
| Publicado: Martes, 01 de enero de 2008 a las 06:00 |
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El juguete apropiado:
Antes que nada, recuerda que hay un juguete para cada edad.
Para seleccionar el mejor, debes basarte en la edad recomendada por el fabricante, y de acuerdo con las habilidades, destrezas y nivel de interés del niño para el cual se compra.
Instructivos y garantías:
Exige que las etiquetas, instructivos y garantías se expresen en idioma español.
Antes de dejarte llevar por la emoción o porque tu hijo lo desea, lee detenidamente las advertencias y leyendas precautorias.
Juguetes seguros:
Los Reyes Magos deben adquirir los juguetes en lugares establecidos donde ofrezcan garantía y deben evitar comprar en el comercio informal, ya que pueden adquirir productos que no cumplen las distintas Normas Oficiales Mexicanas, lo que pone en riesgo la seguridad de los niños.
Es importante no comprar juguetes bélicos, ya que fomentan la violencia.
Resistencia del juguete:
La construcción del juguete debe ser resistente para la función a la que está destinado.
Además las piezas pequeñas o accesorios como zapatos, ojos y narices, no deben poder removerse fácilmente.
Para niños menores de 8 años, hay que evitar juguetes que tengan bordes afilados o puntas.
Piezas pequeñas
Si los Tres Reyes Magos van a surtir la lista de un niño menor de 3 años, debe evitar juguetes que tengan piezas pequeñas, ya que éstas, si son ingeridas, pueden causar asfixia.
Juguetes sobre ruedas
Para el uso de patines, bicicletas, patinetas y patines del diablo, debe considerarse también un equipo de protección adecuado, como casco, rodilleras y coderas.
Todo el equipo deberá ser del tamaño adecuado para la edad del niño.
Imanes:
Los juguetes que utilizan imanes deben verificarse que éstos no estén expuestos y que no se desprendan fácilmente.
Para los niños menores de seis años deben evitarse los juegos de construcción que contengan imanes.
Si un niño los traga, pueden causarle lesiones severas e incluso la muerte.
Juguetes con proyectiles:
Las pistolas de dardos, arcos con flechas u otros que utilicen cualquier dispositivo de aire con proyectiles, de preferencia no deben ser puntiagudos o metálicos.
Es importante que el niño no los dispare a corta distancia, ni a los ojos o cara. Las pistolas de diábolos y municiones no son juguetes, son artículos deportivos para usarse por un adulto o bajo la supervisión paterna.
Cargadores y adaptadores:
Cuando el juguete sea de funcionamiento eléctrico, se debe tener cuidado con el uso de los cargadores y adaptadores.
Cargar las baterías es una actividad que debe ser supervisada por un adulto, pues un inadecuado uso puede producir cortos eléctricos y quemadura para los niños.
Igual que todos los productos eléctricos, estos aparatos requieren una certificación con la contraseña “NOM” (Norma Oficial Mexicana), lo que significa que han sido evaluados en un laboratorio y cumplen con las normas oficiales para la seguridad de productos eléctricos y electrónicos.
Pilas desechables o pilas recargables:
Si los Reyes traen juguetes que requieren baterías para funcionar, deben tener en cuenta el gasto adicional. Una manera de aminorarlo es adquirir pilas recargables con su cargador correspondiente.
La inversión inicial es mayor, pero si se trata de un juguete que consume gran cantidad de energía, o es de uso frecuente, el costo de las pilas recargables se amortiza rápidamente.
Si decide utilizar baterías desechables, no las recargue, es peligroso, pueden estallar, y no deben mezclarse pilas alcalinas con las de zinc-carbón (heavy duty, long life, etc), ni tampoco mezcle pilas nuevas y usadas, pues el juguete se puede dañar.
Verifica siempre el tipo de batería recomendada por el fabricante.
Una vez abiertos los juguetes...
Desecha de inmediato las envolturas plásticas, así evitarás riesgo de asfixia en caso de que los niños se las coloquen en la cabeza.
Mantén los juguetes para niños mayores lejos de los más pequeños.
Guarda los instructivos, garantías, ticket de compra y/o factura para cualquier consulta futura que permita un mejor uso y aprovechamiento del juguete y, en su caso, para exigir el cumplimiento de las garantías cuando el juguete presente defectos o mal funcionamiento.
