Columna invitada

Wall Street peca de optimismo

Las expectativas para el mercado laboral eran altas pese a las advertencias, dice Stephen Gandel; el economista Dean Baker previó que el número de contratos no hará que baje la tasa de desempleo.

Por: Stephen Gandel |
Martes, 09 de abril de 2013 a las 11:54
Durante el último mes, el economista Dean Baker del organismo de izquierda Center for Economic Policy Research ha venido insistiendo en que la contratación en Estados Unidos no era tan fuerte como parecía. Pocos escucharon, pero debieron haberlo hecho.

Para el mes de marzo, los economistas esperaban que los empleadores añadieran unos 220,000 trabajadores a sus nóminas. El número fue, de hecho, de 88,000.

Baker dice que esto debió tomar por sorpresa a pocas personas, pues él divisó una serie de señales que indicaban que las cifras de empleo seguramente caerían. Peor aún, Baker advierte que Wall Street sigue siendo demasiado optimista respecto al mercado laboral, esperando todavía un repunte a finales de año. Baker no cree que suceda.

Piensa, en cambio, que la economía reportará una crecimiento promedio del empleo de alrededor de 100,000 puestos para el resto del año, mejor que la cifra de marzo, pero no lo suficiente para que la tasa de desempleo siga descendiendo. "No veo un buen panorama para el resto del año", dice Baker. Y nos explica cuál es su opinión sobre el mercado laboral para los próximos meses, y por qué pensaba que sobrevendría una desaceleración en ese frente.

¿Por qué ha caído la contratación?

En primer lugar, el clima. Si no sufrimos una tormenta de nieve, eso hace la diferencia al  principio del año. La contratación luce mejor que de costumbre. Y eso es lo que pasó. Pero lo único que eso ha ocasionado es llevarse puestos de trabajo que por lo general se cubren más tarde en el año, cuando el clima mejora.

En segundo lugar, todo el mundo habla de la gran recuperación en el sector vivienda. Pero no se está traduciendo en un auge en la construcción. El gasto ha subido, y ahora representa cerca del 2% del PIB, pero aún está muy por debajo del nivel que tenía. El gasto en construcción residencial constituía el 6% de la economía antes de la recesión.

Por último, el consumo sigue bajo. Antes de la recesión, la tasa de ahorro era esencialmente de cero. Ahora se ubica en torno a un 4%. Esa es una gran diferencia y un enorme recorte en el consumo.

Pero el gasto de los consumidores parece haber subido, a pesar de que todo el mundo pensó que caería después del aumento del impuesto sobre nómina. ¿No es una señal de que el consumidor estadounidense ha vuelto?

Hay otros factores que hacen que el consumo parezca mejor de lo que es. A finales del año pasado, una serie de compañías pagaron dividendos especiales o mayores que los habituales. Ese ingreso adicional es lo que ha estado propulsando el consumo en últimas fechas. Sin embargo, esos pagos de dividendos no fueron para la mayoría de los estadounidenses, sólo para los ricos. Así que creo que si comparas las ventas recientes de los comercios minoristas de lujo con las ventas de Walmart verías un cuadro muy diferente.

¿Por eso estima que la media será de 100,000 empleos al mes durante el resto del año?

Sólo estamos considerando una economía que crece al 2% anual. Y esa tasa es incluso previa a la carga que conllevan los recortes presupuestarios, que comenzarán a desacelerar la economía y el mercado laboral en abril. Así que me sorprendería si la economía creciera mucho más que eso. Y eso es lo que augura para el PIB el economista promedio de Wall Street. Por otro lado, esos mismos economistas predicen un crecimiento del empleo superior a los 200,000 puestos al mes. No es una enorme desconexión, pero la diferencia no tiene sentido para mí. En mi opinión, parece muy optimista.

 


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