Descifran claves del éxito empresarial
José De La Cerda identificó factores determinantes que hacen a las compañías exitosas aun en crisis; no es obligatorio cambiar gente, pero a veces sí lo es cambiar la estrategia de negocios, asegura.

El catedrático estudió 6,000 empresas para llegar a resultados concisos, los cuales explica ampliamente en su libro. (Foto: Simón Barber)
José De La Cerda Gastélum analizó el desempeño y las estrategias que tuvieron miles de empresas de México, Brasil, Chile, Argentina y Venezuela entre 1975 y 2008. Se detuvo en 1,003 compañías grandes y medianas mexicanas que se mantuvieron en manos de los dueños originales –aunque fuera con 50% del capital–, que no decrecieron ni cerraron. Otras 1,699 desaparecieron, se fusionaron o las adquirió una compañía más grande.
De La Cerda encontró un patrón en las empresas que perduran y adelanta sus hallazgos a Expansión. El resultado de su investigación doctoral saldrá publicado próximamente en un libro de la española LID Editorial.
¿Qué hallazgo le sorprendió más?
Aquí hay algo interesante, pensé: si nosotros siempre tenemos el concepto de que cambiando a un director, cambiando el equipo directivo o haciendo un programa de crecimiento organizacional, mejoran las compañías, y sí, pero mejoran en una escala unitaria de 1-2-3. En cambio, cuando haces un movimiento radical en tu negocio y adquieres empresas o entras a la Bolsa o haces una diversificación agresiva, el crecimiento suele resultar exponencial. O sea, superas las unidades y te vas a crecimientos mucho mayores.
Los cambios en la estrategia de negocios (pesan más), y no tanto así los cambios organizacionales. No quiere decir que no sean importantes, corrijo: si tú quieres mejorar introduciendo un programa interno para que la organización funcione mejor, es de menor efecto que si tú cambias, si tú modificas, una línea de negocios.
¿Son los factores que distingue como más poderosos?
La segunda variable con mucha fuerza es la internacionalización. Las compañías que diseñaron su modelo de negocio para la internacionalización son también mucho más fuertes y perdurables.
La tercera es las empresas que se atrevieron, que osaron, a cambiar su estructura de capital muy familiar para meterse a mercados como la Bolsa de Valores, ventas de bonos, capital aventurero, esas también se fortalecieron bastante. Esas tres son bastante claras.
¿Ése es el orden de importancia?
¿Qué tanto pesaron factores externos en su sobrevivencia: un gobierno proteccionista, o las relaciones políticas de empresarios?
Ser parte de un grupo empresarial te da un conjunto de relaciones e influencia, que te permiten hacer negocios con mucha más ventaja que si eres una empresa aislada. El hecho de que esta variable haya sido tan fuerte en determinar perdurabilidad y desempeño, también indica, al menos en parte, que la razón detrás de la capacidad de los grupos empresariales para atraer negocios rentables hacia sus dominios, es que tienen grandes influencias. No tengo una medición estricta de estas variables y quisiera concentrarme en lo que sí medí.
¿Esta variable tiene un peso distinto en otros países?
Éste es un mundo de alianzas, difícilmente una empresa –aun grande, aun gigante– puede perdurar sin alianzas y tú puedes ver a todas las grandes organizaciones latinoamericanas intentar alianzas para desarrollar tecnología que ellos no tienen, para abordar mercados que ellos no conocen. Entonces las alianzas se han convertido en una estrategia vital en la economía globalizada, pero los resultados de las alianzas en el modelo estadístico que yo corrí son muy débiles.
¿Qué indica esto?
¿Qué otro gen encontró entre los sobrevivientes?
En su libro aborda el tema de la inercia en las organizaciones. ¿Estas variables son las que mejor desactivan la inercia y enfilan a la organización a un cambio?
Yo esperaba más peso de las variables organizacionales en empresas con ISO 9000, con gobierno corporativo instalado, aquellas que tuvieran un programa de aprendizaje organizacional o de desarrollo del talento. Todas esas variables, no es que no ayuden, pero su impacto todavía es modesto. Los latinoamericanos somos flexibles, abiertos a nuevas ideas, pero ya la ingeniería del cambio nos resulta complicada y no persistimos en ese conocimiento disciplinado, consistente.
Hay otros hallazgos de esta investigación, que fue la tesis doctoral de José De La Cerda, y serán abono para el debate en consultorías. Las compañías con un CEO profesional no tienen un desempeño mucho más alto que aquellas con un CEO familiar, encontró. El desempeño sí fue menor en empresas que tenían a más parientes de los dueños en el cuerpo directivo. “En México hemos aprendido a tener mejores negocios, pero no necesariamente a desarrollar mejores organizaciones. Ésta podría ser la idea detrás del resultado estadístico de mi investigación”, concluye De La Cerda.

