Burbuja de bonos en EU amenaza a bancos

Jeremy Stein de la Fed dijo que una baja en el valor de esos instrumentos afectaría a las firmas; los bonos a largo plazo podrían registrar bajas si el Gobierno decide subir las tasas de interés.

Por: Stephen Gandel |
Martes, 12 de febrero de 2013 a las 12:49

NUEVA YORK — Los directivos de la banca estadounidense han pasado los últimos meses diciéndoles a los inversionistas que no deben inquietarse por un alza en las tasas de interés. La mayoría ha dicho que sus bancos no están asumiendo riesgos en el mercado de bonos y están protegidos de las pérdidas.

Pero un alto funcionario de la Reserva Federal no está de acuerdo. El jueves pasado, el gobernador Jeremy Stein se convirtió en la última persona de alto perfil en manifestar públicamente su preocupación por las consecuencias que una burbuja de bonos podría tener para el sector financiero y la economía. En un discurso en un simposio celebrado en St. Louis, Stein habló de la posibilidad de que la Fed actúe y cómo debería hacerlo.

Stein ve algunas áreas de preocupación. Piensa que el mercado de los bonos de alto rendimiento puede sufrir una retracción, y que algunas compañías de financiamiento hipotecario podrían verse afectadas. Pero Stein dice que al menos por ahora una caída en los precios de los bonos no perjudicaría demasiado a la economía en su conjunto.

Con una excepción: los bancos. Stein dice que, históricamente, los bancos han tendido a colocar su dinero en bonos a largo plazo, que tienen rendimientos más altos, cuando las tasas de interés son bajas. Y observa algo de ese comportamiento en la actualidad. El problema es que los bonos a largo plazo tienden a perder más cuando suben las tasas de interés.

Determinar la magnitud del impacto que podrían sufrir los bancos a raíz de una caída en los precios de los bonos no es fácil. Los bancos no están obligados a revelar sus tenencias de bonos. La mayoría ofrece datos vagos, pero no de una manera consistente. Además, el aumento de las tasas de interés impulsaría los beneficios que los bancos obtienen por concepto de préstamos, compensando parte de las pérdidas en sus carteras de bonos.

Sin embargo, parece que, al menos inicialmente, los bancos perderán más a causa de las tasas más altas de lo que ganarán. Según datos de la FDIC (Corporación Federal de Seguro de Depósitos), los bancos ganaban en promedio sólo el 3.86% de todos sus préstamos y arrendamientos. Esa fue la cifra más baja registrada desde que la FDIC comenzó a recoger los datos en el año 1984, pero dado que los bonos del Tesoro a 10 años tienen un rendimiento de cerca de 2%, éste es todavía lo suficientemente alto como para justificar la afirmación de Stein respecto a que los bancos están "alcanzando el rendimiento."

El verano pasado, el CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, en un esfuerzo por tranquilizar al Congreso sobre la seguridad de las inversiones de su banco a raíz de la pérdida ocasionada por las malas operaciones de la ‘Ballena de Londres', declaró que la duración media de los bonos en la cartera de JPMorgan era de tres años. Pero si analizamos los libros de JPMorgan, encontramos un número muy diferente.

En los documentos regulatorios que presentó el banco para el tercer trimestre, la última ocasión en que el banco ha informado a los inversionistas sobre el asunto, JPMorgan dijo que poseía cerca de 200,000 millones de dólares en bonos que no madurarían hasta dentro de 10 años o más, o casi el 56% de su cartera total. Eso sugeriría una duración media de por lo menos 10 años, tal vez más, y una causa potencial de preocupación.

El problema es la diferencia entre la fecha de vencimiento de los bonos, que es lo que los libros de JPMorgan consideran, y la denominada duración efectiva, que es una conjetura hecha por el banco sobre cuándo es probable que sus bonos sean redimidos o pagados. La última cifra es la que Dimon citó ante el Congreso.

La mayoría de los bonos a largo plazo de JPMorgan están respaldados por hipotecas. Y si bien la mayoría de la gente consigue préstamos hipotecarios a 30 años, suelen pagar antes, gracias a una venta o refinanciamiento. Por lo tanto, tiene sentido considerar esos préstamos con un término inferior a los 30 años. ¿Pero cuántos años menos? JPMorgan calcula la vida media de una hipoteca en tres años.

Los prestatarios estaban transfiriendo sus préstamos hipotecarios con frecuencia en la mitad de la década pasada. Y ha habido una gran cantidad de refinanciación recientemente. Pero si las tasas suben, lo más probable es que más y más personas terminen atados a su hipoteca por más tiempo del acostumbrado, sobre todo si la obtuvieron recientemente.

Bank of America prefiere también que los inversionistas se centren en la duración efectiva. En su más reciente reporte trimestral regulatorio 10-Q, la entidad dijo a los inversionistas que tenía 33,000 millones de dólares, o apenas el 11% de su cartera total de deuda, en bonos que no serían pagados por lo menos en una década o más. Pero si echamos un vistazo a los números que Bank of America reportó a la FDIC, que exige que los bancos informen las duraciones con base en la fecha de los bonos, y no según las mejores conjeturas, obtenemos una imagen muy diferente. Según esos números, Bank of America tiene alrededor del 90% de su cartera, o 266,000 millones de dólares en bonos con una fecha de vencimiento de 10 años o superior.

Si eso es cierto, un aumento del 1% en las tasas de interés podría causar que Bank of America perdiera casi 30,000 millones de dólares, o cinco veces lo que JPMorgan perdió en el reciente desastre de la Ballena Londres. Eso no basta para arruinar al banco si llegara a estallar la burbuja de bonos  (la institución tiene cerca de 250,000 mdd en capital) pero sin duda es suficiente para causarle dolor, y mucho.


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