Madoff desfalca a judíos de Palm Beach
Familias de la comunidad en esa ciudad de Florida perdieron más de 100 millones de dólares cada una.

Entre los miembros de la comunidad judía afectados por el fraude piramidal está el cineasta estadounidense Steven Spielberg. (Foto: Archivo)
Las conexiones de Madoff le depararon un séquito de seguidores en Palm Beach, un enclave playero con una población permanente de 10,000 habitantes que se triplica cuando el invierno golpea al noreste de Estados Unidos.
Un asesor financiero dijo que él sabía de varias familias del lugar que habían perdido más de 100 millones de dólares cada una.
La fundación caritativa de Carl Shapiro, un filántropo de 95 años que conectó a Madoff con algunos de sus eventuales inversores del Palm Beach Country Club, dijo que tenía aproximadamente un 45 por ciento de sus bienes, ó 345 millones de dólares para fines de 2007, en manos de Madoff.
La onda expansiva alcanzó a comunidades judías de todo Estados Unidos y arrasó con personalidades públicas como el inversor inmobiliario Mort Zuckerman y el director de cine Steven Spielberg.
Se desconocen las pérdidas totales sufridas por la comunidad judía, pero el periódico Jerusalén Post, en lo que denominó un cálculo parcial, dijo que se habían perdido al menos 600 millones de dólares en fondos de caridad judía.
El periódico dijo que las pérdidas de Madoff "podrían constituir el más espectacular desastre financiero que golpeó a la comunidad judía desde la Gran Depresión, con pérdidas no confirmadas que ascienden a 1.500 millones de dólares".
Entre los más golpeados parecen estar la Shapiro Foundation y la Universidad Yeshiva de Nueva York, que dijo que sus inversiones en Ascot Partners, un administrador de activos que perdió gran parte de sus bienes con Madoff, fueron recientemente valuadas en unos 110 millones de dólares.
La Federación Judía de Palm Beach no se ha visto afectada por ahora, según dijo su portavoz Bill Orlove. La institución recién comenzó su campaña anual para recaudar fondos la semana pasada y aún es demasiado pronto para decir si el escándalo restringirá las donaciones.
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