Repsol desea más negocios con Pemex

La española quiere aprovechar el cambio de Gobierno en México para recuperar la histórica relación; la petrolera mantiene contactos con el equipo del nuevo presidente del país: Enrique Peña Nieto.

Viernes, 23 de noviembre de 2012 a las 13:05

MADRID (Reuters) — La petrolera española Repsol podría encontrar en su accionista Pemex y en los importantes yacimientos descubiertos en el país mexicano el aliado perfecto para superar el duro revés que supuso para la compañía y sus gestores la pérdida de la argentina YPF.

La española quiere aprovechar el cambio de Gobierno en México para recuperar la histórica relación con la estatal Pemex, con la que vivió un enfrentamiento frontal el año pasado al afiliar sus intereses con los de la constructora española Sacyr en su intento por dar un giro a la estrategia de Repsol y relevar a su presidente.

En la última presentación a analistas, el director general de Repsol dijo que la voluntad del grupo era "retomar" las relaciones anteriores al episodio de desacuerdo con Pemex.

Tras sus desencuentros, Pemex y Repsol firmaron la paz en febrero después de que Sacyr desistiera de sus pretensiones, aunque las relaciones quedaron "tocadas" en lo que muchos interpretaron como un "pacto de no agresión" más que una alianza.

Perdido "El Dorado" de YPF, que suponía alrededor de un tercio de la producción de Repsol y con unas brillantes perspectivas de explotación futura, la empresa española buscaría una alianza más profunda con el séptimo productor de hidrocarburos del mundo.

Además aprovecharía que el país norteamericano estudia modificar su legislación para dar entrada a operadores privados en el hasta ahora cerrado sector petrolero.

"Ha habido contactos formales en los últimos meses en distintas áreas entre Pemex y Repsol (...) Soy optimista respecto a una asociación más sólida entre ambos", dijo el miembro de la directiva de Pemex, Fluvio Ruiz, en conversación con Reuters.

Un alto ejecutivo de Repsol confirmó también contactos del presidente y otros directivos de la española con el Gobierno mexicano que asumirá el 1 de diciembre.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, participó a principios de noviembre en una conferencia en México a la que también asistió el presidente del país azteca.

Coincidiendo con la vuelta al Gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se está por designar el nuevo equipo directivo de Pemex poco después de que la petrolera descubrió reservas petrolíferas en aguas profundas del Golfo de México.

"Creemos que una creciente cooperación con la compañía petrolera nacional mexicana, Pemex, podrían dar acceso a la española a la parte mexicana del Golfo de México, que tiene unas reservas estimadas de entre 4,000 y 10,000 millones de barriles de petróleo", afirmó BOFA-Merril Lynch en una reciente nota a clientes.

El partido electo mexicano afirma que prepara una reforma energética para principios del 2013 que podría abrir el mercado a la inversión privada, donde los cálculos indican que se necesitan inversiones de entre 80,000 y 100,000 millones de dólares.

La expropiación de YPF por parte del Gobierno argentino a principios de este año supuso un fuerte revés para los intereses de la española, que veía en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta una mina de oro por el enorme potencial exploratorio que apuntaron los primeros análisis.

Repsol ha conseguido mejorar sus cifras de producción gracias a otros países como Libia o Angola, pero a largo plazo México podría convertirse en la joya de la corona de un reinado centrado cada vez más en las actividades de exploración y producción de petróleo.

"Desde la firma del acuerdo se ha dicho muy poco de esta alianza estratégica y no hay referencia a ella en el plan estratégico 2012-2016", dijo Macquarie en una nota a clientes.

"Mientras que el reciente descubrimiento de petróleo (...) en el pozo Trion-1 de aguas profundas en la zona mexicana del Golfo de México puede representar una oportunidad de colaboración futura", agregó.

No sólo de reservas

Con rumores recurrentes sobre el relevo en la presidencia de Repsol y supuestos desacuerdos no confirmados con su principal accionista Caixa -con un 13%-, una mejor relación con Pemex podría dar cierta estabilidad al consejo de administración, en el que la mexicana ocupa un sillón por ser el tercer mayor accionista en la española.

Con algunos empresarios y ex políticos de peso postulándose entre bambalinas para un hipotético golpe de Estado en Repsol, los rumores de destitución han estado ligados a intentos de reconducir las negociaciones para recuperar YPF con la salida de Brufau.

La participación del 9% que tiene Pemex en Repsol, unida al 5% que la petrolera mantiene en autocartera, podrían resultar en capitales para Brufau dentro de su estrategia de defensa ante eventuales ventas de sus accionistas relevantes.

Analistas consideran que tanto Caixa como Sacyr podrían vender sus participaciones en la petrolera en el futuro, aunque descartan que ese movimiento ocurra a corto plazo hasta que no se produzca una recuperación relevante de la cotización de Repsol.

Desde la expropiación, la cotización de YPF ha caído alrededor de un 50% mientras que la de Repsol prácticamente ha recuperado el nivel cercano a los 17 euros que tenía antes de ejecutarse la expropiación de la mayoría de su participación en la argentina.

En este contexto y coincidiendo con la Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz el pasado fin de semana, el ministro de Exteriores español sorprendió a un mercado que da por descontado un largo proceso judicial para cerrar el capítulo de YPF.

El ministro José Manuel García Margallo habló de conversaciones "diarias" con Argentina y expresó confianza en "un pronto acuerdo".

Pocos días después de estas declaraciones, en su primera entrevista tras la nacionalización de YPF, Brufau reconoció veladamente al diario El País conversaciones y se mostró dispuesto a abandonar su puesto como presidente "el día que hayamos recuperado lo que es nuestro (YPF)".

Las dificultades del Gobierno argentino para financiar el potencial exploratorio de YPF han alimentado los comentarios sobre renovadas negociaciones.

Algunos analistas argumentan que Argentina no tiene fondos para afrontar una eventual indemnización a Repsol al tiempo que la posibilidad de inversiones de otras petroleras extranjeras pueden ser torpedeadas en los tribunales por la disputa.

Precisamente, un tribunal español admitió la semana pasada a trámite una demanda de Repsol contra la estadounidense Chevron por la firma de un memorando de entendimiento con la argentina sobre los recursos de "shale-oil" del país.

Mientras se despejan las incógnitas, Repsol todavía no ha recurrido de forma definitiva al tribunal internacional de arbitraje CIADI para retomar su pleito contra Argentina, vencido ya el plazo de seis meses para llegar a un acuerdo.

Por malo que fuese, cualquier acuerdo sería probablemente más beneficioso que aquel que pudiera o no producirse durante el largo y difícil camino del arbitraje en un país que acumula numerosas demandas insatisfechas.


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