Neve Gelato, al estilo de 'la nonna'

Recetas originales e ingredientes gourmet, son el secreto de esta marca de helados tipo italian Xavier Briseño, director de la empresa, prevé cerrar 2008 con ventas por 30 mdp y nuevas sucurs

Por: Sara Carrillo Reid |
Lunes, 28 de abril de 2008 a las 06:00
Expansion
La compañía de Xavier Briseño es la segunda empresa de helados italianos que llegó a México y ha crecido 40% desde 2006. (Carlos Aranda/MondaPhoto)
La compañía de Xavier Briseño es la segunda empresa de helados italianos que llegó a México y ha crecido 40% desde 2006. (Carlos Aranda/MondaPhoto)
Xavier Briseño estudiaba un MBA en Estados Unidos, cuando un viaje a Italia y su contacto con el artesano heladero Giovanni Sitta lo motivaron para crear, en 1999, el concepto de Neve Gelato.

Briseño ideó una tienda de helados italianos tradicionales, con materias primas y recetas originales, pensados para crear una cultura del helado premium en México.

Así, echó a andar una fábrica de helados preparados con base en frutas mexicanas, cocoa belga y pistache de Sicilia, con una inversión inicial de sólo 2 mdp, que pudo recuperar en 18 meses, gracias a la aceptación del producto y a que “a diferencia de otros no pagamos regalías, lo que comes hoy nosotros lo fabricamos ayer o antier con frutas mexicanas”, señala.

Las utilidades se han ido reinvirtiendo desde entonces. Neve Gelato es la segunda fábrica de helados italiana que llega a México.

La marca está asociada estratégicamente con dos compañías italianas: su proveedor de materias primas Fabbri, y la empresa de maquinaria para helados Carpigiani.

Lo que provocó su despegue fue la apertura de una tienda en la capitalina colonia Condesa. A la fecha, Briseño ha invertido 25 mdp, de los cuales tan sólo 32% se utilizó el año pasado en la apertura de sus siete nuevos locales.

En los dos últimos años, Neve Gelato creció cerca de 40%. Briseño espera cerrar 2008 con ventas por 30 mdp y próximamente pretende llegar a la ciudad de Guadalajara.

Su crecimiento, asegura, se debe a las innovaciones, la calidad y la atención al cliente, que son sus diferenciadores en el mercado.

“Nuestra filosofía de negocio no es tanto que vendamos helados, vendemos momentos, satisfacción y felicidad a través de nuestros productos”.

Aunque el largo plazo no está 100% delineado, para 2009 esperan contar con 40 unidades y seguir expandiéndose en el país.

“Hay un enorme potencial en el nicho de helados y postres artesanales”.

A final de cuentas, Briseño no olvida lo que alguna vez le dijo su maestro, el heladero italiano Giovanni Sitta, “la nieve cae del cielo, pero hacer el helado es un arte”.