Dirige a tu equipo como a una orquesta
Miguel Salmon Del Real aconseja cómo mover la batuta para trabajar en armonía y producir sinfonías.
“Hay que recordarnos que un pueblo que tiene artistas sabe soñar y un pueblo que tiene intelectuales sabe pensar, ambas habilidades son necesarias para enfrentar este momento que le llamamos vida”. (Foto: César Saavedra)
"No podemos cerrar los ojos, tenemos que anunciar que el ego colectivo vive en esta etapa infantil, que seguimos miedos, protegiéndonos y eso responde a otra serie de delitos e impunidades..."
Cree además, que el sistema tiene un diseño que asesina el talento artístico.
En México, a lo que este joven director llama el ‘índice de desperdicio de talento', es uno de lo mayores. Quiere decir que hay mucho talento pero poco desarrollo y educación, explica.
"Hay tanto talento que pensamos que es algo normal, sin embargo en Alemania por ejemplo, es oro, y es oro que no es una mina como aquí, que se tiene de manera tan natural.
"Nuestras carencias son de otro tipo, como por ejemplo carecemos de estabilidad económica, a la inversa de países anglosajones, pero aunque carezcan de talento lo trabajan muy tempranamente, lo construyen y llegan a resultados."
Para Salmon, el problema es la falta de educación del talento en México, no reconocerlo y no valorarlo porque falta la conciencia de ello.
Explica que, fantasear es una habilidad en cualquier momento ya que es una forma de encontrar soluciones.
"Un pueblo que fomenta a sus artistas e intelectuales, que los escucha, los lee, los produce y los defiende es un pueblo con herramientas para su desarrollo; un gobierno consciente de esto que apoya a su artistas e intelectuales está fabricando soluciones...".
Compara esta idea con una empresa, que al atender a las necesidades más abstractas de sus miembros, como su superación individual, es una empresa que se fortalece y mejora su productividad y resultados.
"Para llegar a la cima hay demasiados caminos y depende de las propias circunstancias, pero si muchos jóvenes fueran formados y apoyados desde pequeños, por ejemplo en el terreno del deporte ¿cuántos corredores olímpicos tendríamos además de los que han llegado solos?
"Lo mismo ocurriría en todas las áreas si tuviéramos un sistema más nutrido de oportunidades y apoyos", concluye Miguel Salmon.
SIGUIENTE: ¿Cómo potenciar esta ‘mina de oro’?
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