Los 10 emprendedores del 2007

Son visionarios, quieren ser grandes y tienen el perfil que el capital privado busca para invertir.

Por: Feike de Jong |
Jueves, 20 de diciembre de 2007 a las 11:01
Vendedor de microbios
10
Expansion
Alfredo Suárez vio en las bacterias un negocio de 4 mdd. (Alfredo Pelcastre)
Alfredo Suárez vio en las bacterias un negocio de 4 mdd. (Alfredo Pelcastre)

Para muchos, las palabras bacillus subtilis suenan extrañas, pero para Alfredo Suárez el subtilis es un ‘microbio noble’ que da origen a AliBio, un producto casi ‘milagroso’, pues hace que las bacterias purifiquen el agua, mejoren la productividad de campos agrícolas hasta en 100%, además de que limpian, inmunizan y protegen a los camarones contra sus plagas, como si fueran duendes en un cuento de hadas.

Desde hace algunos años, Suárez y estos organismos se hablan de tú. Esos microbios que llenan el mundo no se pueden ver a simple vista, excepto en la balanza financiera de AliBio. Con una inversión de casi 1.5 millones de dólares en 2003, la compañía facturó el año pasado unos 4 mdd. “Trabajan por todos los lados”, asegura Suárez.

Aunque son versátiles, los microorganismos de AliBio hacen sufrir a la fuerza de ventas de la empresa, sobre todo en el campo mexicano, donde –debido a las malas experiencias– los agricultores son incrédulos ante estos polvos ‘mágicos’.

“Últimamente hay muchos estafadores vendiendo en el campo productos que no sirven”, argumenta Suárez, graduado en ingeniería por la UNAM en 1980. “Si después de vender un producto, una cosecha falla por alguna razón, siempre te echan la culpa, por eso hay que buscar clientes con operaciones profesionales”, puntualiza.

Por eso, el arte del negocio de AliBio reside en un contacto muy estrecho con los clientes y un gran conocimiento de las condiciones químicas de sus posibles aplicaciones. En el sector agrario, donde AliBio consuma 50% de sus ventas, el producto, que cuenta con certificación orgánica, tiene que ser agregado al agua de riego.

Otros dos mercados en los que Suárez está poniendo sus bacterias a trabajar son en el de la camaronicultura y en la purificación de agua.

“Es una herramienta del futuro”, comenta Luis Soto, director de Producción de Acuicultores del Quinto Día, una empresa que cría el camarón blanco del Pacífico y que empezó con 32 hectáreas de tanques en 2004 y ahora tiene 377 y ya exporta a Europa.

“Se nota a simple vista la mejoría. Antes los fondos de los estanques se veían negros y podridos, además la absorción de nutrientes de los camarones es mejor, lo que implica un ahorro en costos”.

Para los amigos de juventud de Suárez, su éxito como emprendedor no ha sido una sorpresa. Roberto Márquez, ahora director comercial de la acerera Villacero, recuerda que, mientras estudiaba, Suárez tuvo una constructora para hacer banquetas en el Estado de México, aprovechando su contacto con Emilio Chuayffet, en este momento delegado local y después secretario de Gobernación. Sin embargo, las crisis sexenales lo curaron de su amor por la construcción.

Hoy Suárez ya no piensa más en ladrillos: “Quiero hacer de AliBio una empresa global, estamos negociando para comprar la tecnología para producir nuestras propios cultivos”.

Pero también quiere ir más allá del microcosmos: “En este momento estamos investigando el potencial del mercado en la salmonicultura en Chile”, afirma.

En el fondo, quizá la única diferencia entre este emprendedor y otras personas es que hay un mundo microscópico que no solemos ver y que es donde Suárez ha encontrado su visión del futuro.



recomienda
Patrocinado por