Las 100 Manufactureras de México

Con nuevos impuestos, volatilidad del dólar, influenza e inseguridad, 2009 ha sido catastrófico; sin embargo, hay un selecto grupo de empresas que confía en la llegada de tiempos mejores.

Por: Uriel Naum y Salvador Izquierdo |
Miércoles, 04 de noviembre de 2009 a las 11:07
El ranking se compone por empresas que crecieron sus ingresos pese al aumento en los precios de las materias primas, que en algunos casos fue de 25%. (Foto: AP) El ranking se compone por empresas que crecieron sus ingresos pese al aumento en los precios de las materias primas, que en algunos casos fue de 25%. (Foto: AP)
CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) — Si en los anteriores listados de las 100 Manufactureras una de las constantes era resaltar el grado de fortaleza que tenían estas empresas, en la actualidad, el contexto obliga a poner el foco de análisis en la problemática que enfrentan desde aquel 12 de septiembre de 2008, día en que el gobierno de Estados Unidos (EU) dio a conocer al mundo que la crisis era ya un hecho y que había que esperar lo peor.

El ranking que hoy presentamos justamente se basa en los ingresos que este centenar de firmas registraron ese año en que, entre otras cosas, los precios de las materias primas aumentaron hasta 25%, entre ellas: aluminio, acero, polímeros, cobre y semillas para la elaboración de fármacos y alimentos procesados. "Después de la contracción del crédito, tras la desaparición de Lehman Brothers, la percepción de que la crisis financiera se estaba convirtiendo en una recesión económica importante impulsó aún más la tendencia descendente. Este deterioro desencadenó una revisión a la baja de las perspectivas con relación a la demanda de materias primas no sólo en países desarrollados, sino también en emergentes", se señala en el informe Situación de las materias primas en 2008, de BBVA.

En ese momento, algunos corporativos como Gruma se vieron obligados, a través de "materias primas alternativas, a optimizar la logística, el transporte y las líneas de distribución en algunas operaciones, así como cuidar el gasto corriente y priorizar las inversiones", de acuerdo con Roberto González, director general de la empresa.

Pero se trataba del inicio de la recesión, hecho que explica, en buena medida, que sólo 20 de las 100 empresas enlistadas muestren bajas en sus ventas en comparación con 2007 —cinco son de capital nacional—. El momento más crítico para estas compañías deberá reflejarse en el ranking de 2010, considerando que el año que está por concluir fue el más difícil de la década y, un ejemplo de ello, son las exportaciones, que cayeron 20.9%; el impacto de la influenza en los negocios; las desinversiones a causa de la inseguridad; y la salida de capitales como consecuencia de la amenaza de más impuestos y la posibilidad de desequilibrios sociales.

"Vitro, como otras compañías de México y el mundo, se vio afectada en 2009 por la desaceleración mundial, y ha enfrentando un entorno sumamente retador. La debilidad de la economía ha tenido un fuerte impacto en nuestras ventas y en el flujo de caja, el cual fue exacerbado por la devaluación del peso", afirma Albert Chico Smith, encargado de Comunicación Corporativa y Responsabilidad Social de esta fabricante de vidrio.

Esta empresa ocupa la posición 25 del listado. Es de las 80 que, en 2008, todavía registraron un aumento en sus ventas (1.5%), pero también tiene la cualidad de compartir una situación en la que la mayoría de las manufactureras aquí presentes se vieron envueltas el presente año: tuvo que lidiar con problemas de deuda.

Hasta el año pasado sus pasivos ascendían a 30,840 MDP. Compañías como Fitch califican esta deuda con D, lo que significa de alto riesgo. Cemex, con ingresos anuales superiores a los 242,200 MDP, y la segunda del ranking, es otra de las manufactureras que tuvieron que reestructurar su deuda en 2009.

Esta cementera, con operaciones en cerca de 50 países, mantenía hasta el pasado mes de agosto una deuda de 22,300 MDD. Meses anteriores refinanció con sus acreedores más de 50% de sus pasivos con vencimientos a 2011.

El encarecimiento de su deuda no sólo se explica por el incremento del dólar frente al peso, sino también por la compra que realizó de la australiana Rinker en 2007, año en que se dio una lectura errónea del mercado de la construcción para los siguientes tres años.

Otras manufactureras con deuda presentes en el listado o que recurrieron a reestructuraciones para seguir operando este año fueron: Petróleos Mexicanos (Pemex), Femsa, Kimberly Clark, Grupo Continental, Bimbo, Grupo La Moderna, Sigma Alimentos y Mexichem; aunque las que están pasando por mayores problemas derivados de este tema son Cemex, Nemak, Kuo, Copamex y Vitro, que en total suman pasivos mayores a 480,000 MDP. En algunos casos el incremento de deuda en 2008 en comparación con 2007 fue hasta de 130%.

La principal estrategia de este grupo de empresas ha sido justamente la de reducir gastos en áreas donde han podido hacerlo. "Nuestro programa de reducción de costos ha disminuido nuestros requerimientos de efectivo. Estas iniciativas, junto con la realineación de producción, nos permitió un ahorro anualizado de 111 MDD", explica Alberto Chico.

Las pocas empresas que llegan sin deuda o con reestructura a 2010 son las que mejor podrían aprovechar la recuperación que se espera el próximo año. Una de ellas es Modelo, que se dice lista para el ciclo de crecimiento. "En contraste con lo que sucede en muchas otras compañías, no enfrentamos servicios de deuda significativos, ni tenemos bonos que deban refinanciarse en mercados que hoy se muestran congelados. Esto nos da una ventaja competitiva y mucha flexibilidad hacia delante", explica Daniel del Río, vicepresidente de Operaciones de esta firma, ubicada en la posición 10 del listado, con ventas anuales por 75,362.9 MDP.

