Diamantes, peores enemigos de un banco

Financiar la joyería de Ralph Esmerian terminó por ser la peor pesadilla de Merril Lynch.

Publicado: Miércoles, 31 de diciembre de 1969 a las
El juego de la seducción 2 - 4
Merril Lynch había comenzado a financiar proyectos menos tradicionales. (Foto: Archivo) Merril Lynch había comenzado a financiar proyectos menos tradicionales. (Foto: Archivo)
El plan sedujo a un grupo de banqueros de Merrill Lynch. Hasta ese momento, dichos banqueros habían ganado dinero otorgando bienes inmobiliarios, maquinaria, y otros activos duros como garantías. Pero últimamente se habían involucrado en algunas jugadas menos tradicionales: Le habían provisto 500 millones de dólares de financiamiento a United Artists, que usó parte del dinero para producir la película de Tom Cruise, "Valkyrie". Los banqueros también le prestaron dinero a the Ranch, una bodega de vinos garantizados en Napa Valley.

Para los banqueros de Merrill, el trato con Esmerian fue su introducción al mundo bizantino de la joyería -un mundo al que se arrepentirían de entrar. Las joyas son cosas curiosas. El primer contacto de la mayoría de la gente con ellas ocurre cuando se compromete. Puede decirse que es el momento más idealista y menos objetivo de una relación. Los acuerdos de negocios -en especial los consumados cuando el crédito no ha sido formalizado- no son muy diferentes.

Y en el 2006, cuando Merrill Lynch y Esmerian se asociaron, estaban ciegos ante los defectos del otro. En Merrill, Esmerian  pensó que había encontrado un socio que permanecería a su lado en las buenas y en las malas. En lugar de eso, dice, acabó con un montón de "vaqueros" a los que les importaba más generar honorarios que construir un negocio.

SIGUIENTE: La realidad detrás de la fantasía



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