Economía

Alemania pide al G20 respaldo en divisas

El país pide que el grupo apoye el anuncio de que los tipos de cambio sean fijados por el mercado; el G20 se reúne este fin de semana en Rusia para analizar la economía global.

Miércoles, 13 de febrero de 2013 a las 08:58
BERLÍN (Reuters) — El Grupo de los 20 países de economías principales debería apoyar los tipos de cambio basados en el mercado y no en cuestiones políticas, en línea con la posición de sus miembros del G7, dijo este miércoles un funcionario alemán.

El Grupo de los Siete países más desarrollados dijo el martes que las políticas fiscales y monetarias no se dirigirán a depreciar las monedas, unas palabras que buscaron calmar el nerviosismo por la posibilidad de que Japón pretenda guiar una baja del yen con una agresiva expansión monetaria.

"Estoy muy contento de que hayamos concluido afortunadamente el tema de los tipos de cambio por ahora y provisionalmente con una nueva declaración del G7 (...) que fue aceptada por todos los miembros del G7 y espero que también por el G-20", dijo el funcionario a periodistas.

Los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 se reúnen el viernes y el sábado en Moscú y hay fuentes que dicen que no está claro si emitirán un nuevo comunicado sobre las monedas, se referirán a su declaración de noviembre del 2012, o simplemente mencionarán el tipo de cambio en su texto final.

Francia ha pedido medidas coordinadas para contrarrestar la fortaleza del euro y evitar un daño en la reactivación, pero recibió una respuesta fría, ya que los funcionarios en cambio enfatizaron que las naciones deben enfocarse en aumentar la competitividad.

"Las discusiones del tipo de cambio no deben llevar a los Estados a descuidar las reformas estructurales. Seguiremos instando a realizar más reformas estructurales en la zona euro, en Europa y en una base global", dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.

Contradicciones

El comunicado del martes del G7 se vio opacado por comentarios contradictorios sobre si daba o no un cheque en blanco a Tokio para que impulse políticas que debilitan al yen. Una fuente dijo que se debía a la irritación con Tokio por apresurar su propia interpretación.

El responsable alemán dijo que el ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, también impulsaría un marco para continuar las metas de Toronto, de reducir a la mitad los déficits fiscales para el 2013 y estabilizar los niveles de deuda al 2016, incluso por más que algunos miembros no cumplan el objetivo de 2013.

"Nosotros creemos fuertemente (...) que desde cierto nivel de deuda no puede haber crecimiento pues no existe confianza en que los estados puedan cancelar su deuda. Por eso es correcto iniciar discusiones sobre lo que viene después de Toronto", dijo el funcionario alemán.

Alemania también quiere conversaciones para aplicar metas de mediano plazo para las naciones del G20, como presupuestos equilibrados para el 2020.

Berlín espera obtener apoyo para esos objetivos de parte de Rusia, que ostenta la presidencia del G20 y podría desear dejar una marca con las metas de Toronto II, o de San Petersburgo, que se llaman así por el lugar de la cumbre del G20 de septiembre.

Otros temas donde Alemania espera ver avances son la introducción internacional de cláusulas de acción colectiva para la deuda soberana, y regulaciones del mercado financiero.

Beneficio a otras naciones: Japón

Japón buscará tranquilizar a sus socios en el Grupo de los 20 al afirmar que la iniciativa para reactivar su economía con una agresiva expansión monetaria beneficiará a otras naciones y contrarrestará cualquier efecto negativo, dijo este miércoles el principal diplomático financiero del país.

Takehiko Nakao, el viceministro de Finanzas para Asuntos Internacionales, habló un día después de que Japón y otras naciones del Grupo de los Siete declararan que las políticas fiscales y monetarias no apuntarían a devaluar las monedas y reafirmaran un compromiso con los tipos de cambio determinados por los mercados.

En privado, responsables estadounidenses y europeos han expresado preocupación sobre los comentarios de los funcionarios japoneses que parecieron sugerir que Tokio busca un nivel particular para el yen.

"Hoy compartimos la opinión de que cada país debería poner en orden su propia casa impulsando las políticas monetarias, fiscales y estructurales apropiadas, y que eso sería la mejor contribución para la economía global", dijo Nakao a Reuters en una entrevista.

Los mercados respondieron con bruscas oscilaciones, dudando si deberían tomar el comunicado como una advertencia a Tokio, o una aprobación de su impulso monetario amplio, que desde octubre, causó una pérdida de 15% del yen contra el dólar, al mínimo en tres años.