LA CRISIS PERPETUA

Algo que han desarrollado las grandes empresas, sobre todo las mexicanas, las cuales han pasado por ciclos económicos muy complejos en los últimos 25 años, es la capacidad de generar instrumentos que les permiten, si no ser ajenos a los embates económicos, sí esquivar en la medida de lo posible un impacto frontal en su estructura financiera.

"Hemos tenido que enfrentar otras situaciones de crisis en el pasado y eso nos ha dejado como enseñanza el manejo prudente de nuestra compañía. Hoy podemos decir que estamos mejor preparados que otros para ajustar nuestras expectativas, reposicionar nuestra estructura de costos y responder a los incrementos en el precio de las materias primas y a los cambios en la demanda", asegura del Río.

Esto pudiera ser por lo que sólo 11% de las firmas nacionales tuvieron pérdidas en sus ingresos en 2008, mientras que, del total de extranjeras, 27.7% registraron números rojos, aunque cabe decir que el nivel de globalidad de algunas de estas últimas también es un factor que juega en su contra.

De acuerdo con el propio ejecutivo de Modelo, el hecho de hacer estas previsiones le ha permitido a la empresa no detener del todo sus planes de inversión. "Seguimos adelante en tiempo y forma con proyectos de la magnitud de la nueva planta que estamos construyendo en el estado de Coahuila, el centro deportivo Territorio Santos Modelo —que se inaugurará este noviembre— y el Museo Modelo de Ciencia y Tecnología (Mumci), que abrimos en julio de 2009. Además, continuamos con inversiones en equipo e infraestructura".

Daimler, Innophos, Elcoteq, Prolec, GE, Grupo Idesa, Flextronics Manufacturing y ArcelorMittal fueron de las compañías que no se enteraron cuándo inició la debacle económica. Al menos en el momento en que se dio por hecho que el mundo había entrado en crisis sus ventas eran entre 50.9 y 104.2% superiores a las del año anterior. Incluso, las dos primeras vieron incrementar sus activos en ese periodo en más de 40%.

EFECTO REBOTE

Muchas de las principales empleadoras como Pemex, Vitro, Ternium, Grupo Lamosa y Modelo, entre otras, disminuyeron su plantilla laboral, en 2008, hasta 29%. Tal fue el caso de Kenworth, firma ubicada en la posición 17 entre las manufactureras que más generan empleo en México, con 1,500 puestos de trabajo.

Un dato curioso es que algunas de las empresas que tuvieron caídas en sus ingresos fueron de las que más incrementaron su número de trabajadores en 2008, entre ellas Industrias Unidas (161%). Por supuesto, quienes se encuentran en esta situación son las que están vinculadas a la construcción o al sector automotriz, y que le apostaban a que el auge en esas ramas duraría más del previsto, como en el caso de esta siderúrgica.

Afortunadamente para este grupo de empresas, las perspectivas para 2010 se ven mejores, y muestra de ello es que organismos como la Cámara Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (CNIMME), que preside César Castro, confían en que los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI) se cumplan. De ser así, la economía mundial estaría creciendo 3%, que es lo que se espera también para México.

"La recuperación se concentrará principalmente en el sector industrial, ya que el consumo podría mantenerse bajo, debido al estancamiento del mercado laboral", comenta Grupo Financiero Invex en su reporte Perspectivas de Mediano Plazo.

En el caso de México, el crecimiento está amarrado a la reforma fiscal y la implementación de más acciones contracíclicas, como un mayor gasto público, el cual, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), busca contrastar la caída de inversión en maquinaria y equipo, que es cercana a 12%.

El especialista de Estudios Económicos de BBVA, Jorge Sicilia, considera que las políticas monetarias y fiscales implementadas pueden ayudar a la economía.

El problema es que, según el Barómetro de Empresas de Deloitte, 21.8% de los encuestados está en desacuerdo con la aplicación del IVA generalizado y "persiste la idea de que la eficacia del gobierno mexicano en materia económica no ha mejorado".

En 2010, las 100 Manufactureras tendrán un doble reto: continuar con el plan de saneamiento financiero que todas, sin excepción, ya implementan, así como realinear los procesos de manufactura de tal forma que también contribuyan a mejorar las perspectivas de las organizaciones. De hecho, muchas ya lo hacen.

"Para nosotros es muy importante seguir impulsando planes de productividad con el objetivo de realinear la producción con el nivel actual de demanda", comenta Albert Chico.

El directivo asegura que "nos satisface mucho observar que los programas implementados hasta ahora han tenido un impacto muy positivo y continúan siendo respaldados, gracias a los resultados que se han obtenido".

El caso de Cycsa, que dirige Tomás González Sada, no es muy diferente. En la mayoría de sus plantas donde se fabrica desde hilo hasta sal comestible y tubería de plástico, se vienen implantando, desde la década de los 90, mejores prácticas que en varias ocasiones han hecho a este conglomerado acreedor al Premio Shingo y al Nacional de Calidad, y "ahora más que nunca es tiempo de poner en práctica ese conocimiento productivo".

Otras compañías como Gruma, contrario a lo que la mayoría considera, están aprovechando el momento para adquirir tecnología y rebasar a otras empresas por el carril de la innovación, que es donde esperan los mejores dividendos.

De hecho, meses atrás puso en marcha una planta de ‘última generación' en Australia para producir 37,000 ton de producto. En ella realizó una inversión de 60 MDD. La apuesta está en abrir diferentes líneas que favorezcan la salud de los clientes. Para ello, espera crecer en 2010 el centenar de patentes con las que cuenta en la actualidad.

Más información en la edición de noviembre de la revista Manufactura.


Zona de comentarios

Comparte ésta liga: http://exp.mx/n0024LQ