Entrar en auto a México será más tardado

El gobierno mexicano instalará un nuevo mecanismo de revisión de autos en las aduanas fronterizas; el objetivo es detener el tráfico de armas pero la medida podría desalentar aún más al turismo.

Por: Erick Falcón |
Miércoles, 09 de septiembre de 2009 a las 06:00

TIJUANA, MÉXICO — Esperar dos o tres horas para cruzar vía terrestre a Estados Unidos, a trabajar, estudiar o hacer compras, es una escena común para los tijuanenses. La novedad es que muy pronto podrían tardar el mismo tiempo o más al volver a México.

El gobierno mexicano instalará este año un nuevo mecanismo de revisión de autos en las 21 aduanas fronterizas terrestres del país. El plan, llamado Sistema de Supervisión y Control de Aforo Vehicular (SIAVE), tiene un objetivo claro: detener el tráfico de armas y de mercancías al país.

“El Sistema se alinea con el plan de Aduanas en materia de combate al contrabando y seguridad nacional”, dice el administrador de la Aduana de Tijuana, Carlos Ramírez.

El anuncio de la medida causó preocupación entre los empresarios fronterizos, donde el sector turismo, entre otros, vive uno de sus peores momentos. El plan, dicen, podría inhibir aún más las visitas de extranjeros a México al obligarlos a esperar hasta seis horas para cruzar la frontera como consecuencia de la revisión.

El número de autos que cruzan de EU a Tijuana bajó 22.4% entre 2004 y 2008. El factor clave que inhibe el turismo extranjero, consideran los empresarios, es la tardanza para regresar a EU. Por eso, el Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana (CCET) pide reconsiderar esta medida.

Una parte de esta caída de visitantes también se debe a la mala imagen que tiene la ciudad provocada por la violencia que existe entre las bandas criminales y de las propias autoridades al combatir el crimen organizado.

El plan de revisar los autos en la frontera para evitar el ingreso de armas que sean usadas en contra de las mismas autoridades es una de las medidas más urgentes en la lucha contra el crimen organizado. Entre enero y noviembre de 2008 se decomisaron en el país más de 18,000 armas y casi tres millones de cartuchos, según la Procuraduría General de la República (PGR).

Entre enero y julio de este año, el gobierno aseguró sólo un centenar de armas y 7,236 cartuchos, en los puertos fronterizos terrestres del norte, según un conteo de Expansión, hecho con datos de la Administración Central de Aduanas.

No hay un dato preciso de cuántas armas entraron por EU. Sin embargo, podrían ser hasta 15 millones de armas en los últimos años, según José Antonio Trujeque Díaz, investigador de El Colegio de la Frontera Norte.

Más información

El SIAVE no detecta específicamente la presencia de armas. Cada vehículo que quiera ingresar a México pasará, uno por uno, por un tramo de unos 10 metros donde diversos dispositivos le tomarán fotos, lo pesarán y registrarán el número de placas, todo en cuestión de segundos. Estos datos se contrastarán con los de diversas bases de datos compartidas con autoridades de EU. El sistema identifica el tipo de vehículo y compara sus características con un modelo típico; si la unidad pesa más de lo que debería, por ejemplo, podría presumirse que contiene armas o contrabando.

Hoy, sólo se manda un auto a inspección secundaria si tiene señales de robo, como vidrios rotos o manijas forzadas. Pero se hace a discreción de los agentes mexicanos. Por otra parte, si en Houston, por ejemplo, se robaban un cargamento de armas y se pensaba que podrían pasarlas a México, se informaba al sistema mexicano de aduanas. “Pero no sabíamos con exactitud quién hacía las revisiones. Al centralizar los datos en el SIAVE, se puede tener una operación más transparente”, dice un funcionario aduanal que pidió no ser identificado.

Con el nuevo sistema se trazan perfiles de riesgo en base a los datos de las placas, el peso y demás información del auto. Si un vehículo cruza a diario a la misma hora, puede tratarse de un padre de familia que lleva a sus hijos a la escuela del otro lado de la frontera, algo común en esa zona. Pero si el auto cruza un día por Tijuana, y luego lo hace por otra frontera, se puede deducir un comportamiento sospechoso.

Preocupación

Cuando los empresarios de Baja California conocieron este sistema, pusieron el grito en el cielo. Para Fernando Otáñez Martínez, presidente del CCET, el futuro económico del estado depende, en gran medida,del intercambio comercial con California. “No estamos en contra de las intenciones del gobierno, pero sólo con infraestructura adecuada y visión de largo plazo se podrá tener una garita moderna y segura”, dice.

