| Una situación que no concluye | 4 - 4 |
Sin importar qué lado censures, una cosa es segura: La compañía es la verdadera víctima. Fred Leighton ha operado bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos desde abril de 2008 y se está quedando sin efectivo. En diciembre, la corte despojó a Esmerian de su poder y nombró a un oficial de reestructuración, quien evalúa las ofertas de compra total o parcial para la compañía. Las partes interesadas incluyen a Robert Pressman de Barneys, la famosa cadena de tiendas neoyorquina; y Michael Steinhardt, el cacique de los fondos de cobertura, viejo amigo y partidario de Esmerian. Ninguno de los dos comentó al respecto.
La meta es encontrar un inversionista que cumpla con las diversas reclamaciones legales y financie las operaciones de la compañía hasta que ésta pueda emerger de la bancarrota. Pero dado el estado de la economía, también existe la posibilidad de que Fred Leighton deje de existir.
Toda la triste saga -que incluye una actuación especial del antiguo corredor de bolsa de Martha Stewart- es una fábula acerca de los peligros de tratar de crear una marca de lujo a partir de poco más que un nombre. Por cada éxito como Burberry existe un Asprey, la joyería de la Corona Británica que quebró hace algunos años.
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| Publicado: Martes, 12 de mayo de 2009 a las 11:40 |
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