Obama, entre el abismo y la inflación

El plan de acuerdo fiscal del presidente recortaría los apoyos a jubilados en una década: expertos; el cálculo de la inflación del proyecto es exagerado, aseguran, y aumentaría las tasas impositivas.

Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 15:29

NUEVA YORK — El presidente de Estados Unidos Barack Obama colocó una nueva oferta sobre la mesa de las negociaciones en torno al abismo fiscal, e incluye un peculiar cambio que pueden aumentar (un poco) los impuestos y reducir (un poco) los beneficios del Seguro Social.

La propuesta gira en torno a cómo calcula la inflación el Gobierno de Estados Unidos.

Actualmente el Gobierno mide los aumentos de precios utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que refleja una canasta amplia de bienes de consumo. Esta medida también se utiliza para determinar los aumentos de tramos impositivos y los ajustes al costo de vida para los jubilados que reciben beneficios del Seguro Social.

Pero algunos críticos dicen que el Gobierno está exagerando la inflación. En realidad, cuando los precios suben, los consumidores recurren a alternativas en lugar de pagar más. Así, por ejemplo, si los precios de la carne suben significativamente, pueden comprar pollo en sustitución.

Aquí entra el llamado "IPC encadenado" (chained CPI), una medida separada que da cuenta de tales sustituciones, y por tanto refleja lo que algunos llaman una visión más realista del impacto de la inflación en los consumidores.

El presidente Obama está proponiendo que el Gobierno utilice el IPC encadenado para calcular cosas como los aumentos en el costo de vida en la Seguridad Social y los tramos del impuesto sobre la renta.

Este cambio en la medición podría recortar 236,000 millones de dólares del presupuesto federal en la próxima década, según las estimaciones del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, pero también podría tener un efecto en los bolsillos de los consumidores.

¿Cómo afectará a los beneficios del Seguro Social?

Para los beneficiarios de la Seguridad Social, el efecto apenas se sentirá en un periodo de un año. Casi todos los años, el IPC encadenado difiere muy poco de la otra medición de la inflación, apenas en unos 0.3 puntos porcentuales, de acuerdo con el jefe actuario de la Administración del Seguro Social.

Este año, por ejemplo, eso se traduciría en una merma de unos 4 dólares al mes en el aumento del costo de vida del beneficiario promedio del Seguro Social. Actualmente previsto para un aumento de 21 dólares al mes, el beneficiario promedio del Seguro Social recibiría en cambio un aumento de sólo 17 dólares al mes.

"Eso es lo curioso de esta política. Si la aprobamos, nadie lo notaría", dijo Marc Goldwein, director de políticas del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, en conversación con Lisa Desjardins de CNN Radio.

Pero con el tiempo, el efecto se ve agravado, y eso ha provocado que los defensores de los jubilados se opongan.

Pensemos en una persona que se jubiló a los 65 años en el año 2000. Si el IPC encadenado se hubiera utilizado para calcular los ajustes a su costo anual de de vida, sus cheques mensuales del Seguro Social ascenderían hoy a unos 1,880 dólares, 106 dólares menos que con la ley vigente.

Cuanto más tiempo viva una persona, mayor será el efecto. Según la organización AARP, los jubilados que tienen la fortuna de vivir hasta los 92 años perderían una cantidad equivalente al valor de un mes de dichas prestaciones.

"Es una teoría que puede funcionar cuando se está hablando de comprar pechugas de pollo en lugar de costillas", dijo AARP en un comunicado. "Pero es dudosa para los servicios de atención sanitaria, un gasto muy grande para muchos de los que dependen de la Seguridad Social, incluyendo los estadounidenses mayores y las personas con discapacidad".

¿Cómo afectará a los impuestos?

Varios elementos del código fiscal están indexados a la inflación, incluidos los umbrales de renta que definen los tramos impositivos, así como el monto de las deducciones estándar y el monto de las contribuciones deducibles de impuestos permitidas en las cuentas de jubilación, tales como los planes 401 (k).

Muy probablemente no llegues a notar un cambio en tus impuestos el próximo año si se utiliza el IPC encadenado. Pero a lo largo de una década, el efecto se vuelve un poco más pronunciado, si bien gradual.

Consideremos un hogar típico con ingresos de entre 30,000 y 50,000 dólares. Dentro de diez años, un hogar con esa misma renta tendría que pagar unos 125 dólares más en impuestos federales, según cálculos realizados por el centro independiente Tax Policy Center.

"Sé que la gente tiene sentimientos muy fuertes acerca de esta política, pero si nos fijamos en ella, es francamente un cambio muy modesto y gradual, y es una medida más exacta para juzgar la inflación," dijo Goldwein.


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