Lo bueno, lo malo y lo feo del petróleo
Los altos precios benefician a las arcas públicas pero hay consecuencias negativas para la industria
México importa gasolinas a precios internacionales que presionan las finanzas públicas. (Dreams Time)
Como ha sucedido en los últimos dos años en la recaudación del Impuesto especial sobre Producción y Servicios el precio de venta al público de las gasolinas y el diesel fue inferior al precio productor de Pemex lo que implicó que la tasa de este impuesto fuera negativa y un traslado de recursos hacia el consumidor final de 28,272 millones de pesos durante el trimestre.
“Por ley, lo que no se haya cubierto de los otros ingresos, tiene que ser cubierto con los excedentes petroleros. Se cubren gastos no programables de deuda o combustibles por ejemplo”, dijo Lourdes Rocha, analista de estudios económicos de Banamex Accival.
El valor de las importaciones de petrolíferos de Pemex aumentó en 79% real en los primeros tres meses del año, mientras que los precios al público aumentan más de 1% al mes lo que crea un boquete en las finanzas públicas.
“Se calcula que en este año estemos gastando en subsidios a la gasolina del orden de 100,000 millones de pesos, que son más o menos lo que estaríamos obteniendo de la mentada reforma fiscal” dijo, Carlos Elizondo Mayer Serra, analista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
Si bien los consumidores de gasolinas se ven beneficiados con estos subsidios, a la larga se podrían ver perjudicados debido a que los costos de producción de la industria aumentan ante derivados del petróleo más caros como los refinados o el gas natural.
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