El estado, y en particular Tijuana, ha sufrido por la mala imagen que la narcoviolencia le ha representado en los medios de EU. Por si fuera poco, luego de la alerta sanitaria, los cruceros turísticos que arribaban cada semana a Ensenada se desviaron a San Diego, pese a que ahí había más casos registrados de influenza que en Baja California.

Otras cámaras empresariales, colegios de médicos que atienden a pacientes estadounidenses y restauranteros que reciben a turistas del sur de California, creen que la medida desalentará aún más el turismo y afectará a miles de personas que trabajan en San Diego pero viven y gastan su dinero en Tijuana.

En Nuevo Laredo, el SIAVE ya se puso en marcha. Este puente internacional tiene la mitad de carriles de reingreso que Tijuana, pero su flujo vehicular es menos de la mitad del que pasa a Tijuana, por lo que la relación carril-tránsito de autos es menor. Aun así, la aplicación del SIAVE orilló al Ayuntamiento de Nuevo Laredo a construir cuatro carriles adicionales en el cruce para desahogar el incremento de tráfico que se registró luego de iniciar el programa de Aduanas.

Cambio de hábitos

Viajar de Tijuana a San Diego implica perder unas dos o tres horas si es fin de semana. Pero pasar a Tijuana ha sido relativamente fluido hasta ahora. En un recorrido de Expansión por la garita San Ysidro-Tijuana, el pasado viernes 7 de agosto, se constató que el regreso de San Diego a Tijuana implica que el automovilista frene sólo un poco en tanto el vehículo de enfrente recibe una señal verde o roja en el semáforo fiscal. Aunque la fila de autos esa tarde era de más de un kilómetro, el cruce era constante y rápido, pese a que sólo hay siete carriles y uno de ellos es exclusivo para declarar mercancía.

“Pasar de aquí a Tijuana no me lleva más de 15 minutos, a menos que sea hora pico; entonces hago 30 minutos, en promedio”, cuenta Manuel Vázquez, un residente de San Diego que visita cada semana a su familia en Tijuana. Él nunca había oído hablar del SIAVE, pero al explicarle el tema expresó preocupación. Una revisión que retrase el ingreso a México le afectaría a su hermana Kytzia, quien estudia Enfermería en San Diego y vive con su madre en Tijuana.

“Si esto se llegara a poner feo, yo creo que los que tengan los medios económicos optarían por quedarse en el lado americano. Pero es muy caro. Por eso mucha gente va a preferir seguir pasando la línea”.

Tiempo de espera

Si más de 5,000 autos pretendieran pasar por un filtro de seguridad que tiene siete carriles de inspección, y donde el sistema de revisión tarda ocho se-gundos por unidad, como pretende el SIAVE, la espera para cruzar de EU a México sería de 5.9 horas en horas y días pico.

La capacidad estimada del SIAVE en Tijuana sería de 3,150 vehículos por hora. Actualmente, sin esa revisión, pasan 5,000 por hora lo que significa que no alcanzarían a pasar casi 2,000 autos, los que se empezarían a acumular en la fila. El estudio del CCET calculó que si estas condiciones se mantuvieran durante ocho horas, provocarían una espera de casi seis horas. Eso sin contar con las fallas que puede tener el sistema.

Para el administrador de la Aduana de Tijuana, dicho estudio está fuera de la realidad. El SIAVE, explica, no implica detener totalmente a todos los vehículos para revisarlos, como lo hacen en la Aduana de EU.

El funcionario asegura que se estima un promedio de siete segundos por revisión. De esa forma, la capacidad del SIAVE, como lo proyecta la Aduana de Tijuana, crecería a 3,360 autos por hora. Por otra parte, el horario pico que ellos consideran no dura ocho horas, sino la mitad: de las 4 a las 7 de la tarde, cuando regresan a Tijuana cerca de 4,300 autos, cifra menor a la estimación del CCET, hecha con datos del año pasado.

Aun con la lluvia de declaraciones sobre escenarios de esperas épicas haciendo fila para cruzar a Tijuana, la Aduana de México sigue con el plan de implementar el SIAVE. Sin embargo, ante el clamor de los empresarios, se implementará en Tijuana en forma gradual, durante el último trimestre del año. “El compromiso que hemos acordado, luego de escuchar las perspectivas del consejo y de otros organismos, es reducir el tiempo hasta cinco segundos por auto”, asegura Ramírez.


Zona de comentarios

Comparte ésta liga: http://exp.mx/n00213M