Transformación ejidal, el reto de Peña

Expertos esperan que la reforma al campo impulse la privatización de tierras y la libre importación; México tiene más de 31,000 ejidos, de los cuales el 53% son tierras comunales, según Sagarpa.

Por: Gustavo de la Rosa |
Jueves, 16 de enero de 2014 a las 06:01

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — La reforma al campo que será anunciada en breve por el Gobierno de Enrique Peña Nieto podría modificar el régimen actual de propiedad de la tierra con la intención de dotar de certidumbre jurídica a las inversiones, anticiparon especialistas.  

Durante la conmemoración del 99 aniversario de la Ley Agraria de 1995, el pasado 6 de enero, el mandatario informó que impulsará una reforma profunda al campo este año con la intención de dotar de competitividad y modernidad al sector.

Nota relacionada: Peña promete reforma profunda al campo.

En México, la tenencia de la tierra para fines agrícolas de producción se encuentra determinada bajo la figura del ejido, que a partir de la reforma al artículo 27 de la Constitución permite a los ejidatarios venderla, arrendarla, hipotecarla o aportarla como capital en una sociedad mercantil.

Esto ha propiciado un descontrol y pulverización de la tierra, que en muchos casos se encuentra en manos de ejidatarios que no las cultivan o lo hacen con un escaso nivel de tenificación y rentabilidad.

El ejido representa para el país uno de los temas más sensibles en materia económica, política y agrícola, aseveró Víctor Suárez, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo (ANEC), quien anticipó que la reforma del Gobierno buscaría modificar esta figura, aunque aseguró que eso no sería una verdadera solución.

"El problema no es la estructura de la tierra, sino las políticas de abandono que han reducido el potencial de los pequeños y medianos productores que representan el 85% del total en el país. Esperamos una reforma que promueva la privatización de las tierras, que busque la libre importación y profundice el modelo de revolución verde que promueve la producción de semillas transgénicas, pero sobre todo que siga promoviendo los beneficios a los grandes productores".

Detalló, que más que la propiedad ejidal, el verdadero problema del campo es que sólo el 10% del presupuesto al sector se canaliza a pequeños productores, mientras que el resto se destina a las grandes unidades de producción agroalimentarias.

"Favorecer a los grandes productores agrícolas y abandonar pequeño ejidatario no es libre mercado, ya basta de engaños por más de 30 años, los ejidatarios viven en el abandono de las políticas públicas y desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) se ha profundizado ese abandono", apuntó.

Afirmó que las políticas ejidales asistencialistas han fracasado, por lo que añadió: "si apoyamos al 85% de esos pequeños y medianos productores, con programas y no con asistencialismo van a responder con mejor producción y ayudarán a reconstruir el tejido social y el factor de la inseguridad".

En el país hay más de 31,000 ejidos y 53% de la superficie son ejidos y tierras comunales, acorde con cifras de Secretaría de Agricultura.

Al respecto, el subsecretario de esa dependencia, Jesús Aguilar Padilla, aseguró que el Gobierno busca una reforma integral que genere un desarrollo rural.

"El objetivo de la reforma es incrementar la producción agroalimentaria, para que los consumidores mexicanos tengamos abasto a precios accesibles, pero para ello se requiere normalizar y actualizar el marco jurídico en el campo, queremos que los pequeños y medianos productores sean parte de esta transformación que se integren a las cadenas productivas e ir mitigando los rezagos en el sector agropecuario".

Padilla señaló que lograr la soberanía alimentaria es de los temas más trascendentes en la reforma que próximamente dará a conocer el presidente Peña Nieto.

"Hay 22.5 millones de hectáreas para cultivo en el país. En la estructura de la tenencia de la tierra el 74% posee de 1 a 5 hectáreas, es decir que son pequeños y medianos productores, la reforma busca elevar la productividad y competitividad, reducir la importación y lograr la soberanía alimentaria".

Para el representante de la ANEC, hay casos exitosos de competitividad y productividad para pequeños y medianos productores que, con la asistencia adecuada, la inversión, acceso al crédito y a la tecnología han logrado destacar y hacer productivas sus tierras.

"La visión centrista de que sólo las grandes unidades de producción pueden ser competitivas es falsa, todas las unidades en la Unión Europea se basa en pequeños y medianos productores al igual que en China. El potencial productivo de la pequeña y mediana unidades productivas de los ejidos es muy competente, con innovación tecnológica, con políticas públicas adecuadas, con crédito, inversión estratégica, investigación, asistencia técnica, organización y modelo de producción sustentable de alimentos sanos, resultan altamente competitivos", afirmó Víctor Suárez.


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