Textil: Historias de negocios exitosos

Casos ejemplares en la industria textil mexicana nos muestran cómo hacer frente a los asiáticos la estrategia va más allá del precio, se basa en diseño, tecnología y, por qué no, en 'marketin

Por: Silvia Ortiz y Eva Zamora |
Lunes, 11 de febrero de 2008 a las 08:59
Manufactura
La Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV) prevé una recuperación del sector para este año al pasar de -4.3% a 1.5% del PIB. (Alejandro Rodríguez)
La Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV) prevé una recuperación del sector para este año al pasar de -4.3% a 1.5% del PIB. (Alejandro Rodríguez)
CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) — Pocos saben que el brasier más ligero del mundo es un producto desarrollado en México, igual que la Thermo Panty que ayuda a minimizar los dolores premenstruales, y menos se sabe que fue una empresa familiar nacional, Vicky Form, la creadora de estas y otras innovaciones. Tal es su impulso que  no teme a la competencia China, de hecho, ya se prepara para conquistar con sus diseños y calidad el país asiático.

La clave de su éxito, dice Abel Leiva Dinamarca, jefe de Producción de la firma, es apostar a la tecnología y al diseño: “Ambos van de la mano, evidentemente, no podríamos tener uno sin el otro, por eso contamos con lo último en cuanto a maquinaria se refiere”.

Además de que, según explica Patricia García Romero, gerente de Mercadotecnia de la empresa, desde sus inicios han creado una red de puntos de venta que abarca todos los estratos socioeconómicos y todas las modalidades, desde venta por catálogo hasta boutiques en centros comerciales, pasando por tiendas de marca y distribución en tiendas de autoservicio y departamentales.

Si bien no cuentan con un departamento de investigación y desarrollo (ID) como tal, su Departamento de Diseño es el creador de muchas innovaciones en cuanto a uso de materiales, diseños y modas, lo que les permite competir con la lencería de países europeos o sudamericanos por la calidad de sus prendas.

Más aún, el caso de Vicky Form es un ejemplo de lo que algunas empresas textiles están haciendo para integrar la cadena productiva a fin de impulsar el crecimiento del sector, pues 90% de los insumos para sus prendas son de origen mexicano.

“Somos una empresa de paquete completo, fabricamos muchas de nuestras telas, insumos, resortes, y eso nos permite controlar los precios y la calidad. Nuestra misión es si podemos producirlo nosotros mismos, si no, lo buscamos en México o buscamos un proveedor y le ayudamos a desarrollar el producto para que sea nuestro proveedor. Si esto no se da, entonces se compra a nivel internacional en Europa o en Oriente”, comentan los directivos de Vicky Form.

NUEVOS NICHOS, NUEVOS MERCADOS

Las previsiones para el sector apuntan a que China seguirá con su racha de crecimiento en el sector al incrementar sus ventas al extranjero a 126,000 mdd, con lo que acaparará 75% del segmento a nivel internacional.

Ante este panorama, la subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía (SE), Rocío Ruiz Chávez, en el libro Oportunidades en la relación económica y comercial entre China y México, recién publicado, afirma que las industrias textil y del vestido deben orientarse a “enfatizar la diversificación en nuevos mercados, así como identificar y fortalecer nichos específicos donde se pueda competir ya no en precio, sino en diseño, calidad, valor agregado y, lo más importante, consolidar la ventaja geográfica con Estados Unidos (EU) con respuestas rápidas y competitivas en el surtido de productos.

 

“Las tendencias internacionales de bajos inventarios, paquete completo y moda rápida requieren de complementación para responder de manera inmediata a estas exigencias”, dice.

Por su parte, la directora general de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV), Georgina Chávez Díaz, hace énfasis en que se tienen que diversificar los mercados “y tenemos que recuperar la parte del mer-cado interno, lamentablemente hoy estamos hablando que seis de cada 10 prendas provienen del mercado ilegal”.   

Esto es 58.9% de los mexicanos compran ropa en el mercado ilegal, según un estudio que elaboró la empresa Societè Generale de Surveillance (SGS) —líder mundial en inspección, verificación, ensayo y certificación— por encargo de la CNIV y que fue turnado a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la SE, entre otras dependencias.

Así, del valor total del mercado mexicano —que en 2006 registró ventas por 21,500 mdd, según el estudio “Reporte de la Situación del Mercado Mexicano de Ropa 2007”, realizado por Trendex North America—  sólo 8,000 mdd corresponden a la industria nacional, afirma Chávez Díaz, y calcula que 9,000 mdd es el valor del mercado ilegal. “Mucha ropa entra a México triangulada o reetiquetada, es decir, se hace en China y le ponen como lugares de origen otros países, entre ellos, EU y España”.

