Amparín, un ingenio muy Distroller

La diseñadora de 44 años creó una marca tan popular que se vende en México, EU, LA, India y Europa; su empresa, cuya imagen más famosa es la Virgen de Guadalupe nació con una inversión de 10,000 pesos

Por: Tania M. Moreno |
Lunes, 18 de enero de 2010 a las 06:00
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — Con 10,000 pesos en la bolsa Amparo Serrano decidió hacer un chamoy tan ácido que destruyera el estómago...su intento fracasó, pero registró "Distroller" , la marca con la que 10 años después cambiaría la golosina por la Virgen de Guadalupe, "mostros" antipesadillas y muñecos nonatos (sigotos*, nombre de los juguetes) y neonatos.

La aventura de Amparín, como esta diseñadora mexicana de 44 años prefiere que la llamen, inició en 1999 en Nueva York, donde por hobby pintaba platos de cerámica, después regresó a México y se compró un horno para crear las piezas.

"Un día le pinté un plato a mi esposo que contaba la historia de cómo nos conocimos (...), lo presumíamos con las visitas y todas quedaban tan encantadas que comenzaron a pedirme piezas para eventos especiales", recuerda Serrano.

Entonces Amparín pasaba largas horas diseñando cada pieza por la que no cobraba un solo centavo, hasta que un par de amigas decidieron organizarle un negocio con el que pudiera comercializar sus creaciones.

Su primera oficina fue un préstamo de su mamá, y con las ventas de los primeros platos compró más materiales que le permitieran hacer nuevos productos para el localito de "regalos no chotiados hechos a la medida", como lo bautizó.

"Todo lo que veo lo transformo en una caricatura, no sé dibujar otra cosa (...) así que este negocio en realidad es una bendición porque para mí era un desahogo con el que ahora puedo ganarme la vida y seguir con proyectos que me llenen", afirma.

Para la primera de las 30 tiendas que actualmente tiene en México, EU, Latinoamérica y Europa, Amparín invirtió cerca de 100,000 pesos que salieron de las ventas acumuladas.

A pesar del éxito de sus primeros productos que básicamente eran vajillas, tazas, portarretratos y objetos de madera, el verdadero boom de Distroller llegó dos años después de la mano de "su madrina", como llama a la Virgen de Guadalupe.

Virgencita plis, cuídame

En un viaje a Guatemala,  Amparo vio una medalla de la virgen morena que vendía un artesano, pero estaba tan chueca que no pudo olvidarla: "Pensé que Picasso era un mago del realismo ante aquella imagen y la caricatura vino a mi mente".

Fue así como surgió la caricatura que impulsaría a Distroller a ser una de las marcas más reconocidas no sólo en México, sino en lugares como la India, España y EU.

Acompañada de la caricatura de la virgen de Guadalupe, cada producto llevaba una leyenda de las peticiones de la misma diseñadora, desde un "Virgencita plis cuídame", hasta "Cuida mi lana".

Aunque ha recibido muchas críticas  por el uso de imágenes religiosas, además de la virgen del Tepeyac están la de Los Lagos y La Macarena, ella afirma que son un homenaje y agradecimiento por la cosas buenas que ha tenido en la vida.

De boca en boca

Actualmente Distroller tiene una línea de más de 2,500 productos, entre joyería, cojines, artículos escolares, para el hogar, juguetes, galletas, dulces y ha creado diseños para pañuelos desechables, toallas sanitarias, galletas, la Rosca de Reyes de Walmart y netbooks para Cablevisión.

Cuando se le cuestiona sobre cómo ha tenido tanto éxito una empresa que empezó de la nada y prácticamente sin ninguna publicidad, Amparín es enfática:

"Cuando algo está bien hecho y satisface al cliente no necesitas más publicidad que la recomendación de boca en boca (...), esa es la mejor mercadotecnia".

Y cuando se trata de satisfacer al cliente, esta emprendedora mexicana sabe de lo que habla: a pesar del crecimiento inesperado de su negocio, aún se toma el tiempo como en sus inicios de atender a un comprador que necesita algo específico.

"Más que una cita es como una entrevista psicológica, porque no puedo diseñar algo si no sé cómo se siente, para qué lo quiere, qué impresión va a causar... cada diseño cuenta una historia, buena o mala, pero cuenta una historia".

Rumbo al cielo

En 2008 Distroller dio otro paso fundamental para su crecimiento: entró a Walmart comercializando productos con diseños de productos que no se podían vender en la tienda, como artículos higiénicos o comestibles.

En 2009 la historia se repitió con Palacio de Hierro, donde Distroller tiene presencia a través de pequeñas boutiques. En ambos casos, fueron las empresas quienes buscaron a Amparo Serrano para establecer una relación comercial.

Entre las ventajas que le ofrecen estos importantes escaparates está la posibilidad de vender productos que no le reditúen una ganancia monetaria, pero que son parte importante de su compromiso con la manufactura de las tradiciones mexicanas.

La mayoría de sus artículos son hechos a mano, ya sea por ella o en talleres donde se pintan la cerámica y la madera. Para los "mostros" antipesadillas recurre a los tarahumaras, y para los cojines de vírgenes a las monjas carmelitas.

Estos productos tienen un mayor costo y son más caros, por lo que le permiten venderlos gracias a la comercialización de otros artículos que se manufacturan en China.

"La gente me pedía precios más baratos y pensé: ¿quieren cosas más baratas?, ¡pues serán chinas!, pero no sacrifiqué productos tradicionales donde bajo ningún concepto regatearía el precio de lo hecho a mano", asegura.

Las copias

En cuanto a la piratería, Amparín se declara atada de manos.

Le indigna que otros se hagan ricos con sus diseños, ya que estos productos son muy populares en tianguis y bazares, pero debido al ‘ingenio mexicano' es poco lo que puede hacer: con sólo cambiar el rostro o agregar una nariz o un lunar basta para decir que no pertenecen a Distroller.

Entre los proyectos futuros de la diseñadora, se encuentran el lanzamiento de una línea de ropa "para todas las edades y gustos" y la creación de nuevos productos para Walmart.

Sin embargo Amparín está convencida de la importancia de terminar lo que se empieza, por lo que luego de 10 años y con 15,000 pesos de por medio Distroller tendrá al fin "un hermanito" que cumplirá su misión: Atáskate la nueva empresa con la que al fin esta emprendedora enchilará el estómago de los mexicanos.

Lo que no sabías de Distroller

  • Sus productos están enfocados en la identidad de símbolos y folclore mexicanos, de ahí el colorido.
  • La Virgen de Guadalupe no es el único símbolo religioso, también están Buda, íconos judíos, hindúes, y vírgenes españolas.
  • Las vírgenes de Distroller no tienen nariz.
  • La tienda puede crear diseños sobre pedido.
  • Lo más extravagante que ha hecho es pintar la urna de cenizas del papá de una amiga.
  • Sus diseños están desde una netbook, hasta una toalla sanitaria o galletas marías.
  • A Amparín le pidieron diseñar el interior de un auto, pero fue incapaz de visualizar en su mente las imágenes correctas, por lo que declinó.

* Un cigoto es una célula huevo que resulta de la fecundación o unión de las células reproductoras.


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