Campaña en EU busca ‘corregir la deuda’

Un grupo de ciudadanos y empresarios ha lanzado un esfuerzo para apoyar una reforma efectiva; la campaña ha sido criticada por los supuestos intereses de los CEO que integran su consejo.

Por: Jeanne Sahadi |
Jueves, 29 de noviembre de 2012 a las 06:00

NUEVA YORK — Puede que las elecciones en Estados Unidos hayan terminado. Pero hay una ‘Campaña para corregir la deuda' (Campaign to Fix the Debt') respaldada por millones de dólares que está en marcha y ha ganando una voz en Washington.

Este miércoles, algunos de sus miembros se reunieron con líderes de ambos partidos en el Capitolio mientras los legisladores luchan por evitar el precipicio fiscal.

La misión declarada del grupo es instar a "Washington que acordar una reforma integral de la deuda que evite el precipicio fiscal y coloque la carga de deuda a largo plazo de Estados Unidos en una senda gradual de reducción".

Aunque se trata de un esfuerzo no partidista, ha sido objeto de críticas partidistas desde diferentes puntos.

La campaña fue creada por Erskine Bowles y Alan Simpson, copresidentes de la comisión de reducción del déficit del presidente Barack Obama en 2010.

Recientemente el equipo lanzó una campaña de publicidad impresa, digital y al aire libre, y ha establecido oficinas locales en nueve estados.

La campaña ha recaudado 42 millones de dólares de "botín de guerra", gracias a las contribuciones de empresas, fundaciones y particulares. Entre ellos se encuentra el multimillonario inversor Peter G. Peterson, que ha destinado gran parte de su fortuna a crear conciencia sobre los problemas fiscales a largo plazo del país.

La campaña dice que no aboga por ningún plan en particular, sino que apoya una serie de "principios básicos" que considera que debe satisfacer un plan de reducción de deuda exitoso.

Para empezar, un plan así debe obtener apoyo bipartidista. Debe reducir la deuda del país de forma gradual de una manera que apoye el crecimiento económico y proteja a los más vulnerables. Y debe hacer cambios en todo el presupuesto.  

Entre esos cambios, la campaña establece que debería "reformar Medicare y Medicaid, mejorar la eficiencia en el sistema de salud en general, y limitar el futuro crecimiento de los costos". Además, debería hacer solvente el Seguro Social e incluir una reforma fiscal integral que "amplíe la base, disminuya las tasas, aumente los ingresos y reduzca el déficit".

El comité de dirección de la campaña bipartidista está conformado por ex legisladores, gobernadores, halcones del déficit, empresarios y un ex jefe del Banco Mundial.

Una petición en línea dirigida a los ciudadanos en el sitio web del grupo cuenta con más de 300,000 firmas; un número grande, pero todavía muy por debajo de la meta establecida de 10 millones.

Pero lo más destacado de la campaña -y lo que ha sido duramente criticado por la izquierda- es su consejo de liderazgo fiscal de CEO, que incluye a algunos de los mayores nombres del ámbito empresarial estadounidense.

En octubre se hizo público su respaldo a los principios básicos de la campaña.

El columnista del New York Times Paul Krugman coloca al grupo entre lo que él llama "regañones del déficit" y dijo que el grupo está "haciendo campaña por recortes a la Seguridad Social y Medicare, incluso convierte a las tasas de impuestos más bajas en un "principio básico".

El Institute for Policy Studies, un veterano crítico de los sueldos de los presidentes ejecutivos y de la desigualdad económica, ya ha lanzado dos publicaciones cuestionando los motivos de los miembros del consejo.

"Estos CEO pintan un descarado cuadro de hipocresía", dijo Scott Klinger, coautor de uno de los reportes, dijo en un comunicado. "Simplemente están aprovechándose del llamado 'precipicio fiscal'  para impulsar la vieja agenda de más exenciones tributarias al tiempo que pasan los costos hacia los pobres y los ancianos".

Jon Romano, un portavoz de Fix de Debt, dijo que los partidarios de la campaña están dispuestos a hacer su parte para ayudar a los políticos a llegar a un consenso sobre cuáles son las cuestiones difíciles.

"Es desafortunado que algunos están participando en el tipo de ataques divisivos que contribuyen a la paralización que la campaña está tratando de romper. Es hora de un diálogo constructivo", dijo Romano.

Al mismo tiempo, los presidentes ejecutivos no están exactamente recibiendo mucho apoyo por parte de otros grupos empresariales, algunos de los cuales no comparten su opinión de que deben recaudarse más ingresos fiscales para ayudar a reducir el déficit.

Sin embargo, están siendo escuchados dentro de Washington. La semana pasada, algunos de los presidentes ejecutivos del consejo se reunieron con Obama, quien también se ha reunido con líderes obreros, pequeños empresarios y otros interesados en el precipicio fiscal. Esta semana, otros miembros del consejo de CEO se reunirán con Obama, así como con líderes republicanos y demócratas en la Cámara de Representantes.

Al mismo tiempo, los líderes de campaña -incluyendo a Bowles y a Maya MacGuineas, presidenta de la no partidista Comisión para un Presupuesto Federal Responsable- se reunieron esta semana con el secretario del Tesoro, Tim Geithner, con el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Jack Lew, y con otros altos funcionarios del Gobierno que estarán involucrados en las negociaciones del precipicio fiscal.


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