Es más, en el libro antes citado, Rafael Zaga, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), detalla que “empresas chinas falsifican las etiquetas de sus prendas haciéndolas aparecer como originarias de otros países. Una misión empresarial realizada en 2004 constató que una empresa china fabricante de playeras y pijamas ponía a sus productos etiquetas con la leyenda: Fábrica Española de Confecciones”.

Estas acciones, sin duda, ponen en desventaja a la ropa con la leyenda “Hecho en México”, ya que China no es una economía de mercado y, por ende, los precios de la ropa proveniente de ese país son mucho más bajos que los de la mexicana.

La propia Organización Mundial de Comercio (OMC) ha reportado las prácticas del gobierno chino en favor de las empresas de ese país: Exenciones fiscales a los exportadores. Algunos no pagan más de 20% del Impuesto Sobre la Renta (ISR), cuando la tasa real es de 33%; esquemas de financiamiento preferente a los exportadores, incluyendo, exención de pago de intereses. Asimismo, China no respeta los derechos de los trabajadores, de acuerdo con Rafael Zaga, el costo laboral apenas equivale a 18% del costo por trabajador empleado en México.

ZARA, EL PATRÓN A SEGUIR

La industria del vestido en nuestro país enfrenta también a empresas extranjeras instaladas en territorio mexicano que han aprovechado un nicho interesado en adquirir diseño, sin hablar de las ventajas que ofrece nuestro país por su cercanía con EU.

La compañía española Inditex que maneja las marcas Zara, Massimo Dutti, Bershka, Pull and Bear y Oysho con presencia en México, es un ejemplo de ello pues —de acuerdo con Rosario Silva, experta en competitividad— tiene un modelo de negocio “caracterizado por un elevado grado de integración desde la fabricación a la distribución, y una alta centralización. Ambos aspectos le permiten responder velozmente a los cambios en la demanda minimizando inventarios.

“Cada semana, desde la central de la empresa en Arteixo (La Coruña) se envían nuevos modelos a todas las tiendas. Primero en cantidades limitadas para evaluar la aceptación de las prendas y determinar si se sigue fabricando, lo que evita los stocks. A diferencia de sus principales rivales, que se abastecen en países asiáticos, Inditex sólo realiza 30% de sus compras en Asia. El resto lo produce en España, Portugal y Marruecos, lo que proporciona gran flexibilidad para trasladar las últimas tendencias de la moda a sus tiendas”, comenta la especialista.

Esto —abunda— dada la volatilidad de los gustos y la incertidumbre de la demanda, confiere a su modelo de negocio un riesgo menor en comparación con sus rivales, aunque también mayores costos de aprovisionamiento.

La consultora en materia de competitividad refiere que el segundo aspecto diferencial del modelo de negocio de Inditex es la excelente ubicación de sus tiendas, localizadas en las mejores calles y centros comerciales de las principales ciudades, de modo que ha logrado prescindir de la publicidad, sin dejar de gozar de un reconocimiento de marca superior al de sus rivales.

Entre las compañías mexicanas, de las que 70% son microempresas, pocas cuentan con diseño y tiendas o boutiques para vender lo que fabrican, advierte la directora de la CNIV, Georgina Chávez.

Lo que sí deja claro es que esta industria debe trabajar para tener diseños, nuevas tecnologías y capacitación en el manejo de las mismas. “Estamos ciertos de que no podemos competir contra China que vende camisetas de algodón a seis pesos, pero si a esa camiseta le metemos diseño entonces sí vamos a competir”, indica.

DISEÑO, MARKETING Y SATISFACCIÓN DEL CLIENTE

En opinión de Fernando García, director general de NaCo, la industria textil nacional ha suprimido el diseño durante muchos años, ya que el enfoque siempre ha sido importar marcas del extranjero, o bien, maquilar para otras marcas.

Fundada en 1998, ésta es una de esas micro-empresas mexicanas cuyo acierto fue apostar por el diseño y sacar a la venta playeras de estilo urbano. Tiene ocho empleados y ventas anuales aproximadas al millón de dólares, exportando a EU cerca de la mitad de su producción.

Fernando García afirma que el éxito de NaCo en el mercado radica en el concepto creativo, sin embargo, admite que la comercialización de telas y producción en nuestro país continúa siendo un problema, situación que los obliga a exportar sus playeras de EU.

“Las microempresas dedicadas a la confección en nuestro país son informales, no entregan a tiempo, pero lo más grave es que trabajan con maquinaria obsoleta y pocos sistemas de control de calidad”, enfatiza.

