El poder femenino en México

Decididas, misteriosas, pioneras y valientes: los adjetivos que definen a

Angélica Fuentes, domadora de emporios 2 - 5
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Bajo la gestión de Angélica Fuentes, Omnilife-Chivas creció 10.7% (Foto: Simón Barber) Bajo la gestión de Angélica Fuentes, Omnilife-Chivas creció 10.7% (Foto: Simón Barber)
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Tenía 11 años de edad y ya disfrutaba su trabajo en la gasolinería. Mientras sus compañeras de colegio jugaban a las muñecas en las vacaciones de verano, Angélica Fuentes despachaba combustible y revisaba la presión de los neumáticos. Así conoció las bases del negocio que dirigiría 20 años después: Grupo Imperial, con ventas anuales por 13,000 millones de pesos (MDP).

A la usanza de las mujeres norteñas –nació en Ciudad Juárez, Chihuahua–, Fuentes es de hablar franco. Dirige empresas con mano firme, reconoce sin empacho. Y la restructura profunda de Omnilife, negocio que hoy encabeza, lo confirma: en un año, 35% de incremento en productividad, con 500 empleados menos.

Entre autos y manchas de aceite, la niñita gasolinera encontró su vocación. Además de despachar en las estaciones de servicio, también se encargaba del corte de caja al mediodía. “Nunca tuve algún faltante”, presume Fuentes.

La cultura empresarial le viene de familia. Valentín Fuentes Varela, su padre, es un reconocido hombre de negocios en la industria energética. Es la segunda de seis hermanos –cuatro mujeres y dos varones–. Estudió la licenciatura en Finanzas en la Universidad de Texas y, al año de entrar, su padre la nombró directora general en la gasera. Con el olfato emprendedor afinado, Angélica convenció al consejo de administración de Grupo Imperial de crear plantas minoristas de venta de gas en Estados Unidos. Logró la primera edificación en 1985, cuando ella tenía 22 años de edad. En total, abrieron siete plantas, entre Texas y Nuevo México.

El buen desempeño en su trabajo le valió que, siete años después, fuera nombrada directora general, cargo que ocupó hasta 2005. En aquel entonces, la comunidad empresarial la llamaba ‘La reina del gas’.

Ernesto Anaya, empresario mueblero y ex presidente de Coparmex Ciudad Juárez, agrupación en la que ella participó en sus años juveniles, asegura que uno de los rasgos que sobresalen en ella es su ‘agudeza visionaria’, no sólo para los negocios, también para la política.

“Trabajó en el cabildeo gubernamental y luego internacional, de tal forma que sus empresas adquirieron relevancia en mercados en los que no habrían entrado sin su mano”.

Bajo su mando, convirtió la empresa familiar en el grupo más importante del sector energético en el norte del país, gracias al manejo institucional que le confirió. A través del grupo, Fuentes se inscribió a cuanta asociación pudo del sector. Fue presidenta de la Asociación Mexicana de Gas Natural y fue representante de México ante la Cumbre Hemisférica de las Américas, además de presidir la Red Empresarial de Energía del Mecanismo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Ella reconoce que le gusta el cambio. Por eso, hace tres años, sin dejar de ser accionista y miembro del consejo de administración de la compañía energética, decidió incursionar individualmente en otros negocios y se asoció con unos arquitectos para desarrollar proyectos inmobiliarios en Veracruz y el Distrito Federal.

A ese cambio le siguió uno mayor. A los 44 años, dio un salto a otro rubro completamente diferente. Jorge Vergara, el propietario de Grupo Omnilife-Chivas, la invitó a tomar las riendas operativas y financieras de su empresa. Al aceptar, se topó con un panorama complejo: los niveles de gastos de Omnilife crecían a pasos agigantados, al igual que su estructura administrativa.

Vergara le pidió corregir el rumbo y ella lo hizo con una de las prácticas más controvertidas en el ámbito empresarial, los recortes de personal. De entrada, removió de su puesto a 30 directivos del grupo. “Había demasiadas cabezas. Unos directores estaban ahí porque tenían mucho tiempo trabajando, pero no necesariamente tenían las habilidades para sacar el trabajo adelante”, asegura Fuentes, mientras se sienta erguida, casi sin pestañar, en su silla en Guadalajara.

Concede la entrevista en su oficina, parecida a una casita del árbol, en la planta alta del edificio corporativo. Accede a ella por un puente de madera. Del otro lado del pasillo, está el despacho de Jorge Vergara, su esposo desde hace poco menos de un año. “Soy una persona muy directa, no me ando con rodeos, ni viendo para abajo para ver qué voy a hacer”, agrega.

Gerardo Aparicio, investigador de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales del IPADE, destaca que la remoción de 30 directores sólo tiene parangón en las empresas transnacionales, como General Motors y Ford. “Esto puede ser una intención para asemejar a esas empresas globales y donde el enemigo no es el ejecutivo en persona sino la zona de confort”, apunta el académico.

Con el tiempo, el número de directores se redujo a la mitad. También hizo una renovación drástica de los mandos medios, cambiando aproximadamente a seis de cada 10 elementos en esa posición.

¿Qué ha resultado de esa revolución? “A un año de gestión hemos aumentado 35% la productividad”, detalla. Redujo 20% los costos de operación y el número total de empleados disminuyó en este periodo de 3,800 a 3,300. Durante ese lapso en el mercado mexicano la facturación creció 10.7%, mientras que, sumando las operaciones internacionales, alcanzó un incremento global de 20%. Grupo Omnilife-Chivas facturó 1,200 MDD durante 2007.

Don de trato

La misma Angélica Fuentes define lo que considera su mejor herramienta para crecer: “Aprendo de toda la gente todos los días”, sostiene.

Cree que eso le ayudó a prosperar en un terreno en el que predominan los hombres. “Desde muy joven entendí que la única persona con la que iba a competir se llamaba Angélica”, asegura, “en un sector tan masculino como el energético no iba a competir con el hombre”.

De hecho, ha participado activamente en programas de apoyo a su género, como la Fundación Ponte Viva, en su natal Ciudad Juárez, azotada hace años por una ola de feminicidios. Actualmente, en Omnilife, logró certificar a 16 empresas en el Modelo de Equidad de Género y desde hace seis meses, imparte pláticas a las mujeres del grupo para relatarles su experiencia como empresaria. Agustín Humann Adame, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Gas Natural, reconoce en ella las características que le han llevado al éxito en lo que emprende. “Tiene una gran facilidad de trato y de relaciones (...) y muy responsable. Es una mujer de convicciones, exigente, crece ante los retos y siempre logra lo que quiere”.

 

 

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Publicado: Lunes, 13 de octubre de 2008 a las 06:00 enviar Enviar imprimir Imprimir compartir Compartir crecer disminuir Texto
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