El ‘boom’ de alta frecuencia en Wall St.

Los operadores de alta velocidad buscan expandirse en nuevos activos como bonos y divisas; esto planteará nuevos retos a los inversores tradicionales, a las empresas y a los reguladores.

Por: Arash Massoudi y Michael Mackenzie |
Viernes, 22 de febrero de 2013 a las 06:01

Financial Times — En un salón tranquilo con vistas a Madison Avenue, a 11 kilómetros al norte desde la Bolsa de Valores de Nueva York, una docena de personas se concentra intensamente en paneles de pantallas de computadora, donde programas informáticos operan un décimo de todas las acciones estadounidenses intercambiadas en un día determinado.

Para este grupo selecto de operadores de alta frecuencia, que forman parte de la plantilla de 133 personas de Virtu Financial, utilizar sistemas informáticos que van a la velocidad del rayo para comerciar acciones estadounidenses es sólo un comienzo.

La compañía ahora quiere convertir en una norma el trading de alta velocidad en nuevas clases de activos, como bonos, divisas y derivados.

Si Virtu y un puñado de sus rivales logran introducir estas nuevas clases de activos de la misma manera en que sacudieron el mercado de valores, podría significar el fin de la dominación disfrutada durante mucho tiempo por los bancos globales en áreas como bonos y comercio de divisas.

El trading electrónico ha crecido constantemente durante los últimos 25 años, pero el trading de alta frecuencia se ha disparado desde el cambio de siglo, a medida que los costos de tecnología y las redes de comunicación mejoran. También ha estado asociado con fallas espeluznantes -en particular con el inexplicable Flash Crash de 2010- que algunos creen que han perjudicado la confianza y han alejado a los pequeños inversores del mercado de acciones estadounidense.

La perspectiva de que los operadores de alta velocidad amplíen su presencia en los mercados globales, uniendo aún más estrechamente a numerosas clases de activos, plantea nuevos retos a los inversores tradicionales, a las empresas y a los reguladores.

"A pesar de que los algoritmos basados en computadora han sido utilizados en los mercados de acciones estadounidenses desde hace algún tiempo, la expansión a otros mercados y la proliferación del trading algorítmico a alta velocidad... podría dar lugar a que errores involuntarios se extiendan a través del sistema financiero", advierte el Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera (FSOC, por sus siglas en inglés), un alto comité de supervisión regulatoria estadounidense que incluye al presidente de la Reserva Federal y al secretario del Tesoro.

Desde la crisis financiera, los reguladores se han enfocado en mejorar la transparencia de mercados opacos, como los derivados, que generan enormes ganancias para los bancos globales. Como consecuencia, los mercados se están volviendo cada vez más computarizados, abriendo la puerta a las operaciones de la alta frecuencia o ultra rápidas a medida que el conocimiento tecnológico es aplicado en nuevas áreas.

Los beneficios potenciales para los inversores parecen claros: el trading se volverá más barato y más transparente.

"A medida que los operadores de alta frecuencia aparezcan en esas otras clases de activos, conducirán a esos mercados hacia una estructura más parecida a la renta variable", dice Eric Noll, vicepresidente ejecutivo de Nasdaq OMX, el operador transatlántico de Bolsa. "Antes eran mercados opacos y no había mucha visibilidad hacia ellos".

Sin embargo, las desventajas potenciales son mercados plagados de errores de computadora e interrupciones. Lo más preocupante de todo: el riesgo de un flash crash mundial en los principales mercados vinculados por los operadores de alta velocidad.

Algunos reguladores y analistas de mercado también temen que los ahorros en costos para los inversores obtenidos gracias al aumento de los operadores de alta frecuencia hayan sido exagerados  -y que algunas de sus prácticas puedan, en última instancia, perjudicar los inversores-.

Eric Hunsader de Nanex, una firma de datos de mercado con sede en Chicago, dice: "Cuando las firmas de alta frecuencia dicen que han reducido los diferenciales y están reduciendo los costos para los inversores, eso sólo aplica a un puñado de las acciones más activas en el mercado estadounidense. Una vez que sales de ese universo, es el salvaje oeste. Todo se vale".

Una definición sencilla de las transacciones de alta frecuencia ha eludido a la industria y a sus reguladores. Sin embargo, la mayoría coinciden en que implica la utilización automática de programas informáticos o algoritmos sofisticados para aprovechar las diferencias de precios en minúsculas fracciones de segundo.

Los operadores de alta frecuencia han estado presionando hacia otras clases de activos desde hace años, pero entrar a nuevos mercados ha adquirido una nueva urgencia a medida que sus ganancias provenientes de las operaciones con acciones se han desplomado. Aunque las transacciones de alta frecuencia han crecido hasta representar más de la mitad de todo el comercio de valores de Estados Unidos, las empresas han invertido millones de dólares en tecnología que podría darles una ventaja de milisegundos, lo que eleva sus costos. Al mismo tiempo, las condiciones comerciales se han deteriorado. Algunos dicen que el mercado está listo para la consolidación.