Y es que de los 50 proveedores que han visitado en los últimos cinco años, sólo cinco han aprobado los estándares de calidad que NaCo les solicita, pues han trabajado con empresas pequeñas y grandes y sólo éstas trabajan en tiempo y correctamente, ya que saben que no pueden entregar una producción con más de 3% de margen de error que, en comparación con China, es un índice alto, pues los chinos tienen un margen cercano a 0.5%, afirma.

Sobre la industria del diseño, Georgina Chávez comenta que cada año egresan de las escuelas nacionales cerca de 7,000 diseñadores, pero el problema para el desarrollo de este ramo es que no existe entendimiento con los industriales, quienes se empeñan en fabricar en forma masiva, mientras que el diseñador pelea por hacer pocas prendas de cada modelo.

Mauricio Olvera, director general de la marca Grypho y presidente de la Comisión de Diseñadores de la CNIV, es de los que piensa que hacer muchas prendas de un mismo diseño devalúa la marca, por lo que Grypho, fabricante de ropa juvenil, reducirá la producción de sus modelos en 50% para incrementar los precios de las prendas.

“Entre todos los que nos dedicamos a esto en los 90, muchos se enfocaron a maquilar y exportar, pero algunos nos dedicamos a construir una marca, la cual es el futuro. El ente productivo ya no es la clave de este negocio, ahora lo es la mercadotecnia. La CNIV ya no puede ser una cámara de los industriales de la confección, tiene que ser una cámara de mercadólogos de moda”, dice.

Tras recordar que hace cinco años le maquilaba a Furor, Diesel y Amaranto, Mauricio Olvera insiste en que el valor agregado está en la marca y que en las empresas el departamento de diseño debe considerarse como el más importante, además de conocer bien al cliente.

Con ello coincide la empresaria, Flora Irma Partida Hernández, presidenta de la empresa Firm International, que confecciona ropa para adelgazar y moldear la figura tanto de hombres como de mujeres.

“Al cliente hay que escucharlo”, dice la también vicepresidenta de la CNIV, quien no le teme a la competencia asiática porque diariamente está creando e innovando para desarrollar nuevos productos que a cada problema del cuerpo dan una solución, es decir, conoce muy bien el mercado al que va dirigido, un mercado que crece: El del sobrepeso.

A 12 años de su nacimiento Firm International ha logrado penetrar en mercados extranjeros: EU, Venezuela, Santo Domingo, Puerto Rico y Japón y no descarta entrar a China.

Recuerda que dos años después de haber iniciado su empresa dio a conocer el diseño y las bondades de los productos en programas de televisión. La respuesta de la gente se notó de golpe: “Nos pidieron un millón de fajas en el extranjero, cantidad que ni siquiera alcanzábamos a cubrir porque no teníamos la capacidad de confeccionar tantas prendas”.

Fernando García y diseñadores mexicanos como Alana Savoir, quien ganó el premio Pierre Cardin en el concurso Fashion International View y Abel Ibáñez, entre otros que participaron en el evento de modas DFashion en el Distrito Federal, en mayo pasado, hacen incapié en que el diseño mexicano tiene mucho potencial. Coinciden en que la moda aún no ha sido contemplada como una oportunidad de negocio que puede reactivar el sector en su conjunto y, por consecuencia, la economía mexicana.

Durante la presentación del evento, Alana Savoir denunciaba: “No recibimos apoyo por parte de la SE y ni siquiera hay acercamiento con ellos, como tampoco con las cámaras textil y del vestido. A ellos les importan los empresarios, el sector productivo, pero no los diseñadores”.

Por ello, el grupo de diseñadores que organiza DFashion afirma que para el impulso de la industria de la moda en México es indispensable la integración de las cadenas productivas que permitan disminuir costos y tiempos, así como lograr un acercamiento con la SE, CNIV y la Canaintex para buscar nuevas alternativas.

Con base en la experiencia que les ha dejado solicitar apoyo de las cámaras, SE y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entre otras dependencias gubernamentales, el director de NaCo enfatiza que estas instituciones son burocráticas y sus programas inflexibles a la hora de otorgar financiamiento para microempresarios.

Añade que las cámaras del sector siguen buscando mantener un mercado cerrado en donde no permiten que entren productos importados generando que la ropa en México sea cara y de mala calidad: “Por eso no hay marcas ni creadores mexicanos que figuren en el extranjero, lo primero que tenemos que hacer es aprovechar las ventajas de ser el vecino de EU”, dice Fernando García.

HILVANANDO ESFUERZOS

Por su parte Chávez Díaz, directora de la CNIV, indica que se busca una sinergia entre diseñadores e industriales, en donde los primeros tengan una visión empresarial y los segundos entiendan la posición del diseñador para que ambos puedan formar una sociedad, en donde el diseñador sea quien innove la marca y el industrial el que la produzca.

