| Hipotecas, civismo y fondos de inversión | 2 - 10 |

Juan Carlos Pelayo (Foto: Adán Gutiérrez)
Mara Hernández (Foto: Adán Gutiérrez)
Mark Zaltzman (Foto: Mauricio Ramírez)
34 años. Distrito Federal
Director de Finanzas Corporativas de Hipotecaria Su Casita.
Un manual de bonos respaldados por hipotecas descansa en el escritorio de Mark Zaltzman, en su oficina de Hipotecaria Su Casita. Es la biblia de los llamados BORHIS, como se conoce a estos bonos en México, que han sido la espina dorsal de la estrategia para llevar los activos de Su Casita de 700 millones de dólares (MDD), en 2001, a los 4,000 MDD que tiene hoy en día.
Al principio, Zaltzman no conocía este sector, pero en seis años hizo crecer la base financiera de la sofol en más de 500%, y para 2003, se convirtió en el pionero de los BORHIS, con el primer programa de este tipo en México, por 155 MDD.
Zaltzman dice que este éxito es de su equipo, formado por él mismo y cuyo promedio de edad no supera los 24 años.
MARA HERNÁNDEZ
32 años. Distrito Federal
Directora del Centro de Colaboración Cívica
A los 21 años, Mara fundó una ONG y a los 23 se hizo asesora económica del PAN en el Senado. Ayudó en la campaña de Vicente Fox y desde Harvard siguió con desconcierto la falta de acuerdos en el sexenio. Ya en México coordinó para la ONU la consulta a 152 líderes sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
“Ha podido convocar a sectores muy diversos y a los diálogos más difíciles”, dice Dolores González, de Serapaz.
“Un país en transición no necesariamente tiene una cultura democrática”, dice Mara con la gracia que embelesó a 42 diputados de todas las fracciones, cuando los sometió a una encerrona de cuatro días, para que tomaran con ella un taller de negociación.
JUAN CARLOS PELAYO
34 años. Distrito Federal
Director general adjunto de Fóndika.
Cuando Juan Carlos le dijo a sus hermanos que crearía una empresa financiera para vender fondos de inversión de instituciones competidoras, todos lo consideraron loco.
No estaba loco, pero no fue fácil: desde que elaboró el proyecto de negocios hasta que se hizo realidad pasaron cinco años; y la figura de distribuidoras de fondos, ni siquiera estaba contemplada en la ley mexicana.
Pero Juan Carlos persistió, investigó sobre las ventajas del negocio y buscó socios y capital: “Los límites de la gente, son los límites de su imaginación”, afirma sin dudar.
Antes de comenzar “su locura” tenía una brillante carrera que le auguraba un futuro cargo directivo en Prudential Financial. Pero él decidió trazar su propio camino.
“Se la jugó, se dejó ir por un sueño y ahora vemos su éxito”, dice Hugo Petricioli, director en México de la empresa de fondos Franklin Templeton.
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| Publicado: Viernes, 09 de marzo de 2007 a las 10:15 |
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