Economía

El ‘misterio’ detrás de la deuda de EU

Demócratas y republicanos se culpan mutuamente por el crecimiento sin control de la deuda; en la crisis, los gastos del Gobierno subieron a máximos de 60 años y se recortaron impuestos.

Por: Jeanne Sahadi |
Miércoles, 06 de febrero de 2013 a las 06:02

NUEVA YORK — ¿Quién es culpable del gran crecimiento de la deuda federal? Los republicanos culpan a los gastos fuera de control. Los demócratas culpan a los recortes de impuestos.

Ninguno está totalmente en lo cierto. El hecho es que tanto el gasto como los impuestos juegan un papel importante.

Toma como ejemplo los últimos cuatro años. Los déficits anuales superaron el billón de dólares. Uno de los grandes culpables: La crisis financiera y la recesión. Cuando la economía cayó al suelo, los ingresos se hundieron a cerca de mínimos de 60 años, mientras que el gasto se elevó a cerca de máximos de 60 años a medida que el Congreso trataba de combatir la recesión

El Congreso y el presidente Barack Obama también aprobaron grandes recortes de impuestos temporales y extendieron los antiguos.

Pero esas no fueron las únicas causas. "La creciente deuda también refleja un desequilibrio entre el gasto y los ingresos que es anterior a la recesión", señaló el director de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO por sus siglas en inglés), Doug Elmendorf, en un testimonio ante el Senado el verano pasado.

En otras palabras, los recortes fiscales y el nuevo gasto que los legisladores no compensan, podrían aumentar el desequilibrio presupuestario en los próximos años.

De cara a los próximos 10 años, una razón clave para los déficits anticipados son varias medidas incluidas en el acuerdo por el abismo fiscal cerrado en Año Nuevo. El acuerdo volvió permanentes recortes de impuestos por valor de una década para la gran mayoría de los estadounidenses, e incluyó otros cambios que aliviarán la carga fiscal de muchos estadounidenses.

Dos disposiciones por sí solas reducirán los ingresos en 3.3 billones de dólares: Extender los recortes fiscales de la era Bush para los que ganan menos de 450,000 dólares y dar a las familias de medianos y altos ingresos un alivio permanente del Impuesto Mínimo Alternativo, también conocido como impuesto a la riqueza.

Esos 3.3 billones de dólares probablemente representarán casi la mitad del déficit a 10 años esperado de aquí a 2023. La estimación oficial se incluirá en un informe ante la CBO programado para este martes.

Por supuesto, el gasto tendrá un papel importante también. La jubilación de la generación de baby boomers estará en pleno apogeo en la década próxima. Al menos 10,000 baby boomers cumplirán 65 años todos los días para 2030; 18% del territorio nacional tendrá por lo menos 65 años de edad, en comparación con alrededor del 13% actual, según el Pew Research Center.

Por lo tanto, los costos de Medicare y de la Seguridad Social se elevarán, mientras que el gasto discrecional -que es lo que financia a la mayoría de los programas del Gobierno que no son de asistencia social- está en camino de caer a un mínimo de 50 años como proporción de la economía.

¿La verdadera lección? "O no estás gravando lo suficiente como para pagar la asistencia social o estás gastando más en asistencia social de lo que estás dispuesto recaudar en ingresos", dijo Joshua Gordon, director de políticas de la Concord Coalition, un grupo de vigilancia del déficit.

El crecimiento en gasto en asistencia social se acelerará después de la próxima década. El envejecimiento de la población será la principal razón de esa aceleración en los próximos 25 años, indica Gordon. Pero el mayor problema es la persistencia de elevadas tasas de crecimiento en los costos de la salud, que por lo general han superado el crecimiento económico.

La potencialmente buena noticia es que el gasto en salud ha disminuido en los últimos tres años, aunque no está claro aún cuánto de esa desaceleración se debe a la recesión y cuánto refleja la respuesta de la industria y de los consumidores ante las nuevas reformas de salud.

Sin embargo, una cosa es cada vez más evidente. "Considerando el envejecimiento de la población y el creciente costo de la atención de salud, lograr un presupuesto sostenible para el gobierno federal exigirá que Estados Unidos se desvíe de las políticas de los últimos 40 años", señaló Elmendorf en una entrada de blog.

Hay cuatro decisiones difíciles en la mesa: aumentar los ingresos fiscales muy por encima de su promedio de 40 años; hacer grandes cambios en los beneficios futuros de los jubilados; reducir todo lo demás que el gobierno financia desde defensa y cupones de alimentos hasta educación; o bien, una combinación de las anteriores.


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