 

También es necesario atender la parte de proveeduría: “Estamos marcados por tendencias globales; la moda es muy rápida. Tenemos un ejemplo claro que es Zara, que cambia cada prenda una vez por semana, pero para que pueda tener esa agilidad se requiere tecnología y la proveeduría necesaria y, en México, en muchas ocasiones no encontramos los insumos para poder hacer esas prendas que ya no pueden ser del material típico, sino de materiales mucho más sofisticados como fibras artificiales y sintéticas que hoy en día son las que están dictando la moda”, afirma Chávez Díaz.

La especialista calcula que México importó en 2006 alrededor de 3,000 mdd de tela de países como Turquía, India e Italia, entre otros, ya que la lana, fibras artificiales y sintéticas es de lo que más se importa.

 

“La lana la necesitamos porque somos los número uno en la fabricación internacional. Los trajes Hugo Boss y Hermenegildo Zegna se hacen también aquí en México. No nos damos abasto con los insumos y los importamos”, por lo que junto con el gobierno federal están atendiendo este problema, ya que actualmente las telas que se importan tienen altas cuotas.

 

Al referirse a las cuotas compensatorias del sector textil, que fueron impuestas a telas provenientes de China para proteger a la industria nacional, Georgina Chávez Díaz considera que hay casos en los que éstas ya no deben aplicar, pues, por ejemplo, el forro de acetato ya no se fabrica en México y sigue teniendo cuota compensatoria. Por ello, hace un llamado a este sector para que le dé la oportunidad a la industria del vestido de adquirir telas a bajo precio.

Por el contrario, Rafael Zaga, presidente de la Canaintex, indica que quitar cuotas compensatorias al sector, las cuales van de 200 a 500% en cerca de 400 fracciones arancelarias, se podrían perder más de 200,000 empleos de los 500,000 que hay.

Al ser interrogado sobre cómo recuperar el mercado interno, Zaga insiste en que el gobierno federal debe facilitar las condiciones en materia de insumos, por ejemplo, con la energía, ya que “son servicios que el gobierno nos está proveyendo a precios desproporcionados que no tienen nada que ver con el mundo globalizado en el que estamos viviendo”. Por su parte, Georgina Chávez informa que este año se buscarán alianzas con las boutiques de ropa en México para que a través de estos canales de distribución los industriales puedan vender su ropa, ya que “como la mayoría son micro y pequeñas empresas (Mipymes) es muy difícil que ellos puedan tener sus propias tiendas”.

 

La empresaria adelanta que México copiará el modelo colombiado, en donde existe el concepto de marca país conocido como “Colombia”. Para ello, en colaboración con ProMéxico —organismo creado en 2007— y el Banco Mexicano de Comercio Exterior (Bancomext), se promoverá tanto en el interior como en el exterior una lista de marcas que fungirán como integradoras de las Mipymes que no tienen una marca propia, pero que pueden confeccionar para las grandes.

Chávez Díaz comenta que están detectando empresas nacionales que de alguna manera ya tienen una marca en México y las van a apoyar con campañas de publicidad, recursos, etcétera, para que ayuden a jalar a las pequeñas, incluso, las microempresas participarán en las compras del gobierno de manera que fabricarán prendas para las empresas grandes. Así, las marcas tendrán no sólo la tela, sino diseños y distribución de la mercancía a los canales de venta como tiendas departamentales y el mercado internacional.

“Tenemos que aprovechar nuestra cercanía con EU y si estas empresas logran tener el paquete completo será más fácil que las grandes marcas volteen otra vez a México porque les interesa estar aquí y hacer alianzas y sinergias”. No por nada Trendex afirma que la clave para tener éxito en la exportación son: Suministro, mercadotecnia, operaciones y compromiso.

En cuanto a las acciones para recuperar el mercado interno, Chávez Díaz plantea que se debe iniciar una lucha frontal contra el contrabando y la piratería, ya que estima que si los industriales logran acabar con éstos problemas “se sumarían a la industria del vestido 250,000 empleos directos a los 378,000 que se registraron hasta junio de este año”.

En el mercado estadounidense hace algunos años nuestro país era el amo y señor, ocupaba el primer lugar como proveedor de prendas de vestir, ahora este lugar le corresponde a China, que figura como el principal proveedor de textiles y prendas de vestir de ese país. A decir de la directora de la CNIV, en 2006 se exportaron 7,600 mdd de prendas de vestir y 98% correspondió a EU. El resto se distribuyó en países como Canadá, Italia,  Suiza, España, Guatemala, Republica Dominicana, Macao, Islas Caimán e Irlanda, lo que obliga a tomar medidas también hacia el exterior.