Economía

La ley Dodd-Frank, reto de la SEC

Mary White, nominada por Obama para encabezar al regulador, debe completar la legislación; el organismo necesita reafirmar su imagen como un vigilante estricto del sector.

Por: Stephen Gandel |
Viernes, 25 de enero de 2013 a las 12:14

Mary Jo White, nominada por el presidente Obama para dirigir la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), es sin duda una gran elección para el organismo. La pregunta es si es la elección correcta para el resto de nosotros.

Claramente continúa como una cuestión de percepción el hecho de que la debilidad de la SEC ante los delitos de Wall Street necesita resolverse. Se suponía que Mary Schapiro, nombrada por Obama en 2009, corregiría eso. Pero ella dejó el trabajo inconcluso. Sí, se multó por 550 millones de dólares a Goldman Sachs por armar el malogrado fondo hipotecario Abacus, y otras sanciones similares se aplicaron contra Citigroup y JPMorgan Chase. La SEC también hizo que Angelo Mozilo de Countrywide pagara personalmente una multa de 22.5 millones de dólares, la más grande impuesta a un individuo en la historia.

Pero esas fueron las excepciones. Ningún ejecutivo fue acusado ​​nunca en los casos de Lehman Brothers o AIG. El juez Jed Radkoff atacó a la SEC por su política de permitir que los bancos salieran impunes con apenas un tirón de orejas. Además, la revista Rolling Stone publicó un reportaje de Matt Taibbi donde un abogado de la SEC afirmó que la entidad estaba encubriendo el crimen corporativo.

Mary Jo White debe restablecer la imagen de la SEC como un regulador estricto. Como fiscal de Estados Unidos en Nueva York, ella persiguió al jefe mafioso John Gotti y a los terroristas. Se dice que se negó a firmar el indulto del presidente Clinton al traficante de petróleo Mark Rich, y lo investigó por un breve tiempo. Más aún, Brian Gardner de KBW, analista de la firma en Washington, dice que en el pasado White ha asumido una visión limitada de los crímenes que pueden atribuírseles a las corporaciones, lo que significa que es poco probable que White permita que las grandes empresas asuman la culpa de las conductas indebidas que sólo podrían haber sido cometidas por individuos. "Esperamos que las investigaciones de la SEC sean más agresivas pero, al mismo tiempo, más exhaustivas," escribió Gardner en una nota a clientes.

¿Pero es eso lo que realmente necesitamos en la SEC en este momento? La ventana para perseguir los crímenes de la crisis financiera se está cerrando rápidamente. Y la aplicación de la ley es sólo una parte de lo que la SEC hace. También necesita regular el mercado para asegurarse de que sea justo para todos. Los traders de alta frecuencia, por ejemplo, probablemente puedan respirar tranquilos, por ahora. Pues Schapiro había estado examinando su territorio, pero esa no es un área en la que White tenga mucha experiencia.

Lo que necesitamos ahora, al parecer, es alguien que pueda establecer las reglas aún no acabadas de la reforma Dodd-Frank, con suerte eso no sólo limitará los malos manejos en Wall Street, también pondrá freno a su propensión a la estupidez.

Por lo general, los presidentes de la SEC provienen de las filas de los reguladores o bien de la propia Wall Street. White, en cambio, ha pasado la última década en el bufete Debevoise & Plimpton. Ella defendió a Ken Lewis contra las acusaciones de que engañó a los inversionistas en la adquisición de Merrill Lynch cuando fue jefe de Bank of America. Y ella fue parte del equipo legal que defendió a Rajat Gupta, ex miembro del consejo de Goldman, contra cargos de uso indebido de información privilegiada. Ha trabajado para JPMorgan y el consejo administrativo de Morgan Stanley. (Por otro lado, White también defendió a la empresa matriz de Fortune, Time Warner, en una demanda interpuesta por Donald Trump sobre un libro publicado por la empresa, TrumpNation.)

La última persona en pasar de abogado defensor de Wall Street a dirigir la SEC fue Harvey Pitt, y el mandato de Pitt en la SEC fue breve y estimado por la mayoría como un desastre. (Pitt opina  que White será una gran presidenta de la SEC).

Para empeorar las cosas, White no es la única designación reciente con poca o nula experiencia en el mercado. El elegido para reemplazar a Tim Geithner en el Departamento del Tesoro, Jacob Lew, ha pasado la mayor parte de su carrera en Washington centrado en cuestiones presupuestarias. Él tampoco ha sido nunca un regulador. Tanto White como Lew podrían funcionar de maravilla, pero parecen nombramientos improbables por parte de Obama tras haber luchado tan duro por la reforma de Wall Street.

Varias personas con las que hablé dijeron que la falta de experiencia de White como reguladora no será un problema. Su esposo, John White, anteriormente se desempeñó como jefe de la división mercado de capitales de la SEC. Ella también fue miembro del consejo del Nasdaq. Y mucha gente quiere trabajar con ella. "Su Rolodex [libreta de contactos] es tan extenso como el de cualquier persona que conozco", dice Arthur Levitt, ex presidente de la SEC.

Pero es una cuestión de enfoque y el enfoque de White nunca ha estado en la regulación. El verdadero fracaso de la SEC bajo la batuta de Chris Cox en el período previo a la crisis financiera no fue la falta de ejecución de la ley, fue la falta de supervisión. Schapiro, con su experiencia como reguladora, fue una reacción a eso. Así que obtuvimos un regulador en un momento en el que probablemente necesitábamos más un ejecutor. Y de la misma manera White es una reacción a las deficiencias de Schapiro. Con suerte, White será capaz de elevarse por encima de su propio perfil.


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