Getco, una importante firma de negociación de alta frecuencia, reveló recientemente que sus ingresos netos habían caído 82% en los primeros nueve meses del año pasado después de abrir sus libros por primera vez en sus 14 años de historia. Los problemas que enfrenta la empresa con sede en Chicago fueron en gran parte el resultado de una dramática disminución de varios años en su negocio en Estados Unidos.

De manera aún más sorprendente, la empresa dio a conocer que la rentabilidad global alcanzó su valor máximo en 2008 y que había caído cada año desde entonces.

Este pesimismo confirmó lo que muchos en la industria -en la que los datos específicos de empresas son casi imposibles de conseguir- sospechaban desde hace tiempo: que la era del dinero fácil en las operaciones bursátiles de alta frecuencia terminó hace mucho tiempo.

Después de la costosa "carrera armamentista" para comprar la tecnología y mantener la infraestructura necesaria para operar acciones a velocidades de milisegundos, el papel del trading de alta frecuencia de acciones estadounidenses, aunque todavía dominante, se está desvaneciendo.

"Hemos tenido una ‘fiebre colonizadora'. Cualquiera puede comprar una computadora rápida, obtener una fuente de datos y contratar programadores. Algunos tienen éxito y los que no, fracasan", dice James Angel de la Universidad de Georgetown.

En el camino, las ganancias totales de la industria de trading de acciones estadounidenses han caído de un estimado de 4,000 millones de dólares en 2009 a sólo 1,000 millones de dólares el año pasado, según un estudio de los corredores de Bolsa en Rosenblatt Securities.

Los datos también muestran que los operadores de alta frecuencia tuvieron una ganancia de alrededor de una vigésima de un centavo por cada acción negociada en 2012, una caída de la mitad desde 2009, a medida que los corredores minoristas, bancos e inversores institucionales se han movido rápidamente para adoptar los sofisticados programas informáticos de trading, o algoritmos, necesarios para mantener el ritmo.

"Tenemos que hacer importantes inversiones para apoyar una infraestructura tecnológica sólida de valores estadounidenses", dice Doug Cifu, presidente de Virtu. "A medida que los diferenciales se han reducido considerablemente en los últimos cinco años y la competencia entre los creadores de mercado electrónico se ha intensificado, los costos relativos de mantenimiento y actualización de la infraestructura se han incrementado".

Otros dicen que las ganancias podrían regresar tan pronto como las condiciones del mercado mejoren.

"La verdadera historia aquí es que el volumen y la volatilidad en el mercado de valores han disminuido", dice Rich Gorelick, presidente ejecutivo de RGM, una empresa de operaciones por cuenta propia con sede en Texas.

Muchas empresas dicen que el colapso de varios años en los niveles del trading de acciones, el cual disminuyó a medida que los inversionistas retiraban fondos del mercado de valores después de la crisis financiera, está reduciendo las oportunidades para las transacciones rápidas.

Las grandes fluctuaciones en los precios, otra condición fundamental para que los operadores de alta frecuencia prosperen, también han disminuido. Ellos prosperan en mercados turbulentos en los que hay más posibilidades de aprovechar las diminutas diferencias en los precios a lo largo y ancho de los centros de negociación. El índice Vix, que mide la volatilidad implícita del S&P 500, actualmente se sitúa en mínimos de varios años.

Justin Schack, director gerente de Rosenblatt Securities, dice que esto ayuda a explicar por qué los beneficios del sector alcanzaron su punto máximo en 2009, incluso cuando el mercado de valores se desplomaba.

"Estamos pasando por una reestructuración", dice Schack. "Cuando la marea estaba alta, era alta para todos los barcos, funcionó para las personas que se apresuraron a entrar. Pero a medida que esa rentabilidad se ha secado, creo que estamos viendo no sólo una reestructuración de las empresas pequeñas, sino incluso la de algunos de los nuevos operadores más promocionados".

Entre ellos, Eladian Partners, una firma de trading de alta frecuencia iniciada por ex ejecutivos de Citigroup con el apoyo de empresas de capital privado, cerró su negocio en octubre, citando las condiciones del mercado.

"Es una típica historia de Wall Street, donde la gente ve un montón de dinero y todos corren hacia él", dice Seth Merrin, presidente ejecutivo de Liquidnet, una plataforma de negociación alternativa construida para proteger a los inversores institucionales, evitando que sus órdenes sean ejecutadas por operadores de alta velocidad.

Las transacciones de alta frecuencia en activos como futuros y renta fija se han acelerado en los últimos cuatro años, justo a medida que su presencia en las acciones estadounidenses ha disminuido. Las ganancias son más visibles en las divisas, donde la participación global de mercado de las transacciones de alta frecuencia se ha disparado un 40%, desde sólo una cuarta parte, en tres años, de acuerdo con Aite Group, la consultora de servicios financieros.

Jamie Selway, jefe de gestión de liquidez de la correduría ITG, dice: "La ‘electronificación' de diferentes clases de activos ya ha comenzado. Será dominante y va a cambiar el panorama para todos los participantes del mercado".

