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Economía

La economía de México afloja el paso

Pese a la admiración de extranjeros, el país muestra signos de desaceleración, dicen economistas; estiman que en 2013 el PIB ronde 3% y haya políticas contracíclicas para contener la desaceleración.

Por: Isabel Mayoral Jiménez |
Jueves, 24 de enero de 2013 a las 06:03
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — En medio de señalamientos de que México está de moda y es un sitio atractivo para la inversión extranjera de cartera, la economía comienza a mostrar signos de agotamiento que advierten de un primer trimestre bastante decepcionante, dicen economistas.

Indicadores económicos han elevado la posibilidad de un menor crecimiento para la economía mexicana en medio de un entorno global que se percibe complicado por la crisis en países desarrollados, motivo por el cual este miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja el PIB mundial, a 3.5% para 2013, cifra similar que prevé para México.

"La economía mexicana se está desacelerando. El indicador coincidente (que dio a conocer el INEGI el 16 de enero pasado) tuvo una disminución de 0.01 puntos, prácticamente no tuvo variación, pero se mueve con seis meses de anticipación y quiere decir que los próximos seis meses son de fuerte desaceleración en el crecimiento económico", dice el profesor del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) Raúl Feliz.

El catedrático estima que la economía mexicana registrará un crecimiento en 2013 de 3.1% y "el riesgo es que puede ser menor todavía, veremos en los próximos meses ajustes a la baja en las estimaciones de los diversos analistas".

Los indicadores económicos estarían mostrando que no solo hay una desaceleración al cierre de 2012, también una tendencia hacia un mal primer trimestre en 2013 que requeriría de medidas contracíclicas si se mantiene esa tendencia", advierte a su vez el director de la carrera de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, Raymundo Tenorio.

Estima que en el primer semestre del presente año, la economía mexicana crecerá 2.2% y si el entorno se mantiene durante 2013 esperaría una expansión de entre 2.9% y 3%, por lo que "en los próximos meses veremos revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento, por lo que se tienen que implementar medidas contracíclicas".

Indica que la economía mexicana corre el riesgo de desacelerarse en la primera mitad del año, lo cual ya empieza a reflejarse en las tendencias que muestra el empleo en la industria manufacturera y todas sus 17 ramas, el menor nivel que tuvo la inversión fija bruta, la baja en el volumen físico de construcción, mientras que el Índice Global de Actividad Económica (IGAE) lleva cinco meses a la baja.

"Me desconcierta que el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores vaya al alza. Me parece que más bien son picos especulativos para tomar utilidades porque no hay nada que me muestre que en las empresas de la Bolsa, salvo el caso de Mexichem, las cosas vayan bien", destaca Tenorio.

Sí hay inversión fija bruta, sí hay un crecimiento en las exportaciones, pero muy lento para el cierre de 2012 y en este primer trimestre de 2013 se puede complicar, alerta.

¿Señales de recesión?

En un análisis del Grupo Financiero Monex, elaborado por Ana González, se destaca que existen ya signos de desaceleración económica. "Desde 2012, el indicador adelantado alcanzó su punto más alto, registrando una tendencia negativa.

"Adicionalmente, se presentó el cruce entre los índices Adelantado y Coincidente, el primero se ubicó ya por debajo de los 100 puntos y el segundo presentó ya un descenso después de 39 meses de crecimiento continuo".

De mantenerse la tendencia negativa en los indicadores cíclicos, la economista menciona que "modificaríamos nuestro escenario económico para 2013. Actualmente nuestro estimado de crecimiento del PIB es de 3.6%, sin embargo, ante un mayor deterioro en los indicadores compuestos podríamos mover nuestro pronóstico a niveles inferiores a 3%".

Incluso alerta que cuando el Indicador Adelantado inicia una tendencia descendente, la economía entra en recesión seis meses después. "Desde que el Indicador Adelantado inició su tendencia de baja han pasado siete meses".

Sin embargo, Raúl Feliz, del CIDE, afirma que aun cuando los indicadores económicos reflejan una menor actividad, en este momento no se puede hablar de recesión. "La tendencia está marcada para una baja en los primeros seis meses y luego un repunte en los últimos 6 meses del año que estaría dado por un crecimiento en Estados Unidos".

Para Raymundo Tenorio, del Tecnológico de Monterrey, hay que estar alertas sobre estos indicadores que han encendido un foco amarillo en el desempeño de la economía mexicana, pero no se puede hablar de recesión, aunque sí habrá un crecimiento mucho más lento".

Necesarias medidas contracíclicas

Ambos catedráticos recomiendan aplicar medidas contracíclicas en caso de que la economía mexicana lo requiera. De hecho, el Banxico ya advirtió de una baja en su tasa de referencia (si la inflación se ubica debajo de 3.5%), que sería probable si se materializa esa desaceleración, destacan.

"No es mandato del Banxico alentar el crecimiento económico, pero el hecho de que se haya discutido que eventualmente se podría flexibilizar su política monetaria si la tasa de inflación está por debajo de 3.5% quiere decir que sí están pensando en meterle algunas medidas contra cíclicas por lo que ven venir", subraya Tenorio.

Una baja en tasas de interés ayudaría a dinamizar a la economía, los bancos podrían animarse a prestar y, además, acotaría la apreciación en el tipo de cambio para que el sector exportador no se vea afectado.

Otra medida, agrega, es adelantar el calendario de ejercicio del gasto público, "para empujar -vía demanda agregada- más recursos ante una eventual mayor lentitud. Antes que se pare la máquina aplicar algunos elementos de energía, pero sería arriesgado decir que si hacia abril-junio no se implantan medidas contracíclicas estaríamos eventualmente en tasa de crecimiento cero, no es así, pero sí por debajo de 2%".

"El banco central mexicano ya dijo que podría bajar su tasa y creo que esa es la estrategia: bajar la tasa si se materializa una desaceleración mayor a la esperada. Un recorte en la tasa ayuda al crecimiento, dependiendo en la magnitud que se baje y el espacio que se tenga para el ajuste", considera el también investigador del CIDE.

Subraya que un recorte en tasas podría dar entre 0.3% y  0.4% más mantener a la economía con un crecimiento de 3%, y "ayuda porque puede hacer que el peso se vuelva más competitivo o al menos evita que se aprecie más que es un factor que frena el crecimiento, aunado a que también abarata el crédito y el costo del servicio de la deuda de las familias".


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