margen de mejora en nuestro trabajo y hay una gran cantidad de dificultades y problemas en nuestro camino", dijo Hu, citando la débil capacidad de innovación tecnológica, los problemas sociales y la progresiva brecha entre ricos y pobres.

En el centro de estas preocupaciones está un conjunto de problemas económicos estructurales, que requieren reformas que el dividido liderazgo anterior no pudo concretar.

La economía de China depende demasiado de la inversión, una tendencia que ha distorsionado el mercado nacional de la vivienda y ha colocado gran énfasis en las exportaciones. Las empresas estatales, que dominan sectores enteros de la economía de China, son a menudo las beneficiarias de préstamos en condiciones ventajosas y tratamiento especial por parte del Gobierno.

"El desarrollo desequilibrado, descoordinado e insostenible sigue siendo un gran problema", apuntó Hu. "Las tareas de profundizar en la reforma, de abrir y cambiar el modelo de crecimiento siguen siendo arduas".

Si bien las autoridades reguladoras chinas han aplicado algunos cambios, las normas que rigen los mercados bursátiles de la nación dificultan la obtención de capital para algunas empresas.

El camino a seguir, coinciden la mayoría de los analistas, exige que China avance hacia una economía en la que el consumo impulse el crecimiento.

 "Hay indicios claros de que los nuevos líderes de China, que asumirán el poder a principios de 2013, tendrán como prioridad en su agenda política en los próximos años acelerar las reformas", valoraron esta semana los economistas de HSBC. Pero advirtieron que las experiencias de otros países demuestran el camino hacia la reforma financiera "suele ser uno lleno de baches".

Las reformas de China podrían ser particularmente problemáticas, pues los funcionarios locales del partido han dependido durante mucho tiempo del gasto de inversión para mantener el poder, un patrón que la reforma socavaría. El cambio también podría minar el ritmo vertiginoso de expansión económica al que China se ha acostumbrado, al menos en el corto plazo.

El jueves, Hu fijó dos objetivos económicos a futuro. El primero es duplicar el PIB del país de 2010 a finales de esta década, una cifra más o menos en línea con las previsiones anteriores. El segundo objetivo, duplicar el ingreso per cápita en el mismo período, es más notable. Las agencias estatales de noticias informaron que era la primera vez que el gobierno chino emitía una meta para el ingreso individual.

De acuerdo con cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), el ingreso per cápita en China fue de 4,423 dólares en 2010. A pesar de que China es hoy la segunda economía del mundo, sus ciudadanos ganan, anualmente, alrededor del 10% del ingreso promedio de los estadounidenses.

Hu también aludió -aunque no por su nombre- a los escándalos de corrupción que han asolado al Partido Comunista este año."Si no somos capaces de manejar bien este asunto, podría ser fatal para el partido, e incluso provocar el colapso del partido y la caída del Estado", fueron las palabras de Hu según la agencia estatal de noticias Xinhua.


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