En 2008, protagonizan el futuro mexicano

En las 30 promesas de Expansión, dos factores son indispensables: juventud y talento.

Publicado: Miércoles, 31 de diciembre de 1969 a las
Arte, petróleo y fisco 8 - 10
Zélika García es una ferviente impulsora del arte mexicano. (César Manjarrez) Zélika García es una ferviente impulsora del arte mexicano. (César Manjarrez)
Fausto, con su lámpara verde, la misma que lo ha acompañado desde 1990. (Mauricio Ramírez) Fausto, con su lámpara verde, la misma que lo ha acompañado desde 1990. (Mauricio Ramírez)
Alfredo Gutiérrez va contro los morosos del fisco. (MondaPhoto) Alfredo Gutiérrez va contro los morosos del fisco. (MondaPhoto)
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Zélika García

Esta regia de 30 años es directora de México Arte Contemporáneo.

Tiene una Licenciatura en Artes de la Universidad de Monterrey.

Curadores, galeristas, coleccionistas, amantes y creadores de arte contemporáneo le deben a una mujer de cara pecosa, largos cabellos rojizos y apenas 30 años, tener cada 12 meses un lugar de encuentro.

Desde 2004, Zélika García organiza México Arte Contemporáneo (Maco), la feria donde es posible exhibir y comprar obra de cerca de 800 artistas.

Su mayor mérito es creer en un proyecto que nació sin apoyos: “Es no darme por vencida”, asegura García.

No recibe dinero del gobierno y los patrocinios privados los tiene que trabajar todo un año. En la organización de Arco, feria similar a la suya que se hace en España, participan 18 personas; en la de Maco sólo tres, más los que se sumen antes del evento. “A la mexicana podemos hacer cosas de igual calidad con menos dinero, con creatividad”, explica con su voz ronca.

No colecciona arte ni tampoco lo crea: su intención, dice, es promoverlo. Cuando desapareció Expo Arte Guadalajara no toleró la idea de que el país prescindiera de un foro para el arte contemporáneo.

En 2007 tuvo un presupuesto de 15 millones de pesos, a la feria asistieron 32,000 personas, participaron 86 galerías de México y otros 16 países, las cuales pagaron hasta 13,000 dólares por un local.

En los corredores era posible encontrar nombres de galerías como Happy Lion, de Los Ángeles; David Swirner, de Nueva Cork, o Kuri Manzutto, de México.

 

Fausto Barajas

Tiene 35 años, es del Distrito Federal y es subdirector de Planeación Financiera de Pemex.

Estudió Economía en el ITAM y la London School of Economics, y Relaciones Internacionales en la Universidad de Columbia.

Los nerds que llegaron al gobierno a fines de los 80, con discursos llenos de tecnicismos y títulos de postgrado en el extranjero, no sólo le cambiaron la cara al país; también inspiraron a una generación de jóvenes. Fausto Barajas, actual subdirector de Planeación Económica de Pemex, es uno de ellos.

Entre otras cosas, él controla el sistema de precios de los productos de la petrolera. También participa en la planeación y el seguimiento financiero de los principales proyectos de inversión. Sin embargo, su pasión (tecnócrata al fin) es la administración de proyectos de infraestructura.

Su vida está marcada por las huellas de la tecnocracia: estudió economía en el ITAM, y su último examen lo hizo el mismo día que se devaluó el peso, en diciembre de 1994. Recién egresado trabajó en la Unidad de Planeación del IMSS, donde elaboró estudios para la reforma de las pensiones.

Luego de trabajar en la Secretaría de Energía, Barajas viajó a Reino Unido y a Nueva York donde cursó sendos posgrados en Economía y en Relaciones Internacionales.

Su mejor opción para regresar al país fue a través de la consultora McKinsey.

Su tía Clementina Cummings recuerda que, de niño, Fausto decía que quería ser presidente. Y, a juzgar por su ímpetu y su trayectoria, quizás ésta siga siendo su meta.

 

Alfredo Gutiérrez

Es Administrador General de Grandes Contribuyentes del Servicio de Administración Tributaria (SAT), tiene 38 años y es de Cuernavaca, Morelos.

Tiene una Maestría en Derecho de Harvard y Derecho en la UNAM.

Su serenidad y su sonrisa le han servido para que, bajo su batuta, los grandes contribuyentes toquen una melodía más dulce para el SAT.

No sólo la eficacia en la fiscalización fue de 120.3% en 2007, sino que la marcha fúnebre en los juicios fiscales la escuchan cada vez más los causantes.

Gutiérrez abandonó en 2003 la iniciativa privada (litigios en White & Case y el área fiscal en Holland & Knight-Gallástegui y Lozano) para irse a la función pública. Desde que llegó a dirigir el área de Grandes Contribuyentes, en 2006, los causantes pasaron de ganar 40 de cada 100 juicios en 2005, a sólo 30 dos años más tarde.

Gutiérrez llegó al brazo fiscal de Hacienda por invitación del jefe del SAT, José María Zubiría, y el año pasado logró inflar las arcas gubernamentales al recaudar 1.1 billones de pesos (incluyendo a Pemex).

¿Cómo fue el cambio hacia la función pública? “Rudeza innecesaria; en cuanto a la materia no hubo realmente un cambio, simplemente pasé de tener muchos clientes a tener uno solo”, agrega. Su principal obstáculo son “los contribuyentes, que no siempre quieren pagar”; su reto, paciencia para lograr cambios; su sacrificio: la baja en su sueldo, “no gano la mitad de lo que estaría ganando en un despacho”; la recompensa: servir al país.

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