Cuando la ‘gastitis’ ataca a tu familia

Conoce la mejor manera de administrar y ahorrar para el futuro de tus hijos.

Publicado: Miércoles, 31 de diciembre de 1969 a las
El síndrome de la cartera fácil 3 - 5
expansion
Beatriz cree que su familia ahorra muy poco y gasta mucho, pues, aunque ya no salen tanto como antes, en las salidas de fin de semana pueden gastar hasta 2,000 pesos. (Foto: Larha Baca) Beatriz cree que su familia ahorra muy poco y gasta mucho, pues, aunque ya no salen tanto como antes, en las salidas de fin de semana pueden gastar hasta 2,000 pesos. (Foto: Larha Baca)
ARTÍCULOS RELACIONADOS
 
ENFOQUE
Más servicios bancarios, más competencia
La banca móvil, los cheques más seguros y la portabilidad de nómina buscan beneficiar al cliente.
ENFOQUE
¿Qué hacer con tu Afore?
Entérate dónde está el dinero de tu Afore, cómo debes manejarla y su importancia en la economía.
Beatriz Garduño, casada, con dos hijos, es jefa del departamento de Difusión y Relaciones Públicas del Museo Ex Teresa Arte Actual.

Comparte con su esposo la administración del hogar, aunque él realiza los pagos. Beatriz dice que antes de tener hijos nunca hablaron sobre cómo organizar el gasto familiar; pero a partir de que nació su primer hijo, hace siete años, empezaron a planear.

Sus ingresos oscilan entre los 30,000 y los 50,000 pesos mensuales

"Yo no recibí ninguna clase, sugerencia, idea, ni nada sobre cómo organizar mis gastos. En casa de mis papás era muy despreocupada de ese aspecto", dice.

Ella lo atribuye a que su generación no quería saber nada sobre cómo ser una ama de casa. En cambio, su esposo ha vivido solo desde joven y por ello ha aprendido más de cómo organizar un hogar.

Beatriz cree que su familia ahorra muy poco y gasta mucho, pues, aunque ya no salen tanto a comer como antes, en las salidas de fin de semana pueden gastar hasta 2,000 pesos.

Pagan más de 20,000 pesos mensuales en tarjetas de crédito, en su mayoría en gastos automáticos (seguros educativos de los niños, seguro de los autos, televisión de paga, compras a meses sin intereses, la despensa).

"La verdad, es muy pesado y hay ocasiones en que a finales de quincena hay que volver a utilizar la tarjeta para comprar el súper", refiere.

Aparte de los seguros educativos de sus hijos, la pareja no tiene otra cuenta de ahorro y sólo deposita los picos que les sobran de los sueldos en una cuenta de cheques.

Pero de esa cuenta sale el pago mensual de la escuela de los niños y los pagos de consultas y medicina para los hijos.

"Para nosotros, el ahorro es secundario porque siempre hay algo que ‘necesitamos' o que simplemente nos gusta".

Les angustia también el ahorro para el retiro.

SIGUIENTE: El síndrome de los ‘gastos imprevistos’



Zona de comentarios
Comparte esta liga: 
Imagen Usuario
identificado como: [Salir]
Restan  caracteres