
| Publicado: Jueves, 24 de septiembre de 2009 a las 06:00 |
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La proactividad es fundamental para conseguir empleo o conservar el que ya tienes. (Foto: Archivo)
Y aunque la tasa de desocupación ubicada en 6.28%, es la más alta registrada en México desde febrero de 1996, las presiones laborales no son exclusivas de los desempleados, de acuerdo con especialistas.
"Las personas sin empleo están preocupadas por hallar trabajo, pero quienes aún conservan su puesto también están temerosos de perderlo", dice el director de Mercadotecnia de OCCMundial.com, Edgar Arreola.
El 70% de las empresas en el país considera que la crisis financiera mundial afectará en gran medida las contrataciones durante el resto de 2009, según una encuesta del portal de empleo Bumeran.com México.
Los puestos que más necesitan las compañías en una crisis son en primer lugar los asistentes, seguidos de analistas, directivos y jefes, detalló el análisis.
Y ya que las principales medidas asumidas para reducir costos tienen que ver con los despidos, bajas en la oferta laboral, y una rotación o reestructuración de personal, es mejor ocuparse de hallar un nuevo empleo o conservar el actual.
El 71% de los empleadores mexicanos no hará cambios en su plantilla laboral durante los últimos 3 meses del año, es decir se reducen las posibilidades de contratación, de acuerdo con una medición para el cuarto trimestre de 2009 de la firma Manpower.
Si estás desempleado...
Si tienes trabajo...
Estar empleado no garantiza que tengas un puesto seguro, así que lo mejor será trabajar para conservarlo.
1. En este caso, se recomienda obtener certificaciones de logros obtenidos y que ayuden a enriquecer tu perfil. Las empresas suelen conservar a la gente que se capacita y se empeña en contribuir al desarrollo de la compañía.
2. También hay que mantenerse actualizados y no dejar que tu currículo se empolve. Las profesiones que anteriormente tenían un periodo de vida de 10 años, actualmente se mantienen vigentes por un promedio de 3, de acuerdo con datos de la firma Manpower.
3. La retroalimentación siempre enriquece, así que una buena manera de hacerlo es pedir evaluaciones de tu jefe directo. No es necesario que sea una evaluación formal por escrito, pero sí manejar un diagnóstico diario acerca de tus áreas de oportunidad. Sirve también para obtener reconocimientos sobre tus logros que te permitirán replicar conductas y elevar tu productividad.
4. Otro consejo importante es olvidarte de las quejas y enfocarte en la acción. No hay nada peor que un empleado que todo el tiempo ve el lado negativo de la empresa, ya que generalmente son los que primero se toman en cuenta para los recortes. No quiere decir que trates de engañarte si algo va mal, sino que aprendas a utilizar la innovación para encontrar soluciones prácticas que te beneficiarán a ti y a la compañía.