Nakao se abstuvo de comentar sobre tales especulaciones, al decir sólo que el comunicado del G7 pretendió ser una señal de unidad.

"El motivo por el que presentamos el nuevo comunicado del G7 antes del G20 es que realmente es importante tener una visión compartida sobre los tipos de cambio y las políticas monetarias y fiscales", sostuvo.

Tokio ha defendido varias veces sus medidas al decir que la caída del yen, en sí misma una reversión del exceso pasado de la divisa, era solo un efecto colateral de las políticas diseñadas para sacar a la economía de casi dos décadas de estancamiento y deflación.

Inglaterra pide fluir tipo de cambio

El comunicado del Grupo de los Siete debería ser interpretado al pie de la letra, dijo este miércoles el jefe del Banco de Inglaterra, quien agregó que era lamentable que otros intentaran reinterpretarlo.

"Cuando los países toman medidas para usar estímulos monetarios para apoyar el crecimiento en sus economías, habrá consecuencias en el tipo de cambio y debería permitírseles que fluyan", afirmó Mervyn King en una rueda de prensa.

"En el corto plazo, si uno quiere permitir que países estimulen el crecimiento, hay que permitirles tomar las medidas monetarias o de otro tipo que tendrán consecuencias en el tipo de cambio y deberíamos permitir que las tasas cambiarias flotantes los lleven donde quieran", agregó.

Como resultado de la situación, es probable que las discusiones durante la reunión de ministros de Finanzas y jefes de Bancos Centrales del G-20 este fin de semana sean más acaloradas a lo anticipado. Sin embargo, funcionarios dijeron que era improbable que Tokio enfrente alguna sanción.

Rusia, presidente del G20, dijo que era importante que Japón no haya intervenido en los mercados cambiarios para debilitar al yen.

La funcionaria del Tesoro estadounidense Lael Brainard dijo el lunes que aunque deberían evitarse las devaluaciones competitivas, Washington respalda los esfuerzos de Tokio por vigorizar el crecimiento y poner fin a la deflación.

La Reserva Federal de Estados Unidos, al igual que el Banco de Japón, ha creado grandes cantidades de dinero nuevo para impulsar su economía.

Rusia respalda

El Banco Central de Rusia, que presidirá una reunión esta semana de funcionarios de finanzas del G20 en Moscú, instó a una acción conjunta para alcanzar un crecimiento global equilibrado y pidió a las naciones no recurrir al proteccionismo comercial y a las devaluaciones cambiarias.

El primer vicepresidente del banco, Alexei Ulyukayev, dijo también que respaldaba el comunicado emitido el martes por el Grupo de los Siete países más industrializados en el que reafirmaba su compromiso colectivo en torno a tasas cambiarias determinadas por el mercado.

"Compartimos esta opinión", dijo Ulyukayev a la prensa en el marco de una conferencia el miércoles.

"Hemos dicho más de una vez que, en un mundo moderno e interconectado globalmente, las acciones unilaterales son contraproducentes", sostuvo.

"Las medidas para estimular la demanda doméstica e impulsar la competitividad local mediante la reducción del tipo de cambio de la moneda nacional pueden, por supuesto, dar un impulso temporal, pero no más que eso", agregó.

Los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 se reunirán en Moscú el viernes y sábado en medio de mensajes diversos en torno a los tipos de cambio al interior del G7 derivados de agresivas acciones del nuevo Gobierno de Japón para reactivar la economía.

Ulyukayev, responsable de manejar las cuartas reservas internacionales más grandes del mundo, valuadas en más de medio billón de dólares, criticó el mes pasado lo que consideró "una política monetaria proteccionista" de Japón.

El funcionario reafirmó esa opinión, aunque evitó referirse solamente a Tokio.

"Surge la tentación de resolver el problema del crecimiento a través de una acción individual local", dijo Ulyukayev en una conferencia más temprano.

"Surge la tentación del proteccionismo comercial, las guerras cambiarias, que están deprimiendo artificialmente el tipo de cambio de las monedas nacionales", agregó.

El G7 representa a las naciones ricas al interior del G20, un foro más extenso que incluye a mercados emergentes, liderados por China, India, Rusia, Brasil, y México y que representa casi el 90% de la economía global.


Zona de comentarios

Comparte ésta liga: http://exp.mx/n005FSZ