Pero al igual que en las acciones, un área donde los reguladores en la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) han temido desde hace años que los operadores rápidos estén tomando ventaja de los inversores más lentos, algunos participantes del mercado de divisas preocupados se están movilizando para reducir la influencia de los operadores de alta frecuencia.

Mandelzis Gil, presidente ejecutivo de EBS, la plataforma de comercio de divisas propiedad de la firma de corretaje ICAP, distingue entre lo que llama "ultra-HFT" ("ultra high frequency trading") y otros tipos de trading basado en algoritmos impulsados por computadora.

"La gente que tiene la velocidad como su única estrategia para el comercio no agrega valor al mercado global de nuestros clientes", dice.

El año pasado, EBS introdujo medidas destinadas a frenar las prácticas abusivas de algunos operadores de alta frecuencia. Estos esfuerzos incluyen la ampliación del diferencial de precios en algunas de las divisas, por lo que el quinto punto decimal de una cotización tenía que ser Ƌ' o Ɔ'. EBS también elevó la proporción de cotizaciones que los operadores tienen permitido enviar antes de que sean obligados a comprar, medidas que han reducido las "órdenes flash".

"Queremos asegurarnos de que el ambiente del que estamos a cargo en EBS sea favorable a la negociación y no sólo veloz. No nos levantamos por la mañana solamente queriendo crear la mejor pista de carreras. Ésa no es la descripción de mi puesto".

Getco dice que cree que verá más ganancias en las operaciones de renta fija a través de legislaciones como la Regla Volcker. Asimismo, considera que la alta frecuencia se trasladará a que lo que anteriormente eran swaps negociados en los mercados secundarios.

Las revelaciones se producen a medida que Getco busca la aprobación de los accionistas para su adquisición por 1,800 millones de dólares de Knight Capital, una firma de trading estadounidense que quedó severamente debilitada por la pérdida de trading por 460 millones de dólares en agosto, resultado de una falla que causó que sus sistemas adquirieran erróneamente 7,000 millones de posiciones en renta variable en sólo 45 minutos.

Si bien el fallo, apodado 'Knightmare', hizo mucho daño a la mayoría de los inversionistas, destacó la rapidez con la que un error de computadora podría devastar a una empresa y hacer tambalear la confianza en el sistema.

De vuelta en Virtu, una de las principales defensas contra fallos informáticos de alta velocidad se encuentra en el corazón de su piso de operaciones: un gestor de riesgos solitario que revisa en nueve pantallas el estado de cada conexión y el sitio de negociación al que los sistemas de la empresa están conectados.

Si algo sale mal, de inmediato recurre a una pieza decididamente retro de la tecnología: el teléfono.

Regulación - Todos los ojos puestos en las nuevas reglas de Italia

Italia se convertirá en un campo de pruebas para la regulación de las operaciones de alta frecuencia a medida que los políticos discuten el polémico tema.

En Navidad, Italia introdujo un impuesto a las transacciones financieras que superó a su equivalente francés en agosto pasado. La legislación específica apunta a las negociaciones de alta frecuencia en acciones locales y derivados - clases de activos que han atraído a los operadores de alta frecuencia, ya que son líquidos y se negocian en las Bolsas.

Los italianos establecieron que algunas operaciones ejecutadas por los programas algorítmicos serían gravados a una tasa del 0.02% sobre el valor de las órdenes modificadas o canceladas durante un día de negociación, una vez que superen un umbral.

Los reguladores, los bancos y creadores de mercado electrónico están observando muy de cerca cuál será el efecto. Muchos políticos están buscando controles sobre la capacidad de la industria para emitir rápidamente y cancelar miles de cotizaciones por segundo de forma automática. De no ser así, quieren aumentar la recaudación tributaria cobrada a los operadores de alta tecnología.

La semana pasada, la Comisión Europea en Bruselas reveló sus planes para cobrar un impuesto a las transacciones de renta variable y derivados, y estima que podría recaudar entre 30,000 millones de euros y 35,000 millones de euros.

Aunque los detalles aún no están claros, esto también podría afectar a las transacciones de alta frecuencia.

La industria de servicios financieros sostiene las propuestas fiscales podrían tener un impacto devastador y reducir potencialmente la liquidez o la capacidad para operar.

"Lo que la gente no parece notar es que el peso de este nuevo impuesto recaerá mucho más en inversionistas ordinarios como pensionistas que en los intermediarios como los bancos y los corredores de Bolsa", dice Remco Lenterman, presidente de la Asociación Europea de Operadores Principales de la Futures Industry Association (FIA, por sus siglas en inglés) en referencia a las propuestas de la comisión.

La comisión ha argumentado que la gran mayoría de las transacciones en los mercados financieros tienen lugar "puramente entre las instituciones financieras"; las exenciones ayudarían a mitigar el impacto de los impuestos en la economía real, dice.

Reporte adicional de Philip Stafford.


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