Basilea III, ¿rumbo a la congeladora?

El entorno económico puede complicar la aplicación de las reglas de capital bancario: economistas; cada nación tiene la facultad de determinar en qué momento adoptar las disposiciones, dice la CNBV.

Por: Isabel Mayoral y Viridiana Mendoza |
Miércoles, 14 de noviembre de 2012 a las 06:01

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — El sistema bancario global podría no estar totalmente listo para adoptar las disposiciones regulatorias contenidas en el acuerdo Basilea III -firmado por los integrantes del G20-, de manera que esa normatividad corre el riesgo de retrasarse en varios países, advierten especialistas. 

La decisión de la Reserva Federal Estadounidense (Fed) de aplazar la entrada en vigor de la regulación, apunta que las instituciones financieras se enfrentan a un escenario vulnerable a causa de la crisis de deuda europea y el precipicio fiscal en Estados Unidos.

"Los bancos en EU vienen de una crisis importante y han quedado sensibles ante posibles riesgos; este puede no ser el mejor momento para que salgan al mercado a levantar capital, por lo que implementar Basilea III en este momento puede ser contraproducente", advierte el socio líder de la Práctica Regulatoria del Sector Financiero de la firma de consultoría PwC, Eduardo Gómez.

En opinión del especialista, la implementación  internacional de Basilea III podría no darse el próximo 1 de enero de 2013, al menos en materia de capital, pues aunque en Europa se han publicado algunas reglas de aplicación aún falta ver la regulación principal.

Basilea III es un acuerdo para reforzar el capital bancario alcanzado en noviembre de 2010 tras la crisis financiera internacional, y contempla varias etapas en un trascurso de seis años a partir de 2013.

"Muchos participantes de la industria han expresado preocupación de que pueden ser objeto de una regla de capital final el 1 de enero de 2013, no hay suficiente tiempo para comprender la regla o hacer los cambios necesarios", indicó la Reserva Federal a principios de noviembre.

Sin embargo, las razones de este aplazamiento también podrían estar relacionadas con las políticas de libre mercado que reinan en Estados Unidos, considera la directora del Centro de Análisis Económico, del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, Leticia Armenta.

"Por una parte hay una visión de que la economía y la recuperación son frágiles, por otro lado, en los últimos 25 a 30 años, Estados Unidos ha apostado por políticas de libre mercado, por una regulación ligera que no atente contra los intereses de quienes otorgan el crédito y promueven con ello el consumo y avance económico", explica.

¿Todos pueden aplazarla?

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) menciona que cada país es libre de determinar su calendario para la adopción de Basilea III y el compromiso de los miembros del Comité Técnico de Basilea (del cual México es miembro) es tener publicado su calendario de implementación a más tardar el 1 de enero de 2013, tomando como máximo los plazos marcados por el propio Comité.

De acuerdo con la entidad regulatoria, México tomó la decisión de adoptar de forma adelantada el total del nuevo régimen de capitalización para 2013, y lo que hagan otros países no tiene por qué afectar a los bancos en México, pues todos cumplen ya con los nuevos requerimientos.

"Lo que puede poner en riesgo al sistema financiero es una crisis económica", agrega Eduardo Gómez de PwC, por lo que considera que tanto las autoridades de Estados Unidos como de Europa están poniendo mucha atención a las pruebas de estrés.

"Creo que sí habrá bancos que no la van a librar, principalmente aquellos que han tenido problemas después de la crisis y no han podido salir adelante en estos años; en medio de un escenario de menor crecimiento económico en Europa y en EU por su problema fiscal sí se verán afectados, más que por un problema regulatorio", indica.

Pero el foco rojo sigue encendido, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) advirtió en su último Monitor Global, que aunque se ha avanzado en las negociaciones para la implementación de Basilea III, los riesgos no han disminuido.

"La agenda regulatoria avanza en el camino de la implementación. Sin embargo, la evidencia sugiere que el mayor avance se ha dado en las naciones emergentes y en Japón, siendo Estados Unidos y Europa los más retrasados. En tanto, los riesgos del sector bancario no han retrocedido. La debilidad de la economía sigue afectando la calidad de las carteras en los bancos", advierte el organismo.

Por su parte, Leticia Armenta explica que, la entrada en vigor sin sincronía de este marco regulatorio evidenciará dónde es más necesario corregir prácticas, y dónde hay mayor voluntad para poner esta regulación a funcionar.

"El caso de los bancos españoles es un ejemplo de que la actitud defensiva contra la regulación no tiene un fundamento real, hace unos años había quienes podían decir que en México se tenía una regulación severa para los bancos, ahora vemos que los bancos españoles tienen mejores resultados en México que en sus casas matrices, esto, es mucho gracias a que se adoptaron estándares y prácticas saludables tras las crisis", señala.

La lectura podría ser al final del día que el sistema bancario internacional se está recuperando, se está acostumbrando a una nueva realidad y frente a una regulación estricta se le tiene que dar su tiempo de maduración.

"La señal de la Fed es que sí se va a aplicar Basilea III, pero de forma gradual para que el sistema bancario esté en la posibilidad de poderlo aplicar a cabalidad como lo ha pedido el Grupo de los 20 (G20) y el Comité de Basilea", puntualiza Eduardo Gómez.

Bancos en México, caso ejemplar

Con relación a la situación que guarda el sistema bancario mexicano de cara a la entrada en vigor de Basilea 3 en materia de capital, el socio de PwC subraya que no hay una afección. Prueba de ello, es la colocación de capital de Santander en Bolsa y el apetito que hubo por el papel en esta emisión accionaria.

"En la parte de capital, México no puede salir muy afectado por Basilea 3, aunque hay temas controversiales como el tener que salir a bolsa para que se compute como capital complementario; y a pesar de que la crisis a nivel internacional no les pegó, el endurecimiento del capital trae alguna afectación, pero no creo que sea como para alarmarnos", indica.

Considera lógico que los bancos pequeños se quejan de las reglas que aún no han sido publicadas (pese al poco tiempo que queda para su entrada en vigor).

Para Leticia Armenta, son las instituciones pequeñas las que tendrán mayores beneficios de una regulación con más candados.

"Las nuevas instituciones que han migrado de esquemas como Sofoles y Sofomes a bancos ya lo hicieron en un ambiente en que la regulación era dura, para ellos, una mayor regulación implica sólo adecuaciones, al cumplir con los requerimientos tienen más oportunidades de posicionarse de manera sólida", comenta.

Los bancos pequeños tendrán que entrar a Basilea III y la postura de las autoridades ha sido inflexible; sin embargo, pese a los inconvenientes que pudieran presentarse, el socio líder de la Práctica Regulatoria del Sector Financiero de PwC ve una banca mexicana solvente. "Se ha hecho buen trabajo y el hecho de que estén por autorizarse nuevos bancos habla muy bien de que queremos más competencia, mejores servicios, más baratos y hasta los bancos pequeños saldrían bien librados".


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