En 2008, protagonizan el futuro mexicano
En las 30 promesas de Expansión, dos factores son indispensables: juventud y talento.
Ramón Amezcua, un abogado que le evita riesgos innecesarios a GICSA. (Duilio Rodríguez)
Roberto Arandia, todo un 'emprendeTech'. (MondaPhoto)
Miguel Martínez, un referente contra el lavado de dinero. (Gilberto Contreras)
Tiene 33 años, es del DF y actual Director General Adjunto de GICSA.
Es abogado por la Escuela Libre de Derecho.
Hay quienes creen que los abogados son como los sastres: hacen contratos a la medida de sus clientes.
Un día, Ramón Amezcua, un joven que se graduó con honores en la Escuela Libre de Derecho, ya no quiso ‘zurcir’ más de esos ‘trajes’; mejor intentó ponérselos. Así fue, como él mismo define, su transformación de pasante en la notaría de su tío a director general adjunto de GICSA, una de las desarrolladoras inmobiliarias más grandes del país.
Suena sencillo, pero no lo es. La tarea de un abogado es prever riesgos y mitigarlos con certeros contratos que protejan a sus clientes en caso de llegar a los tribunales. Pero la tarea que Amezcua tiene desde hace cuatro años, cuando tomó su cargo actual, es crear negocios… y eso significa correr riesgos, más que evitarlos.
Para el joven abogado, todo se reduce a saber escuchar y procurar una buena comunicación entre las partes. Y si antes su trabajo era diseñar y revisar contratos, ahora se preocupa más por ver cómo puede crear lealtad, confianza y sinergias.
Éstas fueron las herramientas que más le sirvieron cuando, de su mano, GICSA (propiedad de la familia Cababie) comenzó a trabajar con inversionistas institucionales, allá por el año 2000.
Esto no sólo le dio a la empresa acceso a capital fresco y financiamiento más barato, sino que les dotó de una proyección ante la comunidad financiera que antes no tenían. “Ahí me di cuenta que quería estar en el área de negocios”.
Roberto Arandia
Oriundo de Orizaba, Veracruz, este joven de 37 años es presidente y socio Fundador de Tech Innovations.
Tiene una maestría en Finanzas con Especialización en Negocios Internacionales por el ITESM.
Un conejo resucitado en una clase de biología fue su inspiración emprendedora. Más de 20 años después de arrancar su primer negocio (cría y venta de conejos), Roberto Arandia es presidente y socio fundador de Tech Innovations, una firma fabricante y comercializadora de productos de consumo masivo.
Es un emprendedor nato. A pesar de las protestas de su padre, quien nunca comprendió su espíritu ‘irresponsable’, él ha apostado por cada una de las oportunidades de negocio que vio: una crepería, una fábrica de helados y hasta una cadena de guarderías que todavía conserva.
Con un capital de 500 dólares, Tech Innovations comenzó en 1995 como una empresa de reventa de computadoras. Ahora el eje de la firma es la mercadotecnia, con la que desarrolla 10 marcas propias que le maquilan en Vietnam e India, como VecTech (pantallas de tv), MobiTech (muebles), FunTech (juguetes) y HomeTech (enseres para el hogar).
Son productos que se ofrecen en canales de paga al estilo ‘Llame ya’.
Arandia proyecta crecimientos anuales de 75% en los próximos cinco años.
Forma parte del Consejo Consultivo con el que Nafin y Bancomext apoyan proyectos emprendedores.
En 2007 abrió una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple, con la que, además de dar crédito al consumo en sus ventas directas, también apoyará a emprendedores a través de la Aceleradora Adrenalina, que comenzó a operar en septiembre.
Su primer ‘conejo’ fue la empresa Fusión Tequila, que ya embarcó a Japón su primer contenedor.
Miguel Martínez
Este regio de 33 años es director General de Base de Capital Sofom.
Estudió Derecho en el ITESM y tiene una maestría en Derecho Internacional en la UANL.
Es el tercer Miguel Martínez de esa estirpe norteña. Bisabuelo dueño de carnicerías, papá académico y él, abogado especializado en cerrarle el paso a los lavadores de dinero en Monterrey.
Formado en la casa de bolsa Vector, se sumó en 1999 a la casa de cambio Base Internacional, como gerente de riesgos, cuando iniciaban los controles por lavado.
Por las acciones de prevención que emprendió cuando rondaba los 29 años, Standard & Poor’s puso a Base como ejemplo por sus prácticas de manejo del riesgo.
Martínez está certificado por la Association of Certified Anti-Money Laundering Specialists, y ha impulsado que se cumplan las regulaciones en el sector financiero, opina José Ramírez, presidente de la Asociación Mexicana de Casas de Bolsa.
En 2005 dirigió el plan para convertir a Base en casa de bolsa. “Es la primera vez en México que eso se hacía”, recuerda.
Desde hace un año dirige la sofom Base Capital. También creó el ‘FX Loan’: financiamiento a corto plazo para empresas, sin tasa de interés, sino con el tipo de cambio como referencia.
Con este modelo, en 2007 colocó préstamos por 270 mdd. Y es, además, el papá del cuarto ‘Mike’ que, por lo que deja ver a sus seis años, querrá ser ingeniero.
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