Brasil da receta a España ante la crisis

La presidenta Dilma Rouseff pidió a Europa combinar la austeridad con el crecimiento económico; la mandataria advirtió que es necesario crecer y al mismo tiempo construir los ajustes.

Lunes, 19 de noviembre de 2012 a las 12:40
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff y el presidente español, Mariano Rajoy discutieron sus relaciones bilaterales en materia económica.  (Foto: Reuters)
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff y el presidente español, Mariano Rajoy discutieron sus relaciones bilaterales en materia económica. (Foto: Reuters)
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MADRID (AP) — La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff ofreció la experiencia de su país a España para que busque una salida ante la actual crisis económica.

La mandataria sudamericana y el presidente español, Mariano Rajoy, encabezaron este lunes en el Palacio de La Moncloa, una reunión de alto nivel para revisar sus relaciones bilaterales en materia económica, educativa, política y cultural. 

La mandataria pidió a Europa que combine políticas de crecimiento con los necesarios ajustes para frenar el desempleo y el aumento de las desigualdades sociales.

"La combinación de austeridad y crecimiento es la mejor forma de superar los retos de la crisis. En Brasil tenemos la experiencia de que el bajo crecimiento en vez de reducir la deuda la aumenta más", aseveró. 

La mandataria brasileña señaló que no quiere dar lecciones a nadie, pero recordó que una excesiva austeridad puede convertirse más en un problema que en parte de la solución y reiteró que España, el euro y la Unión Europea reúnen las condiciones para superar el trago.

"En Brasil tuvimos dos décadas sólo de perspectiva de ajuste fiscal, y sólo logramos salir de eso cuando llegamos a un acuerdo de robustez fiscal con crecimiento, cuando combinamos control de inflación con ingresos, mercado interno y política de exportaciones", dijo.  

"Tengo la firme convicción que es un fundamental ese camino de crecimiento para Europa, para evitar la fase más negra de la crisis, que es el desempleo y el aumento de la desigualdad", dijo Rousseff en una rueda de prensa conjunta con Rajoy.

"Es necesaria una flexibilización mayor en lo que concierne a la crisis. Crecer y al mismo tiempo construir los ajustes a mediano y largo plazo", agregó.

Expuso que hay "un componente en este momento de crisis que es la especulación contra el euro, que es una de las grandes contribuciones de Europa al mundo. Tiene Europa todas las condiciones de salir de la crisis y evitar la fase más negra que es el aumento del desempleo y la desigualdad social".

Rajoy admitió la dificultad de los recortes tan delicados como en sanidad y educación o las subidas de impuestos, pero se mostró convencido de que lo peor de la crisis ha pasado y que la economía española volverá a crecer levemente a finales de 2013 y a mejor ritmo en 2014.

Desde su llegada al poder hace un año, Rajoy ha concedido una especial atención a la relación con Brasil. El jefe del gobierno español ya visitó el país sudamericano para asistir a la Cumbre Río + 20 hace unos meses. El encuentro de Madrid, en el que también participaron en reuniones sectoriales de ministros brasileños de Exteriores, Educación y Ciencia, constató la buena sintonía.

Rousseff explicó que el intercambio comercial entre los dos países alcanzó los 8,000 millones de dólares en 2011 pero que todavía es posible intensificar el flujo. Brasil es el primer destino de la inversión española en América Latina, con un desembolso acumulado de más de 60,000 millones de dólares en los últimos años.

Rajoy subrayó el interés de las empresas españolas en invertir en proyectos como el de la construcción del tren de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo. También admitió que se negocia la posibilidad de que Petrobras encargue la construcción de buques al sector de los astilleros españoles, prácticamente paralizado desde el comienzo de la crisis en 2008.

"Vivimos un momento muy prometedor. Estamos de acuerdo avanzar en iniciativas concretas y dar dinamismo a la alianza estratégica", afirmó Rousseff.

"Brasil nos enriquece con sus posiciones constructivas", afirmó Rajoy. "Empresas españolas pueden aportar experiencia internacional en sectores como infraestructura, trenes de alta velocidad, energía, consultoría y telecomunicaciones", añadió.

Brasil y España dieron también por superada la llamada "crisis de las deportaciones" de 2008 que afectó gravemente las relaciones diplomáticas. El país sudamericano venía denunciando el trato recibido por turistas brasileños en aeropuertos como el de Madrid y el gran número de expulsiones arbitrarias que padecían sus ciudadanos.

En respuesta, Brasil aplica desde abril reglas de reciprocidad a los españoles, a los que se exige enseñar el boleto aéreo de vuelta y acreditar medios económicos suficientes para su estancia (unos 100 dólares al día), así como una reserva de hotel o, en su defecto, una carta de invitación.

España suavizó recientemente las condiciones que se imponían a esa carta de invitación y se creó una comisión interministerial España-Brasil para buscar una solución definitiva al tema de las visas. Se calcula que hay 100.000 españoles viviendo en Brasil y unos 65,000 brasileños en España.

"Registramos una solución al problema de los viajes", aseguró Rousseff. "Tenemos que consolidar estos avances para estimular cada vez más los flujos dentro de nuestros vínculos de amistad fraterna", sostuvo.

Los dos países firmaron en Madrid un memorando de entendimiento para compartir experiencias en el campo de la nanotecnología, mientras que Rousseff agradeció el apoyo dispensado a universitarios brasileños que se forman en España con un programa especial que espera becar a 8,000 alumnos hasta 2014.

Tras el encuentro con Rajoy, Rousseff almorzó con el rey Juan Carlos de Borbón en el emblemático Palacio Real y tenía previsto participar en un foro con los líderes de las principales empresas españolas en la Casa de Brasil.


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