No desdeñes el poder de un cliente satisfecho. Antes de pensar que fidelizarlo es una pérdida de tiempo y dinero, toma en cuenta que un cliente satisfecho:
- Es más leal a la compañía y reitera compras a lo largo del tiempo.
- Genera más oportunidades de negocios para la empresa.
- Recomienda la marca a otros (cuatro a cinco personas en promedio).
- Es menos sensible al precio, está dispuesto a pagar un "extra".
- Aumenta, indirectamente, la satisfacción de los empleados
- Permite reducir costos de publicidad y promoción porque ya conoce la oferta de productos y servicios.
- construye una barrera de entrada para otros proveedores y/o competidores.
Recuerda que clientes no compran características del producto, sino beneficios, por lo que tu objetivo deberá ser venderle ventajas.